Los últimos compromisos climáticos de los Estados firmantes del Acuerdo de París están “muy lejos” de los objetivos para contener el calentamiento del planeta, denunció la Organización de Naciones Unidas (ONU).

“En 2021 o lo logramos o fracasamos frente a la emergencia climática mundial. La ciencia es clara: para limitar el alza de las temperaturas a 1,5 ºC debemos reducir las emisiones en un 45% de aquí a 2030 respecto de 2010“, declaró en un comunicado el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Pero el informe interino en el que la ONU evaluó los compromisos climáticos registrados en el marco del Acuerdo de París supone una “alerta roja para nuestro planeta”, según Guterres.

Los países firmantes del pacto climático de 2015, que pretende limitar el calentamiento a +2 ºC respecto a la era preindustrial y de ser posible a +1,5 ºC, debían someter -antes del 31 de diciembre- sus compromisos revisados, las llamadas Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés). Solo lo hicieron 75 de unos 200 países, que representan 30% de las emisiones mundiales.

Según la ONU, el impacto combinado de estas nuevas contribuciones supondría menos de 1% de la reducción de emisiones en 2030 respecto a 2010. Muy lejos del 45% necesario para respetar la meta de +1,5 ºC, según estimaron los expertos del Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC).

“Es increíble pensar que mientras los países afrontan una emergencia que podría incluso erradicar la vida humana en este planeta y que pese a todos los estudios, informes y alertas de científicos de todo el mundo, muchos países se mantienen en el ‘statu quo'”, deploró la responsable climática de la ONU, Patricia Espinosa.

Los principales países emisores deben presentar objetivos de reducción de emisiones más ambiciosos para 2030 en sus contribuciones nacionales mucho antes de la COP26 de Glasgow (Escocia), en noviembre”, según Guterres.

A la espera de China y Estados Unidos

La ONU presentará un nuevo informe de evaluación de los NDC antes de esa cita (COP26 de Glasgow). Se espera sobre todo la contribución de China, que se comprometió a alcanzar la neutralidad carbono en 2060, pero no presentó un nuevo objetivo, y de Estados Unidos, cuyo nuevo presidente, Joe Biden, hizo de la lucha contra el calentamiento una de sus prioridades y acaba de firmar la vuelta del país al Acuerdo de París.

El planeta se calentó un poco más de 1 ºC hasta ahora, lo que llevó a la multiplicación de fenómenos climáticos extremos, desde canículas a inundaciones.

Especialmente vulnerables, los Estados insulares denunciaron una “falta de diligencia chocante y de acción” por parte de los grandes emisores. “Flirteamos peligrosamente con el límite de 1,5 ºC. Nuestros pequeños Estados insulares pagarán el precio si no se respeta el objetivo”, alertó Aubrey Webson, presidente de AOSIS, grupo que los representa.

Pese a las críticas, Helen Mountford, del World Resources Institute (WRI), destacó a los países que presentaron “objetivos audaces” como Reino Unido, Argentina y la Unión Europea, “eclipsados” en el informe de evaluación de la ONU por “quienes van a la zaga”, como Brasil, Rusia, Australia y México.

Espinosa señaló que la pandemia “no paró la emergencia climática” y llamó a los países a aprovechar el relanzamiento económico para acelerar la transición ecológica.

“No podemos volver a nuestras antiguas costumbres (…) y los grandes países emisores, especialmente los países del G20, deben mostrar el ejemplo”, advirtió.