Visualizar el riesgo de contaminación de agua potable por agroquímicos, utilizados en la producción de piña y palma aceitera, es posible gracias a tecnología espacial. Prioriza es el nombre de la herramienta para este fin y consiste en un mapa de Costa Rica que muestra las fuentes de agua y los cultivos junto con otras capas de información secundarias.

El agua es el recurso más afectado por el cambio climático, por lo que evitar su contaminación es vital, por lo que herramientas como Prioriza resultan elementales para la prevención y toma de decisiones.

La tecnología espacial jugó un papel fundamental en la creación de esta plataforma, al localizar áreas de cultivo de piña, palma aceitera y las tomas de agua. Esto se logró gracias a imágenes satelitales, monitoreadas por el Sistema de Monitoreo de Cambios en el Uso de la Tierra en Paisajes Productivos (Mocupp).

Prioriza permite localizar las fuentes de agua de los acueductos comunales y su proximidad con las zonas de producción de piña o palma aceitera y así coordinar acciones entre distintos sectores e instituciones para la prevención, monitoreo y respuesta ante la presencia de agroquímicos con el fin de evitar la contaminación del agua.

Este tipo de trabajo, según Cornelia Miller, directora del laboratorio Prias del Centro Nacional de Alta Tecnología (CeNAT-Conare), “permite que los seres humanos puedan consumir tranquilamente el agua, pero que también el cultivo pueda estar ahí y dar trabajo a las comunidades”.

Monitoreos de ese tipo se dan gracias al uso de tecnologías espaciales, las cuales se vuelven necesarias para enfrentar el cambio climático. Costa Rica podrá ampliar y diversificar el uso de estas con la Agencia Espacial Costarricense (AEC).

“Las predicciones que tenemos gracias a los estudios que se han realizado indican que la región centroamericana va a ser una de las más afectadas por las afectaciones que genera (el cambio climático), por eso el desarrollo de capacidades espaciales es vital”, comentó Carlos Alvarado, coordinador de la Comisión Aeroespacial del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA).

Esas capacidades se vuelven indispensables a la hora de tomar decisiones, tal y como lo indica el científico, y también para encontrar las mejores formas de adaptación y resiliencia.

La AEC será la encargada de generar  conocimiento y capacidades espaciales en el país; entre sus tareas estará la exploración y utilización del espacio ultraterrestre con el fin de desarrollar proyectos de investigación, innovación tecnológica y colaboración, enfocados en la solución de problemas de la humanidad.

El Laboratorio PRIAS trabaja con tecnología geomática, la cual gestiona información geográfica mediante la utilización de tecnologías de la información y la comunicación. (Foto:CeNAT/Laboratorio Prias).

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Monitorear desde el espacio

Para saber el rol que desempeñan los ecosistemas en la mitigación y adaptación al cambio climático lo primero que se requiere es conocerlos. Por esta razón, Miguel Cifuentes, líder de la Unidad de Acción Climática del Catie, considera que “con una agencia espacial y con herramientas geoespaciales, podemos —desde varias perspectivas— responder a preguntas relacionadas con la acción climática”.

A partir de esas herramientas geoespaciales conocer, por ejemplo, si va a subir el nivel del mar y a dónde afectaría principalmente es primordial, según Miller, quien reafirmó la importancia de la tecnología espacial en este contexto donde los efectos del cambio climático se perciben cada vez más.

“Con esa información podemos empezar a tener tendencias y ver cómo organizar y planificar las ciudades, o más bien considerar el movimiento de estas para salvaguardar la vida de las personas que están o estarán en riesgo”, comentó Miller.

Ahora bien, de todas las tecnologías espaciales existentes, los satélites son una gran herramienta para generar información relativa al cambio climático.

El laboratorio Prias, bajo el proyecto Mocupp, trabaja con imágenes gratuitas de satélites internacionales, de las cuales se extrae información sobre los paisajes de cultivos como piña y palma aceitera o bien cobertura arbórea. Según Miller, esto es importante para el ordenamiento territorial, pero también para evitar que las fincas afecten la cobertura forestal.

