El Sistema de Alerta Temprana (SAT) busca mejorar la capacidad de las comunidades y de los sectores productivos en la gestión del recurso hídrico, riesgos por inundaciones y en la recopilación de información meteorológica.

La iniciativa, que abarca medidas de adaptación del sector hídrico al cambio climático, se implementó inicialmente en los cantones La Cruz, Hojancha, Nicoya y Nandayure.  Posteriormente, se aplicó en Tilarán, Bagaces, Abangares, Puntarenas, San Carlos, Pococí y Sarapiquí. Los distritos de Paquera, Cóbano y Lepanto, también se sumaron.

Los lugares se escogieron según la evaluación de riesgo, esto en función de la amenaza climática y la vulnerabilidad  social. 

“Al sobreponer ambos mapas se obtiene el riesgo; y se hizo un escenario para clima lluvioso y otro escenario para clima seco, lo que da como resultado un reporte para cada una de las municipalidades involucradas”, se indicó en comunicado de prensa.

El proyecto fue impulsado por el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) y la Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible,  Ambos entes iniciaron con el plan en el 2016, con una inversión de $214.000 aportados por Fundecooperación y con $353.000 proporcionados por el IMN.

Empoderamiento comunitario

El SAT se complementó con campañas de sensibilización y capacitación comunitaria, empresarial e institucional; con el objetivo de mejorar la capacidad de las comunidades, empresas turísticas e instituciones locales en el manejo del recurso hídrico adaptado al cambio climático y proteger el abastecimiento de agua y su uso eficaz.

Además, el programa impactará en 483 familias agroproductoras y beneficiará a cerca de 50 operadores de agua que brindan el recurso hídrico a más 50.000 personas.

Ana Rita Chacón, jefa del departamento de Desarrollo del IMN, comentó que el proyecto busca brindar herramientas a las comunidades para la toma de decisiones. “Asimismo, es importante destacar que este proyecto fue el resultado de una sinergia de distintos esfuerzos que se han realizado en el tema de la adaptación al cambio climático”, comentó Chacón.

Por su parte, Carolina Reyes -coordinadora de Proyectos de Fundecooperación- explicó que la iniciativa generó resultados a nivel ambiental, social y económico.

“En el área ambiental, se mejoró la generación de información meteorológica para conocer los impactos de los fenómenos climáticos adversos y se posee un mayor conocimiento para manejar el recurso hídrico. Socialmente, permitió a las personas que habitan cerca de la cuenca del río Nosara reducir la vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático”, informó Reyes.

El proyecto alcanzó a diferentes actores de la sociedad como: Administradores del Recurso Hídrico (ARH), Sociedades de Usuarios de Agua (SUA), Asociaciones de Desarrollo Comunal, Acueductos Municipales, entre otros. 

Además incluyó a estudiantes, personas productoras y grupos de interés como educadores, municipalidades, Comités Municipales de Emergencia (CME), Comités Cantonales de Emergencia (CCE), Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja, Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), Asociaciones de Desarrollo Integral (ADI), Administradores del Recurso Hídrico(ARH) y Organizaciones No Gubernamentales (ONG).

“Con este proyecto se busca que, durante el pico de la época lluviosa, el sector agroproductivo tenga menos pérdidas y la comunidad, en caso de inundación, tenga el tiempo suficiente para salir hacia el refugio”, se destacó en el comunicado.