La cumbre sobre cambio climático, prevista del 9 al 18 de noviembre en la ciudad de Glasgow (Escocia), se pospuso debido a la pandemia causada por COVID-19. Se prevé que se reprograme para mediados de 2021, aunque no se tiene fecha definida.

El anuncio fue hecho, a través de un comunicado, por las autoridades de Reino Unido, ya que esta nación ostenta la presidencia de la 26 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP26).

La decisión fue acordada tanto por Reino Unido como su contraparte Italia, país que albergaría la Pre-COP26, y la Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

“A la luz de los actuales efectos mundiales de COVID-19, ya no es posible celebrar una ambiciosa e inclusiva COP26 en noviembre de 2020. La reprogramación garantizará que todas las partes (países) puedan centrarse en las cuestiones que se debatirán en esta conferencia vital y dará más tiempo para que se lleven a cabo los preparativos necesarios. Seguiremos trabajando con todos los interesados para aumentar la ambición climática, crear capacidad de recuperación y reducir las emisiones”, declaró Alok Sharma, presidente de la COP26 y Secretario de Estado de Negocios, Energía y Estrategia Industrial de Reino Unido.

Tras golpear China, COVID-19 se asentó en Europa. Al día de hoy, Reino Unido reporta 29.857 casos positivos e Italia registra 110.574 casos confirmados. De hecho, días atrás, se anunció que el SEC Arena -centro de exposiciones que hubiese sido la sede de la COP26- se convertirá en un hospital de campaña para atender a los afectados por la pandemia.

Italia, país con más muertes causadas por COVID-19 en el mundo con 46.413 al día de hoy, tampoco realizará la Pre-COP26, ni el evento Juventud por el Clima.

“Aunque hemos decidido posponer la COP26, incluyendo la Pre-COP y el evento Juventud por el Clima, seguimos totalmente comprometidos a enfrentar el desafío del cambio climático”, dijo Sergio Costa, ministro de Medio Ambiente y Protección de la Tierra y el Mar de Italia, y agregó: “seguiremos trabajando con nuestros socios británicos para que la COP26 sea un éxito”.

Otras reuniones previas a la COP26, conocidas como interseccionales, también se pospusieron. La que debía celebrarse en junio en la ciudad de Bonn (Alemania), ahora se realizará en octubre.

“COVID-19 es la amenaza más urgente a la que se enfrenta la humanidad hoy en día, pero no podemos olvidar que el cambio climático es la mayor amenaza a la que se enfrenta la humanidad a largo plazo. Pronto, las economías se reiniciarán. Esta es una oportunidad para que las naciones se recuperen mejor, para incluir a los más vulnerables en esos planes, y una oportunidad para dar forma a la economía del siglo XXI de manera que sea limpia, verde, saludable, justa, segura y más resistente. Mientras tanto, seguimos apoyando e instando a las naciones a impulsar significativamente la ambición climática en línea con el Acuerdo de París”, manifestó Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de Naciones Unidas para el Cambio Climático.

Las arquitectas del Acuerdo de París, Laurence Tubiana y Christiana Figueres, también manifestaron su conformidad con la decisión tomadas por Reino Unido e Italia.

“Posponer la COP26 es lo correcto: la salud pública y la seguridad deben ser lo primero ahora. La presidencia del Reino Unido y todos los gobiernos deben aprovechar este tiempo para diseñar planes de recuperación y transición resilientes que consideren el clima, la biodiversidad, el desarrollo y la justicia social de manera integrada. Esta crisis ha demostrado que la cooperación y la solidaridad internacionales son esenciales para proteger el bienestar y la paz mundiales. La COP26 del próximo año debería convertirse en una pieza central de la revitalizada cooperación mundial”, señaló Tubiana, quien ahora es la CEO de la Fundación Europea del Clima (ECF, por sus siglas en inglés).

Por su parte, Figueres -quien fuera la Secretaria Ejecutiva de Naciones Unidas para cambio Climático del 2010 a 2016 y líder de la organización Global Optimism– dijo que “la salud pública, la seguridad y el bienestar son primordiales, y debemos hacer todo lo posible para detener la propagación del COVID-19. Si bien es posible que tengamos que posponer nuestras reuniones diplomáticas, no se puede postergar la urgente necesidad de tomar medidas climáticas en 2020″.

“La ciencia nos dice que las emisiones deben alcanzar su punto máximo este año si queremos limitar el calentamiento a 1,5°C, y el Acuerdo de París estableció la COP26 como el momento en que todos los países aumentarían sus objetivos de acuerdo con la pronunciada disminución de las emisiones que necesitamos ver en esta decisiva próxima década. Si los gobiernos sitúan la salud, la regeneración de la naturaleza y la acción climática en el centro de cada decisión que tomen para recuperarse de esta pandemia, podremos emerger como una sociedad más fuerte y resiliente, y asegurarnos de que la COP26 nos encamine hacia un futuro climático más seguro”, continuó Figueres.

Precisamente, en este 2020, los países debían revisar sus actuales metas climáticas y comunicar sus nuevos compromisos conocidos como Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés) ante el Acuerdo de París, tratado internacional adoptado en 2015 por 195 países.