En 2009, un grupo de científicos viajó al mar de Weddell, en el Océano Antártico, para grabar el sonido que hacen los icebergs al derretirse. Los especialistas del Instituto Alfred Wegener documentaron la canción y estas vivieron años únicamente en los círculos académicos.

Finalmente, la Convención Climática de Naciones Unidas (CMNUCC) descubrió los audios e ideó un proyecto ambicioso: aliado con músicos y artistas de todo el mundo, se dieron a la tarea de crear canciones con base en esos sonidos.

Así nació #IcebergSongs (canciones de los icebergs, en inglés), un proyecto que busca generar conciencia sobre el calentamiento del planeta.

Los sonidos originales, similares a los cantos de las ballenas, están disponibles en línea (puede escucharlos en este enlace) y fueron escuchados por miles de personas en el periodo previo a la conferencia de París. Aquí puede ver el trailer del proyecto.

El elemento central de la campaña es mezclar sonidos del derretimiento de los icebergs con composiciones musicales para crear conciencia sobre el cambio climático.

El proyecto ganó el prestigioso Premio Alemán de Comunicación En línea 2016 en la categoría de asuntos públicos.

¿Por qué suena así?

“Generalmente ruidos se escuchan en las temporadas en que se está formando o derritiendo el hielo, tarde en el otoño o tarde en primavera. Si suben un poco las temperaturas del aire, el calor abre fracturas en el hielo y si al mismo tiempo sopla fuerte el viento, entonces esos pedazos de hielo se arrastran y frotan unas capas contra otras“, explicó la oceanógrafa costarricensee Melania Guerra.

“La fricción por el roce de diferentes pedazos de hielo produce estos largos cantos melodiosos, con tonos variados y altas frecuencias y pueden continuar por horas, siempre y cuando el viento siga empujándolas”, apuntó Guerra.

La tica trabaja en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad de Washington, donde actualmente analiza datos similares para saber cuanto ruido agregan diferentes fuentes de sonido al ruido natural submarino del Ártico.

Imágenes del glaciar Jakobshavn en Groenlandia, tomadas en 2015.

Imágenes del glaciar Jakobshavn en Groenlandia, tomadas en 2015.

(Créditos: Melania Guerra)

“La gente se sorprende, porque lo ven como un sonido mucho más musical, casi que suena como de alguna fuente biológica. Alguna gente cree que es el sonido de una ballena”, señaló, con respecto a la musicalidad de los audios.

Guerra explicó que, como tales, “estos sonidos siempre han existido. No hay evidencia todavía de que el calentamiento global esté haciéndolos más comúnes ahora. Pero lo que sí sabemos es que se escuchan en temporadas en que antes había una capa de hielo sólido multi-anual. Ahora el hielo, aún en el pico del invierno, es menos grueso y menos viejo, por lo cual es más propenso a quebrarse y hacer ruidos”.

En la edición de abril de Ojo al Clima, Guerra escribió sobre las similitudes entre la isla del Coco y Groenlandia.

Hielo y cambio climático

El derretimiento de los glaciares y los mantos de hielo, la disminución en la superficie cubierta de nieve y del hielo ártico son algunas de las evidencias más claras de que el planeta se está calentando.

Si quiere saber más sobre estos fenómenos, puede visitar nuestra sección de Evidencias del Cambio Climatico, donde tratamos mantos, glaciares y nieve y también la disminución del hielo ártico.

La superficie promedio del hielo del Ártico ha disminuido entre 4,5% y 5,1% cada década entre 1979-2012. Eso equivale a casi diez veces el territorio de Costa Rica cada década.

Animación de la NASA