Por cada cinco hectáreas de café en Costa Rica, una de ellas produce café bajo en emisiones y es territorio resistente a los impactos del cambio climático.

Así lo reveló este 2 de octubre el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) en conjunto con el Instituto del Café de Costa Rica (Icafé) y el Ministerio de Ambiente, quienes lideraron por los últimos cinco años un proyecto para bajar las emisiones del café.

Como parte de este programa, llamado NAMA Café, ambas instituciones capacitaron a poco más de 8.900 productores de café, quienes en conjunto suman un territorio de unas 25.000 hectáreas (un 22% de las tierras cultivadas de café).

Para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, los productores tuvieron que plantar, en total, más de 75.000 árboles nuevos. 

Los árboles, además de capturar CO2 de la atmósfera a través de la fotosíntesis, también protegen la finca de desastres y dan sombra a los cultivos. Esto le ayudaría a los productores a resistir los impactos del cambio climático a futuro.

El NAMA Café de Costa Rica es el primer programa de café bajo en emisiones del mundo. Este comenzó en el 2014 y hasta ahora presenta sus primeros resultados.

La mayoría de este café es de exportación y, según aseguró la directora del Icafé, Xinia Chaves, lograr que sea bajo en emisiones contaminantes lo vuelve más competitivo en el mercado internacional.

“El valor agregado de este café les abre puertas a nuestros caficultores y caficultoras para entrar en negociaciones con compradores a nivel mundial, con una preferencia por un café sostenible y de alta calidad”, dijo Chaves en la presentación de los resultados.

“El sector café ha mostrado gran liderazgo a nivel nacional tanto como internacional para impulsar y consolidar una producción baja en emisiones”, dijo en un comunicado el Ministro de Ambiente, Carlos Manuel Rodríguez.

Un estudio del 2013 elaborado por el Incae, mostraba que un 71% de las emisiones del sector cafetalero provenían de sólo tres actividades: uso de fertilizantes, desperdicio de agua y el consumo de energía de maquinaria.

Para reducir emisiones, los productores deben usar fertilizantes de manera más eficiente y reducir su consumo de agua y energía. El NAMA también le ofrece fondos de crédito especiales para implementar esas medidas en sus fincas.

El sector cafetalero es responsable por el 9% de las emisiones contaminantes del país, según datos recopilados por el MAG. El objetivo del NAMA, ahora, sería pasar del 22% a la totalidad de las tierras cultivadas de café.

No obstante, este programa tiene financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica solamente hasta diciembre del 2020.