Un tercio de todas las nuevas tierras con cobertura vegetal del mundo –que incluye bosques, cultivos y otros tipos de vegetación– se encuentran en China y en India, según un nuevo estudio que analizó datos satelitales entre 2000 y 2017.

Solo China fue un cuarto de todo el reverdecimiento causado por seres humanos en el planeta, a pesar de que solo cuenta con 6,3% de la superficie. Más del 40% de este aumento fue por nuevos bosques y 32% por cultivos.

El estudio fue publicado en la revista académica Nature Sustainability en febrero.

Los científicos advirtieron que el incremento en cobertura vegetal en estos y otros países no son suficientes para compensar la pérdida en bosques tropicales, particularmente en Brasil.


El derretimiento de los Himalayas

El calentamiento del planeta tiene en riesgo el hielo del Himalaya, la cordillera más alta del mundo. Aun si logramos contener el cambio climático, un tercio de los glaciares de la cordillera van a desaparecer para el año 2100.

Si los esfuerzos por limitar el calentamiento del planeta fallan, hasta dos tercios del hielo podría perderse a finales de siglo.

Los hallazgos fueron publicados en un nuevo reporte: The Hindu Kush Himalaya Assessment.

Los glaciares del Himalaya alimentan diez de los mayores ríos de Asia, desde el Ganges al Mekong, pasando por el río Amarillo. En conjunto, la cordillera provee de agua a cerca de un cuarto de la población del mundo, lo que pone en peligro la salud humana y la agricultura de gran parte de Asia.

Los autores explicaron que las regiones afectadas necesitan empezar a planificar cómo harán frente a la menor disposición de agua, de modo que puedan enfrentar sus impactos.


¿Se hacen peores los huracanes?

En las últimas décadas los huracanes del Atlántico Norte están incrementando su fuerza y la evidencia apunta a que el cambio climático influyen en esto.

Un grupo de investigadores analizó los huracanes que pasaron de una débil tormenta tropical (o categoría 1) a un feroz huracán categoría 4 o categoría 5 en poco tiempo. El estudio halló que los huracanes más fuertes necesitaron menos tiempo para aumentar en escala.

Los hallazgos fueron publicados en la revista Nature Communications el 7 de febrero y cubren tormentas entre 1982 y 2009.

El cambio climático está calentando las aguas del Atlántico Norte. La temperatura de las aguas superficiales es un elemento crítico para que los huracanes tomen fuerza, y cuanto más alta, más fuerza tomarán.