¡Casi un grado más de calor! Podría parecer poco que la temperatura media de Costa Rica se haya incrementado en 0,8 °C en el último siglo. En términos globales, el aumento de la temperatura planetaria, desde los años 1850-1900 hasta la actualidad, es de aproximadamente 1 °C, según el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), por lo que Costa Rica se coloca a 0,2 °C menos del promedio mundial.

Según las proyecciones analizadas por el IPCC, es probable que el calentamiento global llegue a 1,5 °C entre 2030 y 2052 si continúa aumentando al ritmo actual, con sus respectivos impactos en desastres, subida del nivel del mar, inseguridad alimentaria, etc.

Tampoco hay que esperar a ver los impactos. En Costa Rica, ese pequeño cambio en el clima ha sido suficiente para alterar, lentamente, las condiciones de vida del país. La subida de la temperatura ha sido gradual, pero ha escalado significativamente desde finales del siglo pasado, cuando el termómetro ha sido más proclive a marcar los 25°C como promedio anual.

Desde entonces, las alteraciones climáticas han sido más palpables y las consecuencias no se resumen solo en “un poco más de calor”. Un alza de la temperatura como la que ocurre en Costa Rica intensifica, por ejemplo, fenómenos meteorológicos como las inundaciones, ya que el calentamiento global aumenta la cantidad de humedad en el aire, lo que hace que llueva con más intensidad y que el riesgo de inundaciones se incremente cada vez más.

Por ejemplo, en julio de 2021, ante las intensas lluvias que se presentaron en el país, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) declaró alerta roja para cinco cantones del país (Turrialba, Matina, Limón, Talamanca y Sarapiquí). Hubo más de 3.000 damnificados.

Si bien estos cantones son propensos a inundaciones por sus características geográficas y climatológicas, el hecho de que se precipite una gran cantidad de agua en poco tiempo aumenta su vulnerabilidad y hace que, con cada inundación, sean mayores las pérdidas por caminos, puentes, casas y cosechas destruidas.

Sobre las costas, estudios nacionales e internacionales, indican que  el aumento del nivel del mar y el incremento en la energía del oleaje generan un retroceso de la línea de la costa. Es decir, el mar entra cada vez más a tierra firme, lo que causa pérdida de metros de playa, se daña infraestructura y aumentan las inundaciones costeras.

Por ejemplo, según estudios de la Universidad Nacional, en varios sectores del Caribe Sur como Cieneguita, Cahuita y Manzanillo, se identificó una erosión acelerada de la costa, que podría aumentar con los efectos del cambio climático.

Una mayor temperatura no solo implica días más calientes o más inundaciones. También conlleva a que las sequías y la falta de agua sean más frecuentes y prolongadas, afectando cultivos y la vida cotidiana de la gente.

Este factor de temperaturas más elevadas es una de las causas que explica la mayor aridez que experimentan algunos cantones como Santa Cruz y Nicoya, primordialmente en los primeros meses de año.

Además de las citadas, existen otras condiciones climáticas que ponen en riesgo la vida humana y de otras especies. Este riesgo va desde golpes de calor, que pueden acabar con la vida si no se atienden al instante, hasta el riesgo de transmisión de enfermedades de animales a personas, como lo es el dengue, la malaria u otras que pueden llegar a causar una pandemia o epidemia, esto según un informe de The Lancet Countdown (colaboración internacional de institutos de investigación y universidades sobre cambio climático).

Este artículo se publica gracias a una alianza entre Ojo al Clima y La Data Cuenta (www.ladatacuenta.com).


Sobre el gráfico

El gráfico de las barras climáticas fue creado por el profesor Ed Hawkings de la Universidad de Reading, en 2018. Desde entonces se ha convertido en un ícono de la visualización de datos para explicar el cambio climático. Cada línea representa la temperatura promedio anual, durante el último siglo. El color rojo evidencia los años más cálidos.

“Estaba buscando una forma simple de comunicar que el planeta se está calentando y, cuando mostré el gráfico durante una conferencia, inmediatamente me percaté de que la audiencia comprendió lo que pasaba”, declaró Hawkings a la BBC.