¿Qué tiene que ver el cambio climático con la tasa de mortalidad? Horacio Riojas, médico del Instituto Nacional de Salud Pública de México, diría que mucho.

“El cambio climático es uno de los principales problemas de salud pública en el mundo y que está teniendo impactos muy importantes actualmente”, aseguró el doctor en epidemiología.

Así lo presentó el médico este 10 de agosto, durante una charla parte del I Simposio de Cambio Climático y Biodiversidad, celebrado en la Ciudad de la Investigación de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Horacio Rojas es médico del Instituto Nacional de Salud Pública de México.

(Créditos: Miriet Abrego)

Para Riojas, este tema no puede ser tomado a la ligera pues pone en riesgo la vida de muchas personas. La Organización Mundial de la Salud (OMS), por ejemplo, estima que el cambio climático causará 250.000 muertes adicionales por año para el 2030.

Además, las altas emisiones de carbono -contaminantes para la atmósfera y nocivas para la salud- ya causan más de un millón de muertes prematuras en India y China.

¿Por qué? Las razones varían. Por un lado, los eventos climáticos más extremos como las inundaciones tendrían repercusiones directas como personas desaparecidas o ahogadas.

También, las enfermedades respiratorias directamente causadas por la polución del aire serían responsables por un importante aumento en la tasa de mortalidad prematura.

Pero por otro lado, estos mismos eventos tendrían resultados indirectos y menos obvios en la salud de las personas. Por ejemplo, en Bolivia, después de un evento de El Niño en el año 2007 ocurrieron alrededor de mil casos nuevos de malaria.

El cambio en las condiciones climáticas, además, podría generar una alteración en la distribución enfermedades como el dengue y el paludismo. Estas enfermedades emergerían en zonas donde antes no existían y, de acuerdo con Riojas, serían un problema serio para América Latina.

“Los países del cono sur han estado muy metidos en esto porque en países como Uruguay, donde no existía el dengue endémico, ya empieza a aparecer” indicó el médico.

Un estudio de la Universidad de Texas encontró que en todos los escenarios climáticos planteados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, en inglés) la distribución de la enfermedad de Chagas se incrementaría en Estados Unidos.

La investigación advierte que habría que ponerle un ojo a la distribución de enfermedades transmitidas por lo que los científicos llaman “vectores biológicos”. Esto se refiere a enfermedades que que son acarreadas por un portador.

La distribución de la enfermedad de Chagas aumentaría considerablemente en Estados Unidos para el año 2050 (mapa B) con respecto a su presencia actual (mapa A)

(Créditos: Miroslava Garza/University of Texas)

Según Riojas, una de las dificultades para manejar este problema es la escasez tanto de estudios e información académica como de políticas públicas que busquen mitigar el impacto del cambio climático en la salud pública.

“Hay que generar mapas de riesgo que tengan que ver con escenarios de cambio climático, fortalecer la parte de investigación y desarrollar sistemas de alerta temprana para el sector salud”, explicó el especialista.

La OMS calculó en el 2014 que, si se adoptan políticas de mitigación de gases de efecto invernadero, la tasa de mortalidad prematura podría disminuir hasta en un 21% para el año 2030.