Entre marzo y mayo del presente año, dos buses eléctricos fueron los encargados de transportar a más 88.000 personas (unos 514 pasajeros por día) en la ruta  San José – Desamparados – San Rafael, operada por la empresa ATD. 

En comparación con las unidades que utilizan diésel como combustible, el costo diario de operación de estos buses eléctricos fue cinco veces menor. Para las unidades de diésel, el costo diario promedio de combustible  fue de ₡49.501,5 mientras que para el bus eléctrico fue de ₡7.898,6; esto según datos del mes de mayo.

Este es uno de los resultados preliminares de la primera etapa del proyecto piloto de electrificación del transporte público impulsado por el Gobierno de la República, con apoyo del proyecto MiTransporte de la Cooperación alemana – GIZ.

“Basados en estos resultados iniciales, podemos ver que es técnicamente posible cambiar nuestra flota vehicular a cero emisiones, a la vez, se mejoran los costos operativos y la calidad del aire”, comentó Claudia Dobles, impulsora de la movilidad eléctrica y Primera Dama de la República.

En este período de tres meses, cada unidad eléctrica recorrió más de 12.000 kilómetros (km), con un promedio de 147 km por día. Los buses se cargaban entre las 11 p.m y las 4 a.m, por alrededor de dos horas; este era tiempo suficiente para que iniciaran la operación al día siguiente con un 100% de la batería.

Otro de los resultados de la evaluación preliminar del proyecto muestra que la percepción de los pasajeros y los conductores ha sido positiva. Los operadores resaltan aspectos como la comodidad y la facilidad de operación, mientras que los pasajeros mencionan la suavidad en la conducción y la operación silenciosa como los beneficios más notables, según se indicó en comunicado de prensa.

Claus Kruse, director del proyecto MiTransporte de la Cooperación alemana – GIZ, comentó que los resultados de los primeros meses del proyecto piloto han sido positivos y que, además, los autobuses eléctricos han trabajado con un alto nivel de confiabilidad y no han reportado fallas mecánicas.

Hacia un transporte público eléctrico 

Con el fin de continuar con la recopilación de información, Dobles anunció que a finales de este mes se iniciará con la segunda fase del plan piloto, con un bus eléctrico en la ruta Alajuela -San José.

En el 2020, el  país recibió una donación de tres buses eléctricos por parte del gobierno alemán. Dos de ellos formaron parte de la primera etapa antes mencionada y el tercer bus será parte de la segunda etapa.

Mientras se desarrollaba la primera etapa, el tercer bus quedó en manos del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) con el propósito de capacitar al personal de las rutas, realizar pruebas en otras rutas y con otras condiciones. 

Según comunicado de prensa, el tercer bus se utilizará en un plan de trabajo para realizar pruebas específicas que contribuirán a la actualización del estándar de buses que requiere cada área geográfica del país. El plan fue definido en conjunto por el Consejo de Transporte Público (CTP), el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (ARESEP).

La elección de las rutas de la primera y segunda etapa, se basó en que estas fueran rutas que operaran en la Gran Área Metropolitana (GAM) y que tuvieran acceso a la red eléctrica. Además, debían contar con conexión trifásica para los cargadores, tener una flota de más de 10 unidades y el recorrido no debía tener pendientes pronunciadas.

Asimismo, para la elección de  las empresas se establecieron dos requisitos: debían acordar que sus datos fueran abiertos y estar dispuestos a monitorear sus buses diésel, “porque la idea es generar data de los buses eléctricos y diésel en la misma ruta, en las mismas condiciones, para luego poder comparar”, explicó Kruse en declaraciones previas dadas a Ojo al Clima.

El proyecto finalizará en el primer trimestre del 2022, cuando los informes técnicos finales se entreguen, los cuales serían la base para una segunda etapa de electromovilidad en la modalidad de pasajeros, según afirmó el viceministro de Ambiente y Energía, Rolando Castro.

Igualmente, Castro comentó también que otros proyectos se encuentran en etapa de planificación en otras modalidades de transporte como los taxis eléctricos.

En el primer eje del Plan Nacional de Descarbonización, el país pretende que el 70% de su flota de buses y taxis sea cero emisiones para 2035. Al 2050, busca alcanzar el 100%.

Además, el viceministro de Transportes, Eduardo Brenes, indicó que la prueba de esta tecnología es fundamental para aplicar los alcances de la Ley N°9518, denominada Ley de Incentivos y Promoción para el Transporte Eléctrico, que exige un cambio del 5% de la flota existente por unidades eléctricas cada dos años.