Corea del Sur donará tres estaciones de carga rápida para vehículos eléctricos a Costa Rica, como parte de un acuerdo firmado entre ambos países para impulsar el desarrollo del transporte eléctrico en nuestro país.

La donación se dio en el marco de un acuerdo firmado entre el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y el Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea del Sur (KAIST) la pasada semana y que busca promover la infraestructura de carga para vehículos eléctricos.

“Nos corresponde ahora, según las evaluaciones realizadas definir los puntos de ubicación, lo que estaremos haciendo en los próximos días, estrategia que se maneja de la mano con el Minae”, dijo a Ojo al Clima Luis Pacheco, gerente de electricidad del ICE.

Cada estación de carga rápida tiene un costo de $50.000 y permite cargar la batería de un vehículo eléctrico de completamente vacía a completamente llena en menos de una hora.

Aparte de la donación, el KAIST se compromete a cooperar e investigación y desarrollo de estas tecnologías de carga junto al ICE. El acuerdo se extenderá por un año, prolongable durante cinco años más.

“El tema de Smart grid o redes inteligentes se ha trabajado en conjunto, participando MINAE y todas las empresas distribuidoras; se hizo un estudio en el cual se estableció el grado de madurez de las mismas y ahora sigue un proceso de definición de la hoja de ruta a seguir“, explicó Pacheco.

La falta de infraestructura de carga es una de las preocupaciones que señalan empresarios y diputados para poder dar un incentivo claro al transporte eléctrico como parte del proyecto de Ley de Promoción e Incentivos del Transporte Eléctrico (19.744) que está ahora en el Congreso. Actualmente esta ley incluye tanto los vehículos eléctricos como los híbridos plug-in o enchufables, que pueden conectarse a la red eléctrica renovable del país.

En los últimos meses, la empresa Purdy Motor ha hecho lobby en la Asamblea para incluir en esta iniciativa los vehículos híbridos no enchufables, que utilizan gasolina para moverse y no pueden conectarse a la corriente eléctrica.

Actuamente, seis puntos del país cuentan con estaciones de recarga abiertos al público y una docena más está en camino para ser instaladas durante el 2017, según consultas de Ojo al Clima a entidades involucradas en el campo.

La Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) tiene una estación ubicada en su Agencia Metropolitana, ubicada 200 metros al sur de la catedral de San José, tres agencias de la BMW –ubicadas en La Uruca, en Escazú y en Curridabat– cuentan con estaciones de recarga eléctrica, el centro comercial Avenida Escazú cuenta con otro punto en su Sótano 1 y la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) tiene desde una “electrolinera” en Cubujuquí de Heredia. Todas son abiertos al público.