El primer bus de hidrógeno de Centroamérica echó a andar esta mañana en Liberia, Guanacaste. Se llama “N’yu’ti”, que significa “estrella” en el lenguaje chorotega, porque -al igual que esos astros- funciona fundamentalmente de hidrógeno.

La iniciativa de Ad Astra Rocket, la compañía fundada por el ex astronauta costarricense Franklin Chang, es la primera pieza de un ecosistema  de transporte limpio que el científico quiere replicar en el resto del país.

El primer bus de hidrógeno de la región puede transitar por hasta 340 kilómetros con una sola carga y tiene capacidad para transportar a 35 pasajeros sentados y 70 en total, todo sin generar gases de efecto invernadero.

El propósito de Chang, es que Costa Rica deje de depender de hidrocarburos para su transporte, y utilice el transporte eléctrico y de hidrógeno para que las movilizaciones de ticos en las carreteras dejen de emitir los gases contaminantes que provocan el cambio climático.

“Hoy terminamos esta fase del proyecto que es la demostración técnica: electricidad, hidrógeno, almacenamiento dispensado y uso del hidrógeno: tenemos todo el ecosistema completo. Lo que continúa es una fase de sostenibilidad financiera, ahora basado en la parte técnica vamos a aprender sobre la parte financiera: ¿cuánto cuesta?”, dijo Chang.

“El autobús va a estar funcionando con regularidad, pero vamos a buscar rutas para ejercitarlo y hacer investigaciones. Por ejemplo, iremos a las playas, iremos a Nicoya, pero no vamos a cobrar. Va a ser gratis mientras hagamos nuestros ejercicios” , explicó.

El autobús

A primera vista, parece un autobús idéntico al que cualquier costarricense conoce. Sin embargo, el funcionamiento del vehículo depende exclusivamente de la energía generada por el viento y el sol, que es almacenada en celdas de combustible de hidrógeno comprimido.

Cada carga, que tarda casi tanto como una carga de combustible regular, le permitirá al autobús empezar sus primeros recorridos de ida y vuelta: de Liberia al aeropuerto Daniel Oduber, de Liberia a Nicoya, entre otros.

Es el primer prototipo de un proyecto de Chang espera replicar en el resto del país: el ex astronauta sueña que en poco más de un año Costa Rica pueda contar con otra estación de carga en San José, lo que le permitirá a “N’yu’ti” hacer viajes desde Liberia hasta la capital.

En un automóvil tradicional, 1 kilogramo de hidrógeno se traduce en alrededor de 3,8 litros de gasolina, pero llega a ser mucho más eficiente que en un vehículo normal. Por ejemplo 1 kilogramo de hidrógeno da un alcance de casi 100 kilómetros.

Una carga de hidrógeno del autobús le permite recorrer hasta 340 kilómetros

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El costo de las recargas depende de la industria. En California, donde el gobierno apoya con subsidios este combustible, un vehículo normal podría reabastecerse por casi $25: $5 por kilogramo.

Hacia las estrellas

La iniciativa de Chang es que el transporte por hidrógeno logre ser un aliado para los automóviles eléctricos. Mientras que los automóviles eléctricos suelen requerir de cargas más frecuentes, un auto de hidrógeno puede ser útil para los vehículos de transporte público que recorren altas distancias por día, como los autobuses o los taxis, pues su tiempo de recarga es mucho más rápido.

A largo plazo, el ex astronauta piensa llevar el hidrógeno a otros espacios.

“Tenemos iniciativas en todo lugar: camiones, furgones, carros privados, trenes, barcos. Ahora, inclusive, estamos hablando un proyecto con la NASA para desarrollar aviones con hidrógeno.”

Para el Presidente Luis Guillermo Solís, proyectos como “N’yu’ti” serán claves para transformar la matriz energética del país, pero solo lograrán desarrollarse con apoyo estatal en la investigación y apoyo privado en el financiamiento.

“Necesitamos más investigación y esto es fundamental. La investigación toma tiempo, pero imagínese lo que sería pensar en transporte masivo de hidrógeno, no solo en autobuses, sino en ferrocarriles. Hay que invertir más en investigación y en educación” afirmó.

“Pero este no es solo un tema de Gobierno, sino de empresa privada, y las empresas privadas se están dando cuenta de eso. En la flota de vehículos del Estado todavía no estamos llegando, pero por ahora un primer paso son los autobuses” agregó.

Por ahora “N’yu’ti” empezará a hacer recorridos gratuitos por diferentes comunidades, que servirán para cerrar las investigaciones de Ad Astra.

“Esto podría multiplicarse muy rápidamente. Si las condiciones financieras se prestan y la gente logra ver el beneficio, esto se multiplicará muy rápido” cerró Chang.