El nuevo ministro de Ambiente, Carlos Manuel Rodríguez, cree que la conservación de nuestros bosques servirá como un escudo para proteger a Costa Rica del cambio climático y hacer frente a los desastres naturales.

Para Rodríguez, la principal ambición del país debe fijarse en la adaptación a esos efectos, mientras arranca un proceso de abolición de los combustibles fósiles. Una meta casi impensable años atrás, como lo es también su promesa de comenzar un proceso irreversible para limpiar los ríos de Costa Rica.

El exministro de Ambiente (2002-2006) dice que tendrá una voz activa en la discusión fiscal para impulsar nuevos impuestos a la contaminación y que promoverá varios instrumentos para abandonar el uso del plástico, entre otras modificaciones legales. A continuación un extracto de la conversación que tuvo con Ojo al Clima.

La meta de carbono neutralidad del 2021 es relevante y necesaria, pero bastante utópica. ¿Qué pretende ver en el país para entonces?

El 2021 es una fecha muy importante, porque es la fecha del bicentenario y, en razón de eso, hace unos ocho o nueve años atrás se estableció el compromiso de ser carbono neutrales. Yo diría que muy ligeramente, sin obedecer a un análisis profundo y con un alto nivel de aspiración y simbolismo.

Al final de cuentas es algo imposible, impráctico, irreal. Yo he sido un gran cuestionador de la meta de carbono neutralidad, por varias razones. Primero, no obedecía a un análisis técnico y científico de cómo vamos a pasar de donde estamos a ser carbono neutral. Segundo, las tendencias que habían en el sector energético (particularmente transportes) eran tendencias al alza en el consumo de combustibles fósiles. 

Y, además, es innecesario una meta de carbono neutralidad porque nosotros no necesitamos apuntar a ser carbono neutrales, sino a ser una economía baja en emisiones de carbono. Ese es el objetivo que deberíamos perseguir en estos diez, veinte años. Llegar a ser carbono neutral tiene una implicación muy grande desde el punto de vista de la transformación del sistema productivo y la economía y, sobre todo, necesitamos entre $10.000 y $20.000 millones para hacerlo.

Tanto es cierto esto que, desde el día en que nos comprometimos a ser carbono neutrales a hoy las emisiones han aumentado significativamente. El compromiso no vino aparejado con una inversión y un proceso de transformación de nuestra economía. El objetivo no es ser neutrales, sino llegar al pico de consumo de petróleo y empezar a bajar.  El propiciar ese cambio para disminuir y llegar al pico de consumo tiene que ser ese objetivo.

Seremos neutros para el 2080 o 2060: lo importante no es el momento, es hacer el cambio transformativo para que el consumo de combustibles empiece a disminuir.

¿Cómo lo vamos a lograr? En la medida en que electrificamos el sector transportes, porque la energía de Costa Rica se produce con fuentes renovables y eventualmente con tecnologías como hidrógeno, que serán tecnologías que nos ayudarán a consolidar ese proceso.

Seremos neutros para el 2080 o 2060: lo importante no es el momento, es hacer el cambio transformativo para que ese consumo empiece a disminuir. La meta en el mediano plazo es ser una economía baja en carbono, porque vamos a seguir utilizando los combustibles fósiles en sectores muy específicos.

¿Cómo se traduce la meta de convertir a Costa Rica en un laboratorio de descarbonización?

Yo creo que, al día de hoy, Costa Rica es un verdadero laboratorio de la descarbonización, porque en dos de los cuatro sectores más importantes ha logrado ya ser carbono neutral: en el sector forestal (la deforestación es la segunda fuente más importante de emisiones de carbono) y el eléctrico (la electricidad se produce con carbón mineral en la mayoría del mundo, alrededor del 25% de la electricidad se produce con fuentes renovables, ya Costa Rica alcanza a veces hasta el 100%). Ya hemos logrado algo: los países tropicales del mundo no han podido bajar los niveles de deforestación. Las emisiones de Indonesia o Brasil son altas, principalmente por la deforestación.

El reto está en el sector de transportes. Esa meta de la carbono neutralidad fue una aspiración política que no implicó un esfuerzo institucional y financiero para cambiar la situación.

¿Qué reformas legales necesitamos para lograrlo? Hacienda es muy dependiente de nuestro consumo de hidrocarburos, por ejemplo…

Al final del día las acciones en cambio climático son parte de otra agenda más grande, que es la agenda de la sostenibilidad. Hasta que no avancemos hacia un esquema donde la producción y el consumo cambie y verdaderamente sea consecuente con el buen manejo de los recursos naturales no vamos a lograr los objetivos de la descarbonización.

