Después de un largo proceso de 24 meses, se dio el cierre al proyecto en el cual Costa Rica colaboraba en establecer líneas de acción base que le permitieran a Honduras mejorar las condiciones para implementar la movilidad eléctrica en su flota vehicular.

El proyecto se desarrolló bajo un mecanismo de cooperación triangular, el país ofreció ayuda a través del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE); mientras que el Gobierno de la República Federal de Alemania participó por medio del Programa de Energías Renovables y Eficiencia Energética en Centroamérica (Programa 4E) de la GIZ.

Claus Kruse, director del proyecto MiTransporte de la Cooperación Alemana – GIZ, mencionó que “surge desde Honduras la pregunta de si se puede hacer un proyecto de cooperación triangular para que Costa Rica, con apoyo de la cooperación alemana, le ayudara a Honduras a iniciar un proceso similar al que desarrolla Costa Rica”.

Kruse habla de los avances que ha tenido Costa Rica en incorporar la electromovilidad a su flota vehicular, siendo uno de los pasos más importantes el plan piloto que busca probar tres buses eléctricos en distintas rutas del país, el cual ya está por finalizar la segunda ruta de tres en la etapa de pruebas.

Los resultados preliminares que se han obtenido de estas pruebas -como el rendimiento de las unidades en las rutas, detalles operativos a tener en cuenta o imprevistos- han sido conocimientos que se le ha compartido a Honduras. 

Asimismo, Kruse agregó que el país vecino quiere iniciar su proceso enfocándose más en los buses eléctricos que en los carros, al contrario de lo que se hizo en Costa Rica que primero se orientó hacia los autos particulares.

La experiencia ha sido tan enriquecedora que Honduras presentó un segundo proyecto, la semana pasada, ante el Fondo Regional para la Cooperación Triangular en América Latina y el Caribe, basándose en lo que logró el primero. 

Otros países latinoamericanos

“Costa Rica es quien está llevando la batuta en temas de electromovilidad en Centroamérica, ha avanzado va más allá que los demás, y ya los países vecinos de Centroamérica están consultando regularmente”, dijo Kruse.

El director de MiTransporte mencionó el ejemplo de la Ley de Fomento e Incentivos para la Importación y Uso de Medios de Transporte Eléctricos e Híbridos de El Salvador, la cual se basa en parte en la ley costarricense gracias a la comunicación entre ambas naciones.

El caso más reciente vendría siendo con República Dominicana. La semana pasada, se ingresó a concurso en el Fondo Regional para la Cooperación Triangular en América Latina y el Caribe, un proyecto en que se haría básicamente lo mismo que se hizo en Honduras, pero con el país caribeño.

Cooperación centroamericana

Sentar las bases de una buena red eléctrica junto con leyes, reglamentos y normativas son los primeros pasos importantes para que se logre una implementación exitosa de una red de transporte eléctrico.

Kruse explicó que los proveedores de buses eléctricos, en especial, se les dificultad vender unidades a los países pequeños debido a que no les saldría rentable.

Por ejemplo: si un país pide cinco buses, que le construyan un taller especializado para las unidades, los cargadores, capacitación y repuestos; no es un trato favorable para ellos porque el costo de implementar sería mayor a la ganancia que obtendrían y no habría una buena capacidad de negociación.

Sin embargo, si existiera un ambiente de cooperación entre los países centroamericanos sería distinto. Esto es a lo que apunta GIZ, acercarlos para que se coordinen y, cuando hagan una licitación internacional, vayan con el argumento de más unidades.