¿Se siente abrumado al circular por las calles? ¿Siente que la cantidad de vehículos se disparó en los últimos años?

Bueno, no es idea suya: desde el 2006, cada año “nacen” muchos más vehículos nuevos que personas en Costa Rica, según un análisis de Ojo al Clima a partir de datos facilitados por el Registro Nacional y el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).

Durante cada año de la última década, la cantidad de vehículos que son inscritos ante el Registro superó los nacimientos reportados en el territorio nacional, lo que disparó la proporción de vehículos por habitante.

Incluso, los 158.724 vehículos inscritos en el 2016 duplicaron la cifra de nacimientos en ese año, que ronda los 75.000.

La inscripción de nuevos vehículos en el Registro Nacional tuvo una caída que coincide con la crisis del 2008-2009, pero desde entonces repuntó.

La inscripción de nuevos vehículos en el Registro Nacional tuvo una caída que coincide con la crisis del 2008-2009, pero desde entonces repuntó.

(Créditos: Luis Diego Arias)

Esta flota vehicular es la principal fuente de gases de efecto invernadero en el país y un dolor de cabeza para las autoridades al trazar planes para reducir el aporte costarricense al cambio climático.

“Sabemos que el sector transporte y sobre todo el privado, es una urgencia”, explicó el ministro de Ambiente y Energía, Édgar Gutiérrez, en entrevista con Ojo al Clima en noviembre pasado.

Para hacer el análisis, Ojo al Clima solicitó al INEC la cantidad de nacimientos anuales desde 1983 y al Registro Público los vehículos inscritos cada año desde 1990. Esta segunda instancia solo aportó valores desde el 2004.

Sin embargo, existen datos históricos de la flotilla vehicular al menos desde 1990 que permiten comparar la proporción de vehículos por habitante. Hoy circulan más de cuatro veces más vehículos que hace 25 años, mientras que el número de costarricenses creció en un 60%.

La categoría de vehículos incluye automóviles, motocicletas, equipo de carga y agrícola y unidades de transporte público.

Por cada 100 costarricenses en 1990, el país contaba con poco más de 9 vehículos. Para el 2016, esa cifra superó los 30 vehículos.

Por cada 100 costarricenses (representados en este gráfico por la figura gris) en 1990, el país contaba con poco más de 9 vehículos. Para el 2016, esa cifra superó los 30 vehículos.

(Créditos: Luis Diego Arias)

“Costa Rica ocupa una de las peores posiciones en América Latina cuando se analiza la distribución entre transporte público y privado, el costo de viajar en vehículo particular y la relación entre la densidad poblacional y el tiempo dedicado a viajar en automóvil”, explica el Estado de la Nación 2016 en su capítulo ambiental.

Impactos.

Este incremento en la flotilla vehicular también multiplica los tiempos de traslado en las ciudades costarricenses, reduce la calidad del aire y entorpece los esfuerzos que hace el país en materia de cambio climático.

El aumento en la cantidad de vehículos, junto con el colapso de la red vial, los cambios en la relación entre los lugares de residencia y lugares de trabajo y la falta de prioridad al transporte público han sumido en el caos las calles del Gran Área Metropolitana (GAM), según el Estado de la Nación 2015.

Una encuesta de la Contraloría General de la República reveló que el 25% de los costarricenses de la Gran Área Metropolitana tardan hasta dos horas al día para llegar a sus destinos.

“La excusa del tico (para comprar vehículos) hasta ahora ha sido decir ‘no me queda de otra’. El problema es que el sistema no ha hecho por donde para quitar esas excusas”, dice Andrea San Gil, directora del Centro para la Sostenibilidad Urbana.

Para San Gil, el país debería diseñar políticas que eviten a los ciudadanos desplazamientos innecesarios (como el teletrabajo en algunos días laborales o el uso mixto de la tierra, que combine zonas comerciales y residenciales) y luego debería hacer más atractivos otros medios de transporte, como buses o trenes.

La ingeniera lamenta que el consumo de vehículos se haya convertido en un asunto de estatus en el país, pero reconoce que tienen cabida dentro de las opciones de movilidad, siempre y cuando existan como parte de un sistema.

“Hay incluso ciertas cosas para las que el carro pueda ser más eficiente, pero la idea es tener opciones”, señala.

Con miras a cambiarle el rostro a la movilidad en el país, el Poder Ejecutivo anunció el pasado diciembre que durante el primer semestre del 2017 daría inicio un plan para modernizar el transporte público costarricense.

“Integraremos los sistemas de transporte –el tren, el bus y la bicicleta– y consolidaremos el plan para el pago electrónico”, explicó el Cadena Nacional la viceminstra de Transportes, Liza Castillo.

El mismo estudio de la CGR estima que el país pierde anualmente 2% del Producto Interno Bruto por el congestionamiento vial en las ciudades costarricenses.

El crecimiento de la flotilla del país, sin embargo, da buenos réditos al sector empresarial que los distribuye.° En su reporte de cierre del 2016, la Cámara de Comercio anunció que este fue el sector de la economía tica que más creció durante ese año.

Mientras a inicios de diciembre del 2016, la actividad comercial ha crecido a un ritmo de 3,9%, el sector de venta de vehículos creció en 13,5%.