El impresionante Aletsch, el mayor glaciar de los Alpes, podría desaparecer completamente hacia fines del siglo actual si no se hace nada para frenar el cambio climático, según un estudio publicado.

Un grupo de investigadores de Suiza utilizó un simulador de vanguardia para demostrar cómo cambiará el glaciar Aletsch en tanto el planeta continúe calentándose.

El equipo de investigadores indicó que, incluso en el mejor de los casos, el glaciar perdería al menos el 50% de su volumen y longitud actuales para 2100; en el peor de los escenarios, “quedarán apenas un par de ‘manchas’ de hielo”.

Este glaciar, ubicado en los Alpes suizos, se estima que ha retrocedido un kilómetro desde comienzos del nuevo siglo.

Los científicos advierten que esta tendencia continuará inclusive si el mundo logra cumplir el objetivo del Acuerdo de París de 2015 (COP21). Para el 2100, más del 90% de los glaciares de Europa habrán desaparecido si no se contienen las emisiones.


El vino revela los secretos del clima

Un nuevo estudio demuestra que los últimos 30 años han tenido un clima particularmente inusual en comparación con los últimos siglos.

Datos de cosechas de uvas desde 1354 muestran que, en promedio, las uvas de Borgoña han sido cosechadas trece días antes desde 1988 que en los últimos seis siglos, una señal de que la región se ha hecho cada vez más caliente y más seca.

Los resultados aparecieron en la revista Climate of the Past.

Los investigadores reconstruyeron los datos de cuándo fue la primera cosecha con múltiples fuentes, incluyendo pagos a jornaleros, registros municipales y reportes en prensa.

Las uvas son muy sensibles a la temperatura y la lluvia, por lo que sus fechas de cosechas son útiles para estudiar el clima.

Cuando hay años más secos y calientes, las uvas se maduran más rápido y la cosecha se adelanta.


La filtración en riesgo

El cambio climático podría afectar negativamente la capacidad de los suelos para absorber agua, lo que tendría efectos en cadena en la biodiversidad, la producción de alimentos y el suministro subterráneo.

Así lo revela un estudio publicado en la revista Science Advance.

El grupo de especialistas concluyó que un aumento en la intensidad de lluvias podría reducir la capacidad del suelo de capturar agua.