“Juntos, hagamos las paces entre nosotros y con la naturaleza, enfrentemos la crisis climática, detengamos la propagación de COVID-19 y hagamos del 2021 un año para sanar. Sanar del impacto de un virus mortal. Sanar a las economías y sociedades que se vieron destrozadas. Sanar al planeta. Ese debe ser nuestro propósito de año nuevo para 2021”.

Ese fue el mensaje que envió el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, en el último día del 2020, un año marcado por la pandemia provocada por COVID-19 cuyo impacto trascendió a la economía y, con ello, afectó el bienestar de las personas. También fue uno de los años más cálidos desde 1850-1900, lo que se tradujo en olas de calor, incendios forestales y una muy activa temporada de huracanes.

De hecho, Guterres manifestó que, en este 2021, la ambición central de la ONU será “construir una coalición global para lograr la neutralidad de carbono (cero emisiones netas) en 2050”.

Para ello, se aboga porque los planes de recuperación post-pandemia incluyan medidas orientadas a la descarbonización de las economías y apuesten por soluciones basadas en la naturaleza, precisamente para incrementar la resiliencia.

“Tanto el cambio climático como la pandemia de COVID-19 son crisis que solo pueden ser abordadas por todos juntos como parte de una transición hacia un futuro inclusivo y sostenible”, dijo el máximo jerarca de la ONU.

Relacionado con esto, en el 2021 iniciarán dos plataformas que pretenden aglutinar esfuerzos en pro de la sostenibilidad: el Decenio para la Restauración de los Ecosistemas y el Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible.