Si se comparan los mismos cuatro meses, este 2020 mostró una reducción del 26% en las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en contraste con el 2019. Otra forma de decirlo es que el país emitió 647.254 toneladas menos este año en comparación al año pasado.

Este es el principal resultado de un análisis realizado por el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), reflejado en el Reporte N°4: Seguimiento a las emisiones de CO2 por ventas de combustible 2020, cuyo objetivo es medir el impacto de la pandemia en las emisiones de este gas de efecto invernadero (GEI), el cual está relacionado al cambio climático.

Asimismo, el reporte del IMN refleja diferencias significativas en el comportamiento de las emisiones de un año a otro. Por ejemplo, el 2020 inició en enero con una emisión total calculada en 668.570 toneladas mientras que en enero del 2019 se emitieron 616.397 toneladas. En otras palabras, el 2020 se emitieron 52.173 toneladas más que en el 2019.

Sin embargo, a partir de febrero, 2019 y 2020 varían significativamente su comportamiento: mientras el 2019 tendió a la alza alcanzando su pico más alto en marzo, el 2020 se comportó a la baja alcanzando su punto más bajo en abril.

Coincidiendo con la Semana Santa, en abril, la diferencia entre ambos años se contabiliza en 263.167 toneladas menos en 2020 que en 2019.

Junio marcó otro punto de giro: mientras el 2019 iba a la baja, el 2020 empezó a repuntar a partir de ese mes.

Para Ana Rita Chacón, jefa del Departamento de Desarrollo del IMN, la reducción tan evidente de un año a otro se puede atribuir a las medidas tomadas en atención a la pandemia causada por COVID-19, las cuales vinieron a modificar los patrones de movilidad relacionados a la entrada y salida de vuelos internacionales así como a la restricción vehicular en el transporte terrestre, el incentivo al teletrabajo y el llamado a quedarse en casa para evitar los contagios.

Mientras que la caída observada en abril del 2020 obedeció a medidas más estrictas, el repunte observado a partir de junio se deriva de la flexibilización de las mismas, aún así las emisiones siguen muy por debajo de lo observado en 2019.

“Conforme se va haciendo la apertura, ya los datos empiezan a reflejar cómo se va ensanchando la brecha. Se ve como se va volviendo a la normalidad y es cuando vemos que la reducción es una cuestión pasajera que se dio por la pandemia”, comentó Chacón y añadió: “cuando tengamos el mes de julio podremos ver mejor si se da ese comportamiento”.

Comportamiento por combustible

Para realizar este análisis de emisiones, los expertos del IMN tomaron los datos de las ventas de los cinco principales combustibles fósiles que se comercializan en el país, a saber: Diésel 50, Gasolina Plus 91, Gasolina Súper, Gas Licuado de Petróleo (GLP) y JetA-1.

Los datos fueron provistos por la Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE). “Los datos de combustible corresponden a ventas, por lo que es posible que haya un desfase, entre la venta del combustible y su consumo, pero se considera similar en ambos años”, se lee en el reporte del IMN.

Según Chacón, el consumo de estos cinco combustibles están ligados a actividades del sector energético, relacionadas mayoritariamente a transporte (aéreo, terrestre y marítimo) aunque también a electricidad, procesos industriales y comercio.

Por ejemplo, Jet A-1 es el combustible que se utiliza en la aviación internacional. En el 2020 se observó una reducción del 85,5% de las emisiones de CO2 derivadas de este combustible en comparación al 2019.

“Este comportamiento es esperable debido a las restricciones a las aerolíneas que continuaron en junio. Fue la mayor disminución en términos relativos y en términos absolutos: 45.884 toneladas menos que en junio 2019”, se destaca en el informe.

Tanto la Gasolina Plus 91 como Gasolina Súper evidenciaron una caída de más del 20% en junio. Específicamente, derivadas de Gasolina Plus 91, se emitieron 26.366 toneladas menos de CO2 en 2020 en comparación a 2019, es decir, 22,5% menos. En el caso de la Gasolina Súper, se observó una disminución del 24,4% de las emisiones entre un año y otro.

En cuanto a GLP, la diferencia entre 2020 y 2019 -solo en el mes de junio- es de 1.046 toneladas. El 2020 evidencia una reducción de 2,6% en contraste con 2019.

En el mes de junio, solo el diésel mostró una mayor emisión de CO2 en 2020 (250.738 toneladas) que en 2019 (243.475 toneladas). “Podría atribuirse tanto al proceso de reapertura como al bajo precio de este combustible”, se lee en el reporte del IMN.

En términos generales, tomando en cuenta solo las emisiones de junio, se evidencia una reducción de 16,2% (unas 93.030 toneladas) en el 2020.

Para Chacón, este análisis se centra en emisiones CO2 a la luz de las ventas de combustibles fósiles. Sin embargo, en el país existen otras fuentes de emisión para este GEI que no se incluyeron en este análisis del IMN como procesos industriales, deforestación, incendios forestales, quemas agrícolas y, en el sector residuos, las quemas de basura.