En Costa Rica existe una gran paradoja: somos un país que en 2015 fue capaz de abastecerse de electricidad durante 299 días solamente con fuentes renovable y sin embargo el 71% de nuestra energía proviene de combustibles fósiles. Nuestra energía, en realidad, es sucia. Esta contradicción se debe a nuestros carros, motocicletas y camiones de carga, entre otros.

“El reto de Costa Rica es en el sector transporte. En electricidad lo hemos hecho muy bien la tarea”, comentó Irene Cañas, viceministra de Energía, durante un evento sobre descarbonización de la economía.

Este tema fue ampliamente discutido el 8 de septiembre en el foro “Una Costa Rica sin petróleo: el rol del transporte público”. En la actividad participaron especialistas de sectores políticos, privados y públicos. Todos coinciden en la necesidad de revolucionar la flota vehicular costarricense.

¿La solución para esta paradoja? “Abolir los combustibles fósiles” y migrar a transporte eléctrico, dijo en el foro la economista Mónica Araya, directora de Costa Rica Limpia.

El panorama parece ser favorable. Varias instituciones del sector público se están preparando para dar el salto y un proyecto para incentivar esta modalidad de transporte avanza en la Asamblea Legislativa. Por otro lado, entre el 2020 y el 2022 se estima que los carros eléctricos costarán igual que los convencionales, según Araya.

Este gráfico detalla la fuente de las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte costarricense. La mayoría viene de vehículos particulares y carga, con el transporte público (taxis, buses y tren) con una pequeña participación.

Este gráfico detalla la fuente de las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte costarricense. La mayoría viene de vehículos particulares y carga, con el transporte público (taxis, buses y tren) con una pequeña participación.

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Por ejemplo, investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) publicaron en agosto un estudio donde se que en Estados Unidos los costos de vida útil de los carros eléctricos son más bajos que los carros de combustión.

La obtención de estos vehículos eléctricos y la electrificación del transporte público es fundamental para alcanzar la meta país de consolidar una economía carbono neutral.

Actualmente la Asamblea Legislativa espera la discusión de la Ley de Incentivo y Promoción para el transporte que busca ser la herramienta necesaria para el cambio de paradigma en el transporte.

“Solo falta el empujón del proyecto de ley”, expresó en el foro Alan Blanco, Jefe Departamento de Transporte Eléctrico en Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) .

El Directivo de la Cámara Nacional de Autobuseros (CANABUS), Luis Diego González, se mostró optimista y dice estar listo para empezar con las transformaciones necesarias. González considera que el reto principal para la transición a transporte eléctrico se centra en ordenar la ciudad, de modo que el transporte público tenga priorida.

“La infraestructura no (es un reto). Que un autobús pueda ser eficiente dependerá de si tiene la capacidad de circular a una velocidad viable y en una ciudad ordenada”, comentó Gonzáles a Ojo al Clima.

Los panelistas criticaron a actores políticos del país que impulsan la explotación de combustibles fósiles, como el petróleo y el gas natural, en suelo costarricense. Desde el 2002 existe una moratoria a la exploración y explotación petrolera en Costa Rica.

“En París acordamos descarbonizar las economías. En París acordamos dejar atrás los combustibles fósiles. No debería ser un tema de discusión si gas natural o más petróleo”,comentó Cañas.