Yo creo que primero debemos tener el marco legal de cambio climático. Necesitamos una ley de cambio climático que establezca una serie de principios rectores de la organización del Estado y el rol de la sociedad civil en temas de mitigación y adaptación y, sobre todo, crear el marco de incentivos y de impuestos que nos ayuden.

Por ejemplo, el sistema tributario costarricense debería gravar los males, no solo los bienes. El sistema tributario grava las cosas positivas que hacemos: yo hago un negocio, compro una propiedad, recibo salario y tengo que pagar un impuesto. Pero las cosas negativas no tienen impuesto: a la contaminación hay que ponerle impuestos. Hay que ir hacia un esquema que ponga impuestos a los males, no a los bienes. Ese cambio tan profundo en el sistema fiscal nos podrá ayudar a sobreponernos a nuestra dependencia de la importación de vehículos y la combustión interna como fuente de ingresos.

Hay que ir hacia un esquema que ponga impuestos a los males, no a los bienes. Ese cambio tan profundo en el sistema fiscal nos podrá ayudar a sobreponernos a nuestra dependencia de la importación de vehículos y la combustión interna como fuente de ingresos.

El punto importante es que si nos vamos a la electrificación del transporte nos vamos a quedar sin un ingreso importante.  Hay un incentivo perverso para el país, y tenemos que cambiar el chip de una manera tal que hagamos algo totalmente diferente, y que posiblemente empiece a generar mayores réditos.

¿Usted tendrá un involucramiento en la discusión fiscal, entonces?

Totalmente. Yo voy a participar en la discusión fiscal apersonándome, haciendo una propuesta muy concreta de cómo podemos ir moviéndonos para gravar los males y no los bienes. Mi idea es establecer una serie de impuestos a todo lo que implique la degradación ambiental.

Yo voy a participar en la discusión fiscal apersonándome, haciendo una propuesta muy concreta de cómo podemos ir moviéndonos para gravar los males y no los bienes.

“Yo le voy a entrar al tema (de la contaminación de los ríos), como lo hicimos hace treinta años con la deforestación. Vamos a empezar un proceso irreversible.”

(Créditos: Katya Alvarado)

Doña Irene Cañas, nueva presidenta del ICE, señaló a Ojo al Clima que aún estaban analizando el tema del gas natural. Carlos Alvarado dijo en un debate del CFIA que tenemos que explorar ese tipo de energía. ¿Hay una postura a favor, o en contra?

El gas natural lo hemos venido importando por muchos años, no es nada nuevo. Lo que no queremos es la exploración de hidrocarburos. Algunos hablan de explotar el gas y no el petróleo: ninguna compañía va a venir a explorar el gas y no el petróleo, porque van de la mano. Tenemos que ser muy consecuentes si realmente queremos abolir el uso de combustibles fósiles. La posición de Carlos Alvarado es tajante. Petróleo, carbón mineral, o cualquier otro tipo de hidrocarburo, como el gas natural. Que, posiblemente, sea barato y tenga menor impacto, puede ser, aunque seguiremos importándolo hasta que podamos cambiar esa dependencia.

Tenemos que ser muy consecuentes si realmente queremos abolir el uso de combustibles fósiles. La posición de Carlos Alvarado es tajante. Petróleo, carbón mineral, o cualquier otro tipo de hidrocarburo, como el gas natural.

¿Cuáles son los principales objetivos del MINAE en adaptación y gestión de riesgo?

En temas de cambio climático, por mucho, el tema más importante es la adaptación. Tanto Costa Rica como Centroamérica somos una región sumamente vulnerable a los impactos del cambio climático. Yo creo que la administración anterior hizo un trabajo muy bueno en eso, una de ellas la Estrategia Nacional de Adaptación. Esa estrategia, más los esfuerzos de proyectos en inversión y adaptación son muy importantes.

Para mí uno de los temas más importantes en adaptación es la implementación y la inversión de un concepto de adaptación basada en ecosistemas. Eso incluye cómo el país podría desarrollar políticas y acciones para ser más resilientes, usando los ecosistemas naturales. En lugar de construir carreteras más grandes, barreras más grandes, usemos a la naturaleza como un medio para adaptarnos al cambio climático.

En lugar de construir carreteras más grandes, barreras más grandes, usemos a la naturaleza como un medio para adaptarnos al cambio climático.

El mejor ejemplo de esto fue el huracán Otto. Caño Negro evitó, en gran medida, que las comunidades aledañas tuvieran desastres más grandes. El ecosistema en sus condiciones naturales (áreas protegidas, áreas con bosques, humedales) es como un escudo a los impactos del cambio climático. El tener parques nacionales y bosques en fincas privadas es valiosísimo bajo esta perspectiva de adaptación. Tenemos que invertir más en conservación y en bosque, porque habrá una retribución en resiliencia al cambio climático.

