Alrededor de un 55% de la población mundial vive en las ciudades, aproximadamente 4.200 millones de personas. Hoy en día, las ciudades siguen creciendo y por esto se espera que, para el 2030, la cifra de habitantes en las urbes se duplique, según el Banco Mundial. 

A pesar de esto, la mayoría de alimentos se están produciendo en zonas rurales y recorren largas distancias para llegar a las urbes, lo cual complica el acceso de muchas personas a alimentos frescos y de buena calidad.

En los últimos años, la agricultura urbana y producción agrícola en las ciudades ha estado aumentando. En la conferencia AllTech One Ideas se destinó una charla para explicar los beneficios de este modo de agricultura. La conferencia, llamada The future of Urban Regenerative Agriculture, formó parte de la división llamada Crop Science que trata temas sobre agricultura y cómo la innovación y tecnología se combinan para generar ideas alrededor de los cultivos.

Durante la reunión, Henry Gordon -estratega en sostenibilidad enfocado en la agricultura urbana, los problemas del agua y las tecnologías emergentes- ayudó a comprender las tendencias en agricultura urbana y cómo ha evolucionado en estos últimos 10 años. También explicó el por qué esta tendencia se está generalizando y acelerando notablemente y algunas consideraciones sobre la sostenibilidad de dicha modalidad agrícola.

De acuerdo con Gordon, hay una tendencia a creer que la agricultura urbana es pequeña y no lo suficientemente grande para tomarla en consideración, pero las inversiones en este sector contrastan con este pensamiento. A la fecha, se han invertido $2.800 millones en el sector de invernaderos urbanos, pero $1.000 millones han sido durante el último año, lo cual muestra el aumento que ha tenido esta modalidad.

Factores detrás del impulso

Un análisis -citado por Gordon- realizado utilizando Google Earth Engine, que data del 2018, donde se consideraron todos los espacios disponibles en las ciudades, demostró que si se convirtieran en espacios de cultivo representaría alrededor de $80.000 a $160.000 millones . Esta sería la capacidad máxima de la agricultura urbana, la cual podría cubrir un 10% de la oferta global. 

Una de las razones principales por la que la agricultura urbana está creciendo se debe a que, para el 2050, se deberán alimentar entre 9.800 y 10.000 millones de personas dado el crecimiento demográfico. Detrás de esto yace la necesidad de producir un 70% más de alimentos para el mismo año, según Gordon. 

Por la tendencia urbanística, un 80% de nuestros alimentos se consumirán en ciudades para el 2050 y el 99% de las ciudades no tienen un plan para proteger su suministro de alimentos.

Otro factor que está impulsando el crecimiento de la agricultura urbana es el cambio climático, ya que esta tiene importantes impactos en el medio ambiente. Según Gordon, la capa vegetal permite reducir el calor y aumentar la biodiversidad en estas zonas. De igual manera, el consumo de agua para producir alimentos se ve reducido considerablemente; por ejemplo, las granjas verticales recirculan el agua por lo que consumen entre un 70% y 95% menos líquido.

Otro impacto de la agricultura urbana es la disminución de emisiones en el sector transporte. Al cultivar productos más cerca del consumidor, se reducen enormemente los kilómetros recorridos para llevar los alimentos hasta la mesa de las personas, lo que trae consigo una reducción de emisiones, comentó Gordon.

La agricultura urbana tiene diferentes categorías de impacto: social, económico, estético, ambiental, salud y educativo.