El cambio climático llevó la temperatura del océano a un nuevo extremo en el 2019. Este ecosistema absorbió más del doble de la energía que debería absorber en un año, algo nunca antes registrado desde que se toman mediciones. 

Así lo reveló un reciente estudio publicado en la revista Advances in Atmospheric Science y conducido por 11 instituciones científicas de China y Estados Unidos.

“La cantidad de calor que hemos puesto en los océanos del mundo en los últimos 25 años equivale a 3.600 millones de explosiones de bombas atómicas como las de Hiroshima”, señaló Lijing Cheng, autor principal del estudio.

Los océanos son particularmente vulnerables a los impactos del cambio climático, ya que, de acuerdo con estudios previos, este ecosistema absorbe casi todo el exceso de calor en la atmósfera; en otras palabras, casi toda la energía se va al mar.

El año pasado, un informe científico de la ONU incluso advirtió que, desde 1970 hasta el 2015, el 93% del calentamiento provocado por el cambio climático se fue a los océanos.

Este calentamiento oceánico es irrefutable y es una prueba más del calentamiento global. No existen alternativas razonables aparte de las emisiones humanas de gases que atrapan el calor para explicar este calentamiento”, dijo Cheng.

Cada año, los océanos continúan absorbiendo más calor. Los cinco años con las mayores temperaturas en este ecosistema son (en orden) 2019, 2018, 2017, 2015 y 2016.

Hasta el momento, ese calentamiento ha servido como amortiguamiento de los impactos del cambio climático. No obstante, según John Abraham, otro de los autores del estudio, esto podría cambiar en los próximos años.

“Esto es solo la punta del iceberg para lo que está por venir. Afortunadamente, podemos hacer algo al respecto: podemos usar la energía más sabiamente y podemos diversificar nuestras fuentes de energía. Tenemos el poder de reducir este problema”, aseguró el científico.

El 2019 fue el segundo año con la temperatura atmosférica más alta registrada, luego del 2016. Esto creó condiciones propicias para desastres como los incendios de Australia.

Océanos hierven

La tendencia global es cada vez más clara: la temperatura del océano va en aumento. La única explicación, según los científicos, es el calentamiento provocado por nuestras emisiones de carbono.

Condiciones más calientes, además, han hecho más común la aparición de olas de calor marinas. “El calentamiento global del océano ha causado olas de calor marinas en el mar de Tasmania y en otras regiones”, dijo Cheng.

Un ejemplo de este fenómeno fue la masa de agua caliente en el Océano Pacífico apodada “El Blob”, la cual fue detectada por primera vez en 2013 y continuó hasta 2016. 

Esta masa de agua llegó a medir 1.600 km de largo y casi 100 metros de profundidad. El agua que la conformaba era hasta 3°C más caliente de lo normal. Este evento irrumpió en ecosistemas naturales y causó blanqueamientos masivos de coral.

Los fenómenos de El Niño también se hacen más frecuentes y, con ellos, los ecosistemas marinos también sufren. 

Uno de los más fuertes, en el 2016, causó blanqueamiento en 93% de los corales de la Gran Barrera de Coral, en Australia. Esta es un área de coral blanqueado equivalente a seis veces Costa Rica.

“El precio que pagamos es la reducción del oxígeno disuelto en el océano, las vidas marinas dañadas, el fortalecimiento de las tormentas y la reducción de la pesca y las economías relacionadas con los océanos”, culminó Cheng.