Por más de 30 años, los científicos de Costa Rica han tenido que ir árbol por árbol para monitorear los bosques del país. Ahora, un proyecto plantea hacerlo de una forma más sencilla: con drones.

La organización ambiental Fundecor, Intel y la empresa robótica Aerial Robotixs revelaron este 27 de setiembre el proyecto Deep Forest, el cual pretende usar drones para medir la captura de carbono en bosques de Costa Rica.

Este proyecto es un esfuerzo inédito en el país, según explicó el director ejecutivo de Fundecor, Felipe Carazo, en una presentación parte del primer Congreso de Sostenibilidad, Ecología y Evolución llevado a cabo del 26 al 29 de setiembre en Parque Viva.

“No (hay nada como esto en el país). Hay muchos niveles de tomar estas métricas pero ninguno con este nivel de resolución. Aquí el juego está en la precisión y en un esquema que sea costo-efectivo”, indicó Carazo.

Según explicó el director de Fundecor, el proyecto buscará sobrevolar un dron -manejado a distancia- por el bosque y, por medio de un láser incorporado, hacer algo así como un “escaneo” del bosque.

El proyecto aún se encuentra en una fase experimental, por lo que este año solo tomará datos de tres fincas pequeñas en Guápiles.

No obstante, sus creadores aseguran que este método podría crecer a gran escala y ayudar a más países a monitorear sus bosques con precisión y cumplir con sus objetivos de reducir emisiones.

“El proyecto no tiene ninguna limitación de realización en la región y en el mundo. Más bien podría ayudar a la región a cumplir con los compromisos que firmamos en el Acuerdo de París”, aseguró Timothy Scott, gerente de Asuntos Gubernamentales de Intel.

A pesar de ser innovador, este no es el único proyecto que busca usar tecnología de punta para monitorear los bosques de Costa Rica. El proyecto Irazú hará un monitoreo similar pero a través de un satélite lanzado al espacio en abril.

Para Ruperto Quesada, investigador del Centro de Investigación en Innovación Forestal del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), estas tecnologías vienen a reforzar un monitoreo de los bosques que tiene más de 30 años en el país.

“Al final, lo importante en un país como el nuestro es garantizar la existencia de bosque. La existencia de bosque garantiza la absorción de carbono, controla la erosión del suelo, conserva la biodiversidad y otro montón de servicios ecosistémicos” dijo Quesada.

Costa Rica tiene un amplio historial de conservación y monitoreo de sus bosques al punto de ser el único país de Latinoamérica en revertir la tasa de deforestación, al pasar de un 26% de cobertura boscosa en 1983 a un 52% en el 2010.

Monitoreo tecnológico

De acuerdo con Carazo, Costa Rica es un país ideal para diseñar el proyecto Deep Forest, ya que hay más de 30 años de investigación en la cobertura boscosa del país.

El director de Fundecor explicó que esto les permite diseñar ecuaciones que puedan interpretar los datos tomados por el dron. Según explicó, el proyecto funciona con una parte metodológica (las ecuaciones) y la parte tecnológica (los datos del dron).

No obstante, lograr articular ambas partes no fue algo tan sencillo. De acuerdo con sus creadores, diseñar el dron ideal para recoger los datos fue un reto, ya que debía cumplir con varias condiciones.

“La principal complicación era que el dispositivo que ellos utilizaban en el dron llegaba a su máxima capacidad con solo que el dron alzara vuelo. Cuando llegaba a ese punto se saturaba el microprocesador y el dron caía. El piloto no podía controlarlo”, explicó Scott.

De acuerdo con él, Intel se dio a la tarea de incrementar la capacidad del procesador para que el piloto lo pudiera controlar sin problema y, al mismo tiempo, “escanear” el bosque.

Otra parte clave del proyecto es que el láser de alta definición -llamado LiDAR HD- medirá un área del bosque que, hasta el momento, era difícil de acceder para los investigadores: las copas de los árboles.

Según Carazo, el sistema LiDAR HD ya existía, pero requería de utilizar el láser en aviones o helicópteros, lo cual resultaba muy costoso. Con el dron, esto les permitiría hacer más monitoreos de manera periódica, ya que es más barato.

“Los sensores remotos capturan lo que está en el dosel pero no necesariamente lo que está del dosel hacia el suelo. Eso es lo que hemos hecho nosotros con papel y lápiz desde hace años”, dijo Carazo.

“Nosotros llevamos monitoreando bosques desde hace más de 30 años. No es que no tiene importancia comparado con la nueva tecnología. Esta tecnología viene a reforzar y colaboran tremendamente”, aseguró el investigador Quesada.

No obstante, recalcó que aún así se necesitan monitoreos a largo plazo y constantes que permitan ver la evolución del bosque.