Aún en su escenario más conservador, las proyecciones realizadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) son preocupantes: para los años comprendidos entre 2030 y 2050, se calculan 250.000 muertes anuales adicionales en países pobres debido al cambio climático.

De esa cifra, unas 38.000 muertes serían debido a la exposición de adultos mayores al calor, mientras que otras 48.000 serían causadas por diarrea, 60.000 por malaria y 95.000 por desnutrición infantil.

Así lo reveló un informe especial elaborado por la OMS, el cual fue lanzado este miércoles 5 de diciembre en el marco de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP24), que tiene lugar en la ciudad de Katowise, en Polonia

“Estas estimaciones se calcularon dentro de un escenario optimista en términos de desarrollo socioeconómico futuro y adaptación. (…) la salud de cientos de millones de personas más podría verse afectada por el cambio climático”, destacó el informe.

Este informe responde a la petición realizada por la Presidencia de la COP23, que ostentó Fiji, en 2017. Más de 80 profesionales en salud, académicos, representantes de la sociedad civil y agencias internacionales aportaron su conocimiento para elaborarlo.

“La evidencia es clara de que el cambio climático ya está teniendo un impacto grave en la vida y la salud de las personas”, manifestó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, por medio de un comunicado.

“(El cambio climático) amenaza los elementos básicos que todos necesitamos para una buena salud: aire limpio, agua potable, suministro de alimentos nutritivos y refugio seguro, y socavará décadas de progreso en la salud mundial. No podemos permitirnos retrasar más la acción” señaló Ghebreyesus.

En términos de salud, ni siquiera 1,5 °C es seguro

A tono con el reciente informe especial elaborado por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), presentado en octubre, la OMS se dio a la tarea de evaluar algunos impactos en la salud derivados del cambio climático partiendo de escenarios de calentamiento de 1,5 °C y 2 °C.

Entre sus conclusiones se destaca que, aún con un calentamiento de 1,5 °C, unas 350 millones de personas podrían morir debido a estrés térmico en 2050.

Asimismo, los cambios en los patrones de temperatura y lluvias también varían el rango geográfico, la estacionalidad y la intensidad de los vectores que transmiten enfermedades como la malaria, el dengue, el Nilo Occidental y la enfermedad de Lyme, con lo cual, áreas que antes no estaban expuestas a estas infecciones podrían ahora estarlo como es el caso de Europa o Norteamérica.

Las olas de calor tendrían efectos negativos para la salud humana de acuerdo con el informe de la OMS.

(Créditos: AFP)

En cuanto a desnutrición, la OMS calculó que entre 530 a 550 millones de personas sufrirían esta condición en un escenario de calentamiento de 1,5 °C,  mientras que la cantidad de afectados sería entre 540 y 590 millones si el escenario de calentamiento fuera de 2 °C. Un calentamiento de 2 °C exacerbaría la contaminación del aire y las muertes asociadas por ozono en comparación con un escenario de 1,5 °C.

“Si el cambio climático no se mitiga, la desigualdad de los ingresos a nivel global podría aumentar considerablemente. Como los impactos del cambio climático en la salud se distribuyen de manera desigual, las inequidades existentes se exacerbarán más a 2 °C que a 1,5 °C de calentamiento”, señala la OMS.

De hecho, la misma OMS hizo el cálculo: cumplir con las metas del Acuerdo de París podría salvar un millón de vidas al año en el 2050 por concepto de contaminación del aire.

“Pasar a opciones más limpias y más sostenibles para el suministro de energía, el transporte y los sistemas alimentarios se paga por sí solo. Cuando se toma en cuenta la salud, la mitigación del cambio climático es una oportunidad, no un costo”, declaró Maria Neira, directora de Salud Pública de OMS, por medio de un comunicado.

Poca inversión

Actualmente, solo el 3% de los recursos destinados a salud son invertidos en prevención y únicamente 0,5% del financiamiento climático proveniente de fuentes multilaterales se ha destinado específicamente a proyectos en salud.

Es más, de los 41 planes de acción en adaptación presentados por países en vías de desarrollo ante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, si bien el 95% reconoce que la salud es particularmente afectada por el cambio climático, solo el 11% de los proyectos prioritarios se enfocan en esta materia.

En este sentido, el informe de la OMS hace un llamado a los países para que incorporen la salud en los análisis costo-beneficio que realicen en cuanto a mitigación del cambio climático. Incluso, la OMS recomienda hacer uso de incentivos fiscales como la fijación de precios del carbono y los subsidios a la energía para motivar a los sectores a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y contaminantes del aire.

“El Acuerdo de París es potencialmente el acuerdo de salud más fuerte de este siglo”, subrayó el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Este artículo fue originalmente publicado en la página de Latin Clima y fue republicado con el permiso de sus autores.