El 39% de los rusos estiman que el calentamiento global es un invento y un tema de especulación, según un estudio publicado este lunes por el Instituto de Encuestas público VTSIOM.

“El calentamiento global es un problema inventado y un tema de especulación para aquellos que buscan explotar el miedo natural de la humanidad a las catástrofes naturales” para el 39% de los 1.200 encuestados, según el sondeo efectuado a mediados de julio.

Los resultados de esta última encuesta representan un aumento de cinco puntos porcentuales en los últimos 10 años.

Por otra parte, según el mismo sondeo, para el 51% de los rusos el cambio climático es “un problema serio que requiere una solución inmediata”.

El presidente ruso Vladimir Putin aseguró a principios de julio que Rusia respetará el acuerdo de París sobre el clima, destinado a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, denunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump.

Sin embargo, el líder ruso también ha dicho en el pasado que, si bien el cambio climático es real, no es un fenómeno causado por el hombre, una postura desacreditada por la ciencia.

Países en negación

Pese a los importantes avances de la comunidad internacional para enfrentar el problema del cambio climático, como lo es el Acuerdo de París, la negación de la ciencia climática persiste en muchos países industrializados.

En el 2015, un estudio publicado en la revista académica Global Environmental Change encontró que los países con más personas que niegan la ciencia climática fueron Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos.

Los autores del estudio, investigadores de la Universidad de Tasmania, encontraron que los países con mayor negación de la ciencia climática también eran los países con más emisiones de CO2.

De manera similar pero en los Estado Unidos, un informe del programa de Comunicación de Cambio Climático de Yale  reveló que tan solo un 66% de los votantes estadounidenses creen que el cambio climático está sucediendo.

Ambos estudios coincidieron en que la base “conservadora” y “con desconfianza del gobierno” eran quienes tendían a negar en mayor instancia la ciencia del cambio climático.