“El verano para nosotros es complicado”, confiesa Omar Miranda, gerente de la cooperativa eléctrica de San Carlos, Coopelesca.

Según Miranda, cuando llega la época seca y los caudales de los ríos empiezan a bajar, la producción hidroeléctrica de la cooperativa se viene abajo; prácticamente se quedan sin generación propia.

Por eso, Coopelesca busca diversificar sus fuentes de electricidad y el próximo 30 de marzo abrirá el parque solar más grande de Costa Rica, con la esperanza de poder hacerle frente a los veranos cada vez más secos. Cuando falte el agua, la Zona Norte podrá hacer uso del sol.

“Prácticamente toda la generación que tenemos propia es energía hídrica. Pero los ríos bajan entonces tenemos que buscar otras opciones renovables de bajo costo”, aseguró Miranda.

El Parque Solar Santa Rosa –el cual está casi listo– tiene un tamaño de 12 hectáreas, cuenta con más de 19 mil paneles y producirá electricidad limpia para más de 5 mil familias de la zona de San Carlos.

El proyecto, en realidad, tiene un aporte pequeño comparado a toda la generación eléctrica de la cooperativa (representaría un 2% de su generación). No obstante, según Miranda, la idea es que sea un primer paso para más proyectos solares.

“Es el inicio de una serie de proyectos de energía solar que vamos a aprovechar en la región. Conforme la tecnología avance prácticamente cualquier otra fuente tenderá a pasar a segundo lugar”, señaló el gerente.

Miranda aseguró que la finca en Santa Rosa tiene espacio para 23 hectáreas más de paneles, por lo que la institución prevé una segunda etapa para dentro de alrededor de un año.

Según el director del proyecto, Alex Ramírez, esto les ayudaría a resistir las sequías que se podrían volver cada vez más intensas por causa del cambio climático.

Conforme las temperaturas suben como consecuencia del cambio climático, la generación hidroeléctrica se vería afectada en todo el mundo.

Un estudio publicado en 2016, por ejemplo, analizó el desempeño hidroeléctrico a nivel global entre 1981 y el 2010. La investigación arrojó que durante los años de sequía, la producción global se reducía hasta en un 5%.

“Las tasas de utilización de la energía hidroeléctrica se redujeron significativamente durante la mayoría de los años de sequía investigados y en casi todas las subregiones”, señala el estudio.

El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) también ha venido trabajando en diversificar las fuentes de electricidad y bajar la dependencia del país del agua. Datos del Centro Nacional de Control de Energía muestran que, en los últimos 5 años, la generación eólica se triplicó.

Además, según el plan de expansión de la institución, solamente 4 de los 26 proyectos nuevos de institución serían hidroeléctricos.

¿Cómo funciona?

Durante la época seca, Coopelesca debe comprarle electricidad al ICE por la disminución en los caudales y eso, a su vez, sube las tarifas.

Ahora, según explica la institución, la idea sería inyectar energía solar durante el verano a su matriz eléctrica y, así, tener más independencia energética y tarifas más estables.

“Nuestra intención no es solamente dar buenos servicios a los asociados sino que tenemos el reto de bajar tarifas”, aseguró Miranda.

A pesar de que el Parque Solar Santa Rosa tuvo un costo de $6.7 millones para Coopelesca, el director Ramírez, asegura que sería muy rentable para la cooperativa.

En primer lugar, el mantenimiento es relativamente sencillo. De hecho, según explica el ingeniero, todo el mantenimiento del parque estará a cargo de tan solo dos personas: un técnico eléctrico y una persona encargada de limpieza del equipo.

Los paneles, además, alcanzarían una vida útil de hasta 25 años. Según explica Ramírez, durante los primeros 10 años se degradarían en un 10% y para los otros 15 años se degradarían otro 10%.

La locación del parque también fue un factor importante a considerar, de acuerdo con el ingeniero. Pese a que su nombre indica lo contrario, el distrito de Pocosol tiene una alta radiación solar sin que haga demasiado calor, condiciones óptimas para los paneles, según aseguró el ingeniero.

Las tierras en Pocosol, además, tienen un precio menor al de otras zonas consideradas “óptimas”, como, por ejemplo, La Fortuna.

El Parque Solar Cooperativo Santa Rosa se ubica en Pocosol, Alajuela, y está, en este momento esperando los detalles finales para comenzar a producir electricidad en marzo.

Solar amanece

Según Miranda, Coopelesca no se había aventurado con grandes proyectos solares porque hasta ahora la tecnología se ha vuelto rentable. Sin embargo, el gerente de la cooperativa aseguró que ahora la fuente solar podría desplazar a las otras renovables.

El investigador de la Escuela de Ingeniería Eléctrica, Jairo Quirós, coincidió en que hasta ahora se está volviendo rentable el costo de la tecnología solar, pero difirió acerca del rol que esta tendría en la generación eléctrica.

“Yo no visualizo tanto que una empresa llegue e instale 100 MW de sistema fotovoltaico. Generalmente para eso se ocupa mucho espacio y en Costa Rica no hay. Aquí el espacio o es un parque nacional o está habitado”, explicó Quirós.

El investigador, más bien, aseguró que el futuro de la energía solar estaría más en las manos de particulares, ya que sería más rentable colocar paneles en los techos y producir energía sin necesidad de conectarse a la red eléctrica nacional.

El Instituto Costarricense de Electricidad también viene trabajando en diversificar sus fuentes de energía. De los 26 proyectos contemplados a futuro, solo 4 son hidroeléctricos.

(Créditos: )

A pesar de este criterio, el ICE confirmó que hay al menos 4 nuevos parques solares dentro del plan de expansión del instituto. Estos serían el parque Santa Rosa (2019), Valle Escondido (2019) y dos sin nombrar: uno de 50 MW en el 2028 y otro de 100 MW en el 2029.