Los ministros de 195 países recibieron el sábado un proyecto de acuerdo mundial de lucha contra el cambio climático para su eventual aprobación en la jornada. El proyecto recibió su aprobación final este sábado en la conferencia de París (COP21).

El documento propone limitar el aumento de la temperatura del planeta “bien por debajo de los 2 ºC” y realizar “esfuerzos para limitar ese aumento a 1,5º”, según indicó el canciller francés Laurent Fabius.

La meta de una limitación de las temperaturas a 1,5º respecto a la era preindustrial es un reclamo impulsado con fuerza por Estados insulares particularmente amenazados por el cambio climático.

El texto prevé asimismo un mínimo de 100.000 millones de dólares anuales a los países en desarrollo a partir de 2020 para enfrentar el calentamiento global. Ese monto deberá ser revisado “a más tardar en 2025”, añadió Fabius.

Lea aquí un resumen de los principales puntos del acuerdo que se aprobó este sábado.

El desafío

El documento identifica al cambio climático como “una amenaza urgente y potencialmente irreversible” para la humanidad y el planeta.

Comprueba por eso “con preocupación” que los compromisos sumados de todos los países para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) distan aún mucho de las reducciones necesarias para contener la agravación del calentamiento global.

La meta

El objetivo del acuerdo es contener el aumento de la temperatura “bien por debajo de los 2 ºC” respecto a la era preindustrial y realizar “esfuerzos para limitar ese aumento a 1,5º”.

Cómo lograrlo

El ministro francés de Asuntos Exteriores presenta el borrador del documento a los países en la COP21.

El ministro francés de Asuntos Exteriores presenta el borrador del documento a los países en la COP21.

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El mundo debe esforzarse en que las emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI) dejen de aumentar “lo antes posible” y empiecen a reducirse “rápidamente”.

En la segunda mitad del siglo, debería llegarse a un equilibrio entre las emisiones de GEI provocadas por las actividades humanas (como la producción de energía y la agropecuaria) y las que pueden ser capturadas por medios naturales o tecnológicos, como por ejemplo los bosques o las instalaciones de almacenamiento de carbono.

El proyecto de acuerdo eliminó las referencias acerca de la reducción de Gases Efecto Invernadero, presentes en borradores anteriores, al término “neutralidad de carbono”

El proyecto de acuerdo eliminó las referencias, presentes en borradores anteriores, al término “neutralidad de carbono”, al que se oponían con vehemencia grandes productores de petróleo como Arabia Saudita.

¿Quién?

Los países desarrollados, emisores históricos, tomarán la delantera en los recortes de emisiones de GEI en términos absolutos. Los países en desarrollo, que aún necesitan generar energía con carbón y petróleo, son alentados a orientar sus esfuerzos hacia la realización de recortes.

El documento insta a los países ricos a respaldar los recortes de emisiones de las naciones en desarrollo.

Seguimiento

En 2018, dos años antes de la entrada en vigor del acuerdo, los países evaluarán los impactos de sus iniciativas contra el calentamiento global y analizarán nuevamente sus planes de reducción de emisiones de GEI.

Cuando el acuerdo cobre efecto, las revisiones de realizarán cada cinco años, a partir de 2023.

Dinero, dinero, dinero…

Los países desarrollados “proporcionarán” apoyo financiero a la reconversión energética de los países en vías de desarrollo y a enfrentar fenómenos relacionados con el cambio climático, como la intensificación de las sequías y los huracanes.

El documento establece la suma de 100.000 millones de dólares anuales como “base” de los montos aportados por los países ricos para el apoyo financiero a la reconversión energética de los países en vías de desarrollo.

Fuera de las partes jurídicamente vinculantes, el documento establece la suma de 100.000 millones de dólares anuales como “base” de los montos aportados por los países ricos. La suma se actualizará en 2025.

Pérdidas y daños

Se reconoce a las islas vulnerables al alza del nivel de los océanos y a los países pobres más expuestos al cambio climático el derecho a obtener respaldos para “prevenir, minimizar y reparar” las pérdidas.