El primer glaciar de Islandia en perder su estatus por el cambio climático recibirá una placa conmemorativa en agosto, cuando un grupo de investigadores y documentalistas realice una expedición al sitio donde estaba.

Hace cuatro años, el entonces glaciar Okjökull perdió su estatus luego de perder tanto hielo que sus propiedades físicas ya no correspondían con las de un glaciar. También perdió su nombre y ahora se llama solamente Ok, sin la palabra jökull que en idioma islandés significa glaciar.

“Este es el primer momumento del mundo que recuerda a un glaciar perdido por el cambio climático”, dice el antropológo de la Universidad de Rice Cymene Howe, quien realizó un documental sobre Ok junto con su colega Cymene Howe.

Hace un siglo, el entonces glaciar Okjökull cubría 15 kilómetros cudrados y tenía más de 50 metros de espesor. Estas dimensiones lo ponían dentro del ‘peso pluma’ de glaciares, pero a pesar de eso mantenía su estatus. Sin embargo, ahora se ha reducido a solo un kilómetro cuadrado y menos de 15 metros de profundidad.

Los glaciares se forman cuando hay una masa de hielo compactado que se deposita cada invierno y logra sobrevivir los meses más calientes. Los glaciares han sobrevivido por decenas de miles de año en un ciclo natural, siempre acumulando más hielo del que pierden y “desplazándose” lentamente por su propio peso.

Sin embargo, el aumento de la temperatura a nivel global provoca que cada vez sea más difícil recuperar el hielo que los glaciares pierden en los meses más calientes. Cuando esto ocurre, los glaciares empiezan a perder masa hasta que son solo una masa de hielo inerte. Esto ocurrió con Ok en 2014.

Los científicos de Rice, una universidad ubicada en Houston, Estados Unidos, esperan que esto sirva como un llamado a la acción.

“En los próximos 200 años, todos nuestros glaciares seguirán el mismo camino (que OK). Este monumento reconoce que sabemos lo que está pasando y lo que tenemos que hacer”, dice la placa, en referencia al calentamiento global.

Luego termina con un mensaje al futuro: “Solo ustedes sabrán si lo logramos”. La placa será colocada el 18 de agosto, cuando hagan una visita a la zona.

Este es el sitio donde estaba ubicado el glaciar, hasta que perdió su estatus en 2014.

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El deshielo de los glaciares tiene implicaciones para . En ciertas partes de Perú, los glaciares proveen de agua a comunidades que de otro modo no tendrían acceso a este líquido. En La Paz, Bolivia, el agua de deshielo provee más del 60% del suministro.

Un informe del PNUD de 2018 indica que la cordillera oriental peruana ya ha perdido la mitad de sus glaciares desde fines de los 70 y comienzos del 2010. Para los cientos de miles de personas que dependen del agua del deshielo en las zonas andinas, esto representa un gran riesgo para su seguridad.

Para finales de este siglo, algunos glaciares de la zona podrían perder entre el 78% y el 97% de su volumen.

Islandia es famosa por sus glaciares y sus capas de hielo, que cubren más del 11% de su territorio. Sin embargo, sus más de 400 glaciares están en retroceso por el aumento en las temperaturas producto del cambio climático.

Howe dejó claro que el memorial no solo es para el glaciar, sino para todas las personas todavía vivas. “Con este memorial, queremos dejar muy claro que nos toca a nosotros, los vivos, responder de manera colectiva a la pérdida de glaciares en todo el mundo y el impacto del cambio climático”, dijo el antropólogo.