Es algo que yo voy a promover fuertemente. Por ejemplo, los campesinos que producen café en laderas o en tierras marginales, ellos son muy vulnerables al cambio climático. El usar a la naturaleza como medio de adaptación es importante: tenemos que invertir y ayudarles a aumentar la cobertura forestal, la biomasa, transformar las cercas muertas en cercas vivas, ese es un buen ejemplo.

La semana pasada la Contraloría presentó una encuesta de servicios públicos e incluyeron una sección sobre cambio climático.  La seguridad tarda mucho en aparecer en una situación de desastre y las escuelas también tardan mucho en restablecer sus servicios. ¿En la gestión de riesgo, que retos tenemos?

Durante Nate vimos que una escuela recién construida en el sur fue tapada por el río. No fue culpa del río, sino porque construimos eso en el cauce histórico del río. Si vamos tener el cambio climático con eventos extremos, esa inundación que pasaba cada cien años va a pasar ahora cada veinte, y esa variable no la introducimos en el diseño de la infraestructura educativa. Perdimos una escuela lindísima. En todos los sectores tiene que haber una estrategia de gestión de riesgo. No podemos construir carreteras como en el pasado.

En todos los sectores tiene que haber una estrategia de gestión de riesgo. No podemos construir carreteras como en el pasado.

Hasta fecha, los planes reguladores no hay interiorizado la variable de cambio climático. Esa estrategia de adaptación indica claramente que debemos movernos a esos instrumentos de planificación y de uso del suelo que incluyan esas variables.

¿Qué medidas se implementarán para dar más solidez al Sinac?

La posibilidad de que el Sinac pueda utilizar de manera flexible los recursos que se generan por la prestación de servicios, tanto en el fondo de parques nacionales como en el de vida silvestre, me parece que sería un gran avance.

Los bonos verdes son una excelente idea. Yo quisiera hacer una emisión de bonos verdes para comprar las tierras pendientes, y desarrollar infraestructura en los parques nacionales que va a aumentar los ingresos, porque va a aumentar la visitación.

Esos fondos han tenido limitaciones de gasto, en cuando a qué se puede y en qué no se pueden invertir esos recursos. Con esos recursos no se puede contratar gente, y hay que contratar gente. Es muy importante desarrollar mecanismos innovadores financieros. Los bonos verdes son una excelente idea. Yo quisiera hacer una emisión de bonos verdes para comprar las tierras pendientes, y desarrollar infraestructura en los parques nacionales que va a aumentar los ingresos, porque va a aumentar la visitación.

¿Fuera del transporte, cuál es su preocupación en la zona urbana?

La contaminación de agua y por plástico. En este gobierno vamos a pasar las primeras disposiciones donde vamos a arrancar un proceso de abandono en el uso de plástico desechable. Estamos viendo varias opciones, la ley es una.

En este gobierno vamos a pasar las primeras disposiciones donde vamos a arrancar un proceso de abandono en el uso de plástico desechable. Estamos viendo varias opciones, la ley es una.

La contaminación de los ríos es una barbaridad. Mi lucha era contra la deforestación cuando yo crecí, y yo creí que nunca íbamos a ganarla, porque la deforestación era tan mosnstruosa que nunca pensé en ver la mayoría que hemos hecho. Cuando uno ve estos ríos uno cree que esto es imposible. Sí lo vamos a hacer. En esos ríos se van a bañar y van a pescar nuestros nietos. Ahí lo van a hacer. La tarea es empezar ya. Yo le voy a entrar al tema, como lo hicimos hace treinta años con la deforestación. Vamos a empezar un proceso irreversible.

Yo le voy a entrar al tema (de la contaminación de los ríos), como lo hicimos hace treinta años con la deforestación. Vamos a empezar un proceso irreversible.

El sector de ambiente en el Plan de Gobierno de Carlos Alvarado era el que más proponía cambios legales. ¿Qué tan dependiente va a ser el avance en sector de ambiente de las Asamblea Legislativa?

Nosotros no vamos a inhibirnos o a depender de las reformas legales. Vamos a llevar hasta el máximo la posibilidad de poder generar política pública que no dependa de una ley, pero lo más importante va a depender de una ley.

La aprobación de ley de movilidad eléctrica fue importantísima: tenemos que hacer cinco o seis de esas, en plásticos, en contaminación, etcétera

Esperamos tener la fe de que podamos pasar esas normas que nos ayudarán a propiciar un cambio. La aprobación de ley de movilidad eléctrica fue importantísima: tenemos que hacer cinco o seis de esas, en plásticos, en contaminación, etcétera. Yo no veo porqué los diputados no vayan a aprobar esto, a menos de que quieran defender intereses que sigan contaminando y socializar los costos ambientales.