Aunque hace más de un año los carros eléctricos pueden ingresar a San José en días de restricción, a Carlos Walker ya lo han intentado multar en más de una ocasión. Ahora, con sus nuevas placas, espera que esto no vuelva a suceder.

“Las nuevas placas me dan la tranquilidad de que no me van a parar. Ya por lo menos tengo esa tranquilidad”, cuenta el vecino de Escazú.

Walker fue una de las tres primeras personas en recibir las nuevas placas exclusivas para vehículos eléctricos, que cuentan con un distintivo color turquesa y permitirán a autoridades y usuarios identificar de mejor manera a estos vehículos.

Varios jerarcas del gobierno –entre ellos el presidente, Carlos Alvarado, y la primera dama, Claudia Dobles– entregaron este 24 de febrero las placas a los tres primeros usuarios de carros eléctricos durante un evento celebrado en el Registro Nacional.

“Conforme más de esas placas empiecen a circular en las calles, no solo tendrán un beneficio de trato preferencial (para los usuarios), sino que será como poco a poco se irán sumando nuevos (carros eléctricos)”, aseguró Alvarado en su presentación.

Además de Walker, quien es dueño de un Nissan Leaf desde el 2016, otros dos miembros de la Asociación de Movilidad Eléctrica (Asomove) recibieron sus placas, entre ellos la directora de Costa Rica Limpia, Mónica Araya.

Estas nuevas placas “serán para distinguir a todos los automotores que sean cero emisiones, tanto privados como de instituciones públicas, así como para transporte liviano o de carga”, dijo Marcia González, Ministra de Justicia y Paz, cuya cartera coordina el Registro Nacional.

Electrificar transporte

Según el Ministro de Obras Públicas y Transportes, Rodolfo Méndez Mata, estas placas le permitirían al gobierno aplicar de manera más efectiva los incentivos a los carros eléctricos.

La Ley de Incentivos y Promoción al Transporte Eléctrico aprobada en enero del 2018, contempla (además de exoneraciones de impuestos) incentivos no económicos a los vehículos eléctricos.

Algunos de estos beneficios serían tener acceso a espacios de parqueo exclusivos en establecimientos públicos y privados, exoneración del pago de parquímetros y exoneración de la restricción vehícular.

No obstante, los esfuerzos hasta el momento para aplicar estos incentivos no han estado del todo coordinados. Incluso, el año pasado, 64 vehículos estuvieron varados en aduanas por casi medio año por falta de coordinación de Hacienda.

El gobierno ahora intenta corregir esto con un nuevo Plan de Transporte Eléctrico, un documento que plantea las “acciones necesarias” para aplicar los incentivos al transporte eléctrico.

La activista por el transporte eléctrico, Mónica Araya, fue una de las que recibió placas exclusivas para su vehículo.

(Créditos: Sebastián Rodríguez)

Electrificar el transporte es “tremendamente importante”, según aseguró el Ministro de Ambiente, Carlos Manuel Rodríguez. Este sector es el mayor contribuyente a las emisiones de Costa Rica, con aproximadamente un 40%.

Una de las metas del Plan Nacional de Descarbonización, recién presentado el pasado 24 de febrero, es que un 25% de la flotilla vehicular del país sea eléctrica para el 2035, en 16 años. Costa Rica cuenta ahora con cerca de 2,4 millones de vehículos y solo 528 son eléctricos. 

Experiencia de usuarios

Para los usuarios de autos eléctricos, la experiencia ha sido mayoritariamente positiva.

Según José Pablo Fumero, usuario e importador de vehículos eléctricos, las ventajas más claras de estos autos son el ahorro que significan y lo silenciosos que son.

“Ahora voy feliz. Primero feliz porque no hay contaminación pero lo que más felicidad me da y más nos afecta es la contaminación sónica. Este vehículo no genera nada (de ruido)”, señala Fumero.

Además, según el importador de autos eléctricos, si uno compara la inversión en gasolina de un carro de combustión con la carga de uno eléctrico, el eléctrico resulta -en promedio- ocho veces más barato.

Walker coincidió en que su experiencia ha sido positiva y que no ha tenido problemas con la carga, ya que “simplemente llego a mi casa, enchufo y me despreocupo”.

No obstante, según asegura, la autonomía del vehículo -unos 200 km- le ha sido suficiente para hacer viajes a Jacó y a Herradura sin ningún problema.

El vecino de Escazú compró su Nissan Leaf usado en Estados Unidos. Su carro es de modelo 2013 y, con las cargas de impuestos y seguro de traerlo a Costa Rica, le terminó costando poco menos de $13.000, unos 8 millones.