Según Miller, en este momento la tendencia internacional es que los productos que se comercializan no provengan de lugares donde se afectó la cobertura arbórea. Esto se previene con el uso de imágenes satélitales. “Somos un país agroexportador y esto genera una gran alerta de que podamos nosotros producir y no afectar nuestra cobertura forestal”, comentó.

Otro ejemplo de satélites, además de los ópticos, son los que poseen sensores de radar, los cuales detectan cualquier objeto dentro de su lóbulo de detección, independientemente de las condiciones meteorológicas. Este tipo de sensor suele ser útil cuando los satélites que capturan imágenes se ven afectados por condiciones atmosféricas como la neblina. Gracias a los sensores de radar se permite la reconstrucción estructuras y coberturas de bosque, comentó Cifuentes.

El ingeniero forestal y ecólogo destacó también los sensores infrarrojos, los cuales presentan un rango de espectro energético que es invisible para nuestros ojos, por lo que permite identificar la concentración de clorofila en las plantas y conocer si el bosque y los cultivos están saludables o están siendo sometidos a algún estrés: plagas, enfermedades o sequías.

A partir de los sensores marítimos se pueden monitorear las probabilidades de tsunamis y su impacto. El monitoreo de tormentas y huracanes entran en juego también para la prevención de desastres.

Así se ven las capas vectoriales con imágenes satelitales de Google Earth de alta resolución. (Foto: CeNAT/Laboratorio Prias).

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Decisiones locales con datos propios

El monitoreo, e incluso la creación de nuevos satélites, es una gran oportunidad que se presenta al tener una agencia espacial en el país. Si bien Costa Rica ya tiene la experiencia derivada del proyecto Irazú (CubeSat lanzado en 2018), el expandir la tecnología espacial abre las puertas para generar gran cantidad de datos propios.

Alvarado comentó sobre la urgencia y  la necesidad de desarrollar tecnologías espaciales a nivel país: “definitivamente el desarrollo de capacidades espaciales en este contexto en el que estamos es un tema de supervivencia”.

Por su parte, para ejemplificar la importancia de tener datos propios, Cifuentes mencionó el Inventario Nacional Forestal, el cual consiste en un mapa sobre los tipos de bosque en el país. “Dentro de este proceso se usan imágenes de satélites para determinar, espacialmente, dónde están los diferentes tipos de bosque, los diferentes tipos de cultivos y otros usos de la tierra”, comentó.

El científico explicó que estas imágenes satelitales son gratuitas y son brindadas por otras agencias espaciales internacionales. Aunque, si bien son bastantes útiles para hacer inferencias sobre el uso de la tierra, si se quisieran imágenes con mayor calidad, detalle e información, se tendrían que comprar.

Justo ahí es donde entra la importancia de tener una agencia espacial en el país: la independencia de datos y habilidad de generar información propia, necesaria y prioritaria para la nación.

Adolfo Chaves, coordinador del Laboratorio de Sistemas Espaciales del Tecnológico de Costa Rica (Setec), mencionó que Costa Rica tiene un alto expertise en la parte de análisis de imágenes, pero el salto que puede dar es pasar a formar parte del equipo que toma esas imágenes.

“Creo, sinceramente, que nosotros podemos convertir a Costa Rica en una potencia de monitoreo ambiental a nivel mundial, que sea un lugar donde no solamente es importante monitorear el ambiente, sino que también sabemos cómo hacerlo”, comentó Chaves.

Con una agencia espacial, el país podrá generar su propia información y definir las características de los productos que se necesitan para resolver problemas. “Se nos va a permitir tener una independencia de datos producidos en otras latitudes. Entonces podemos tener un cierto grado de autonomía y dirigir los datos que se recopilan desde el espacio a las necesidades que son más importantes para Costa Rica”, comentó Cifuentes.

