Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, llegó al recinto de Naciones Unidas, en Nueva York, acompañado de una joven indígena, quien aseguró que los recientes incendios en el Amazonas son “fake news”.

Bolsonaro dio este 24 de setiembre un fuerte discurso en contra de los movimientos ambientalistas e indígenas como parte de su participación en la Asamblea General de Naciones Unidas.

El presidente brasileño se acercó al podio, agradeció a Dios por estar vivo y comenzó un discurso plagado de frases polémicas y ataques contra los movimientos ambientalistas, los gobiernos de Francia y Alemania y los medios internacionales.

“Las ONGs insisten en mantener a nuestros indios como hombres de las cavernas”. 

“El Amazonas no está siendo devastado ni está siendo consumido por los incendios como los medios internacionales dicen erróneamente y engañosamente”.

“En esta época del año, el clima seco y los vientos provocaron incendios. Los sensacionalistas ataques de los medios despertaron nuestro sentimiento patriótico”. 

“Francia se comportó en el G7 como colonialista e irrespetuoso”.

Pero esa no fue toda la provocación. Como parte de su delegación, Bolsonaro trajo a la joven indígena y youtuber brasileña, Ysani Kalapalo, quien apoyó al presidente de Brasil y aseguró a los medios que los incendios en el Amazonas eran “fake news”.

“(El fuego) ha existido durante miles de años. Pero cada vez más, después de que los colonizadores llegaron a Brasil, por supuesto trajeron más fuego y, por eso, aumentaron más incendios. Es parte, donde hay humanos siempre habrá fuego”, dijo Kalapalo en uno de sus videos con casi 400 mil visualizaciones.

Como parte del despliegue mediático, el gobierno de Brasil contrató camiones publicitarios que recorrieron los alrededores de la ONU y cuyas vallas decían “Brasil no está quemando el bosque” y “el Amazonas está con Bolsonaro”.

Desde Enero se han registrado más de 80 mil incendios forestales, una tendencia a la alza con respecto a años anteriores. La mayoría de ellos han sido causados por agricultores y mineros, quienes incluso convocaron públicamente a un “día del incendio”.

“Un día de terror”

Para Sonia Guajara, activista indígena y ex-candidata presidencial de Brasil, hoy fue un “día de terror” en Nueva York. La líder indígena aseguró a Ojo al Clima que el despliegue de Bolsonaro fue “malvado”.

“Cuando trae a una mujer indígena y se coloca un collar para presentar una imagen al mundo de que está apoyando a los pueblos indígenas, eso revela su cinismo con respecto a estos temas”, dijo Guajara.

Unas horas después del discurso, un grupo de líderes indígenas convocaron a una conferencia de prensa de emergencia en los alrededores de la ONU, donde aseguraron que Bolsonaro es una amenaza para ellos y para la Amazonía.

Un grupo de líderes indígenas de Brasil replicaron al discurso del presidente Jair Bolsonaro en una conferencia de prensa.

(Créditos: Sebastián Rodríguez)

“Bolsonaro nos llamó hoy “animales de las cavernas”. Con ese discurso, él se colocó mundialmente como una amenaza al Amazonas e incluso se coloca como portavoz del agronegocio y las compañías mineras que invaden nuestro territorio”, aseguró Guajara.

El líder indígena brasileño Dinamam Tuxá, por su parte, señaló que hoy el gobierno legitima a todas las personas que están matando a los indígenas en su país. “El genocidio en Brasil, hoy, está institucionalizado”, dijo.

Él aseguró que están asustados por las palabras del presidente de Brasil. Sin embargo, también aseguró que su esperanza es pedir ayuda a la comunidad internacional.

Bolsonaro también aseguró durante su discurso que el Amazonas “no es patrimonio de la humanidad”, ya que se encuentra bajo la soberanía brasileña. Esto, según los líderes indígenas, es algo inaudito.

“La Amazonía es un patrimonio de la humanidad. ¿Cómo osa él decir semejante mentira? No pertenece a ninguno de nosotros. Pertenece a todos nosotros. Los animales, la tierra, el sol, el aire, todos los espíritus ahí son del mundo entero. Por eso, Bolsonaro debe ser acusado por crimen contra la humanidad”, dijo Guajara.