De todos los ecosistemas, pocos tienen más que perder ante el cambio climático que los arrecifes coralinos, que son muy vulnerables a “blanquearse” por el alza en las temperaturas.

Un reciente estudio determinó que a partir del 2050 cerca del 99% de los arrecifes coralinos del mundo serían afectados anualmente por eventos de blanqueamiento de corales, en vez de cada varios años como ocurre ahora.

Pero, ¿qué significa “blanquearse” realmente? Un grupo de investigadores nos explican todo lo que necesitamos saber sobre cómo afecta el cambio climático a los corales:

Blanqueamiento

Varios efectos, provocados por los altos niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, acaban por alterar las condiciones normales en que viven los arrecifes de coral. El CO2 aumenta el efecto invernadero y la temperatura del planeta, lo que provoca una reacción en cadena bajo el agua. 

Según la investigadora del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR), Celeste Sánchez, el aumento de la temperatura también ocurre en el agua  y podría ser uno de los más peligrosos para el coral.

Los corales se nutren de azúcares producidas por un alga llamada Zooxantela, explicó Sánchez. En una relación de ayuda mutua, conocida por los científicos como simbiótica, el coral provee hogar con su sólida estructura y el alga provee comida en forma de azúcares producidas por el proceso de fotosíntesis.

Esta alga además es la que le brinda el color al coral.

Sin embargo, cuando se calienta mucho el agua, esta alga acaba por salirse del tejido del coral. Por causa de su tejido transparente, el coral queda con el esqueleto blanco expuesto: a esto se le llama blanqueamiento.

Una foto de investigadores australianos muestra coral afectado cerca de Lizard Island.

Una foto de investigadores australianos muestra coral afectado cerca de Lizard Island, Australia.

(Créditos: AFP PHOTO / AUSTRALIAN RESEARCH COUNCIL CENTRE OF EXCELLENCE FOR CORAL REEF STUDIES / Greg TORDA)

 

Esta etapa es crítica. Si las temperaturas no descienden en un período de entre unas semanas hasta un mes, el coral muere, explicó el especialista en arrecifes coralinos del CIMAR Jorge Cortés.

Aunque en ocasiones el alga puede volver, este no siempre es el caso.

“Eso es como si uno se quedara mucho tiempo sin comer y en el momento en que uno comienza a comer de nuevo ya empieza poco a poco a agarrar fuerzas. Sin embargo, hay situaciones en las que el agua se mantiene cálida por muchas semanas y en ese momento el coral básicamente se muere”, detalló Celeste Sánchez.

Así lo explica la investigadora del CIMAR:

La muerte de los corales a manos del cambio climático es preocupante, apuntó la experta, pues estos proveen un ecosistema difícil de reemplazar si estos desaparecen.

Si hay un lugar sin nada, ahí van a haber pocos peces, pocos organismos pero los corales al formar esas estructuras generan casas y refugios para los animales” explicó la investigadora de la Fundación Keto.

En Costa Rica, los corales aportan aproximadamente $582 millones anuales a la economía del país.

¿Qué podemos hacer para protegerlos? Los investigadores concordaron en que es necesario mitigar nuestras emisiones de carbono para disminuir el impacto del cambio climático en los corales. Además instaron a la población a buscar maneras de reducir su huella de carbono.

“Podemos identificar cómo reducir nuestra huella de carbono para que no hayan más emisiones de CO2 la atmósfera. Desde cosas tan básicas como preferir transporte público sobre el carro para moverme. Porque al final de cuentas todo eso va a ir dirigido a la meta principal que es esa, reducir las emisiones de CO2”, comentó Sánchez, investigadora del CIMAR.