La agencia como un todo

Johan Carvajal, cofundador del Setec, recuerda muy bien cuando se estaba discutiendo la figura de la actual agencia y lo que dijo el exastronauta Franklin Chang cuando se le consultó sobre el tema. “Él nos dijo: ‘apunten a una agencia que permita la articulación, no solo digamos de gobierno y academia, sino con el sector productivo’”.

Según el investigador, la agencia busca facilitar ese trabajo de articulación con los sectores y a la vez que promociona al país como ambientalmente responsable, esto además de articular y  organizar a los actores del área espacial.

Ahora bien, la AEC tendrá capacidades tanto legales como prácticas. Chaves lo ejemplifica con las relaciones que posee Costa Rica con la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), la cual está interesada en trabajar proyectos para monitoreo de carbono.

“Sin la Agencia nosotros podríamos pedirles que nos den los datos, que nos den los resultados. Con la Agencia, nosotros podemos ser parte del equipo (…) Podemos básicamente tener el privilegio de formar parte de un equipo, en lugar de ser simple y llanamente un comprador”, comentó Chaves.

En cuanto a políticas públicas, la AEC será también una figura consultora que podrá asesorar al personal político a la hora de tomar decisiones de carácter técnico.

Actualmente, el CFIA genera información para monitorear aspectos como la mancha urbana o el uso de los suelos, esto con el fin de asesorar de mejor manera a quienes toman decisiones desde el Gobierno Central y las municipalidades que, al mismo tiempo, son quienes desarrollan políticas públicas.

Por su parte, Carvajal comentó que, además de dar acompañamiento, se podrán explorar oportunidades al articular a todos los actores. “De pronto, la Agencia conecta con una pequeña compañía que hace imágenes o algún tipo de análisis con el Minae (Ministerio de Ambiente y Energía) o con alguna otra organización que tiene la necesidad, entonces hacen de puente y muchas veces eso reduce los tiempos que se necesitan para resolver problemas”, indicó.

Otra oportunidad, según Chaves, es la ubicación geográfica del país. El  investigador afirma que Costa Rica puede brindarle a otras naciones el servicio de colocar antenas y, a cambio, realizar intercambio de imágenes satélitales.

“Imagínense, por ejemplo, la Agencia haciendo un convenio con Perú, que tiene un satélite que le compró a Francia y que saca imágenes de todo el mundo. Y conseguimos esas imágenes no compradas, sino que les decimos a los peruanos que pongan una estación en Costa Rica para manejar su satélite y, a cambio de eso, tenemos imágenes”, manifestó Chaves.

Es importante recalcar que todo el conocimiento que se genere debe ser de provecho para toda la humanidad, sin importar el grado de desarrollo económico y científico, según la Ley de Creación de la AEC.

La ley establece que el espacio ultraterrestre no podrá ser objeto de apropiación nacional y que la exploración se realizará bajo el derecho internacional, incluido la Carta de las Naciones Unidas, en interés del mantenimiento de la paz y la seguridad internacional y del fomento de la cooperación y la comprensión internacional.

“En Costa Rica, un país tan preocupado justamente por el cambio climático y por lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, tenemos una gran autoridad moral. A pesar de ser un país tan pequeño, podría tener una incidencia enorme en el futuro de los desarrollos espaciales y el futuro de la legislación”, dijo Chaves.


Una nueva agencia espacial

El pasado 26 de marzo, el mandatario Carlos Alvarado firmó la Ley de Creación de la Agencia Espacial Costarricense (AEC), la cual establece que la exploración que se realice deberá promover la protección del medio ambiente terrestre y utilizar los medios necesarios para proteger a la humanidad contra los desastres.

Con el fin de cumplir con estos objetivos, se creará el Centro Espacial de Guanacaste, el cual estará integrado por personas científicas, especialistas y personal de apoyo. Tendrá como sede la ciudad de Liberia.

Tanto la AEC como este centro estarán sometidos al  Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt).

El Gobierno presentará una propuesta de reforma a la ley para garantizar un costo razonable  que se adapte a las posibilidades de plazos y presupuestos del país.