Contener el aumento de la temperatura global en 1,5°C es la meta más ambiciosa que contiene el Acuerdo de París. Ahora, sin embargo, un reporte científico de la ONU se ha filtrado a la prensa y muestra que esta meta podría ser casi imposible.

Según el borrador del estudio “no hay precedente histórico para la magnitud de reforma necesaria en energía, agricultura e industria” para alcanzar esta meta de 1,5°C.

Así lo reveló el primer borrador del “Reporte Especial sobre los 1.5°C”, un estudio elaborado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), consejo científico de la ONU en temas de cambio climático.

El reporte científico aún continúa en proceso de elaboración y está agendado para salir oficialmente el 8 de octubre de este año y, según la IPCC los resultados aún no son definitivos. A pesar de eso,  el primer borrador se filtró a la prensa el pasado 11 de febrero y arroja conclusiones poco alentadoras sobre la meta de los 1.5°C.

El Reporte Especial

El “Reporte Especial de los 1,5°C” fue ordenado por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) una vez que se logró la adopción del Acuerdo de París en el 2015.

La idea de poner a la IPCC a realizar este reporte era poder contar con una perspectiva científica sobre la meta de los 1.5°C y sobre cómo se vería un mundo que llegue a esa temperatura global.

El documento filtrado parece poner en duda la factibilidad de esta meta, sin embargo esto no es del todo sorpresivo. Por ejemplo, un reporte elaborado en el 2017 por ONU Medio Ambiente aseguró que, con los compromisos que hemos asumido hasta la fecha, el planeta aún así se calentaría hasta 3°C.

No obstante, según explicó a Ojo al Clima el biólogo de la Universidad de Friburgo Arthur Wyns , uno de los científicos encargados de revisar el borrado, las conclusiones del reporte de la IPCC tienen un peso adicional por dos razones: es el órgano científico oficial del Acuerdo de París y el estudio es mucho más robusto (más de 500 páginas).

“El reporte de la IPCC es mucho más amplio. No solo habla de las emisiones sino también -y en mucho detalle- de cuáles serían los impactos en biodiversidad, en el relieve y en las personas”, aseguró el investigador.

“Algo interesante y que es muy nuevo en un reporte científico es que también habla de los impactos sociales y cómo se verían afectados por diferentes temperaturas. Eso es algo muy revolucionario. Es muy interesante ver el impacto en la migración, por ejemplo”, culminó.

El estudio asegura que, además de una reforma en energía, transporte, industria y agricultura para reducir emisiones y consumo, sería necesario desarrollar tecnologías para succionar el CO2 de la atmósfera.

Si bien puede sonar como algo salido de ciencia ficción, las tecnologías para remover CO2 de la atmósfera ya comienzan a ser una realidad. La compañía suiza Climeworks ya desarrolla “árboles artificiales” que capturan el CO2 y lo venden para hacer crecer plantas, hacer bebidas carbonatadas e incluso producir combustibles renovables.

A pesar de estos avances, el precio de las tecnologías de succión de CO2 continúa muy elevado y el mercado sigue frío, algo que vuelve incluso más difícil lograr la meta de los 2°C.

Un mundo de 2°C

Si bien la diferencia entre 1.5°C y 2°C puede parecer trivial, lo cierto es que implicaría cambios importantes en el planeta.

Esto porque esas temperaturas son un promedio global. Es decir, puede haber un tiempo extremadamente frío en un lado del planeta y extremadamente cálido del otro lado y esto generaría un promedio en el medio de ambas. Cuando ese promedio aumenta tan solo 0.5°C, permite extremos cada vez más violentos.

De acuerdo con el borrador filtrado, el riesgo de eventos extremos como olas de calor y sequías se vuelve más alto con el aumento en la temperatura global. Este tipo de cambios son los que provocan preocupación en los expertos.

“Dos grados no es suficiente. Deberíamos estar pensando en 1.5°C. Si no nos dirigimos a 1.5°C estamos en grandes, grandes problemas”, afirmó en el 2011 Christiana Figueres, secretaria de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), en ese entonces.

En ese momento, una de las razones principales que Figueres citó fue la de la protección de pequeñas islas. Según la experta, un escenario de 2°C no garantizaría que estas islas o sitios en África subsahariana permanezcan habitables.

De hecho, según lo muestra el primer borrador del reporte de la IPCC, las islas pequeñas como Kiribati o Fiji casi seguramente desaparecerían bajo un escenario de dos grados.

Esto porque incluso alcanzando los dos grados, los efectos del cambio climático continuarían sintiéndose por mucho tiempo después. Incluso se asegura que el nivel del mar continuará subiendo por, al menos, 100 años más.

Los ecosistemas marinos también se llevarían un fuerte impacto. Según los primeros hallazgos del reporte, las barreras de coral estarían en alto riesgo en un escenario de 1.5°C y desaparecerían del todo en uno de 2°C.

Además, en un planeta de dos grados aumentaría el riesgo de pérdida de cosechas en el Medio Oriente y América Central; así como el riesgo de perder turismo en mercados dependientes del clima como zonas de playa y nieve.

IPCC: Resultados no son definitivos

La IPCC asegura que los resultados aún no son definitivos y que este documento es muy preliminar para la interpretación pública.

“El texto puede cambiar sustancialmente entre el primer borrador, el segundo borrador y la versión final; una vez que los autores hayan considerado todos los comentarios y revisiones de expertos y gobiernos”, reaccionó el consejo científico a través de un comunicado.

No obstante, otros expertos aseguran que solo están cumpliendo con su labor de ser cuidadosos pero que en realidad el reporte no debería cambiar mucho entre esta versión y la final.

“El reporte completo está basado en ciencia muy sólida y no creo que hayan muchos cambios ahí. La IPCC, por supuesto está siendo cuidadosa pero creo que como está el borrador ahora es parecido a como se verá la versión final”, explicó  Wyns.