Las estaciones de recarga para vehículos eléctricos empiezan a multiplicarse por Costa Rica, en un esfuerzo de agencias automotrices, distribuidoras de electricidad e incluso negocios particulares como centros comerciales.

Actuamente, seis puntos del país cuentan con estaciones de recarga abiertos al público y una docena más está en camino, según consultas de Ojo al Clima a entidades involucradas en el campo.

Esta semana, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) trasladó su estación de recarga del plantel de Los Anonos a la Agencia Metropolitana, ubicada 200 metros al sur de la catedral de San José, abriendo camino para instalar otra en Anonos antes de final de año. Además, la Compañía planea ubicar otra estación frente a la Asamblea Legislativa.

“Con 150 vehículos eléctricos circulando actualmente a nivel nacional y dado que a nivel mundial se maneja una estación cada 100 carros, es un buen avance”, explicó Alan Blanco, Jefe del Proceso de Transporte Eléctrico de la CNFL.

Aparte de esta institución pública, tres agencias de la BMW –ubicadas en La Uruca, en Escazú y en Curridabat– cuenta con estaciones de recarga eléctrica y también el centro comercial Avenida Escazú cuenta con otro punto en su Sótano 1. Todos son abiertos al público.

“Es interesante porque todos los días en La Uruca hay un Nissan Leaf parqueado y cargando”, dijo entre risas Adolfo Rubí, CEO de Red Motors, la agencia que distribuye BMW en Costa Rica.

Rubí dijo que están instalando actualmente otras 9 estaciones de carga en el país.

Por su parte, el asesor legal de la Cámara de Empresas de Distribución de Energía y Telecomunicaciones (Cedet), Rubén Zamora, explicó que la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) tiene desde una “electrolinera” en Cubujuquí de Heredia. Otra estación más, manejada por Coopelesca está ubicada en San Carlos.

Además, Zamora dijo que ESPH planea ubicar tres estaciones más, una de ellas en el centro comercial Paseo de las Flores.

Coopeguanacaste también planea instalar una nueva estación en sus oficinas centrales, en Santa Cruz, y la Junta Administrativa de Servicios Eléctricos de Cartago (JASEC) también está haciendo sus planes.

Si se instalan estas estaciones entre este año y el próximo, como esperan los responsables de estas instituciones, el país contaría con más de 20 “electrolineras” para una flota de menos de 200 vehículos eléctricos.

Ley.

De aprobarse una iniciativa de ley que actualmente está en el Plenario, las empresas distribuidoras estarían obligadas a instalar estaciones de recarga en los centros urbanos más poblados del país (tanto en el valle central como en el resto del territorio) así como cada 80 kilómetros en vías nacionales y cada 120 en vías cantonales.

De prosperar el Proyecto de Ley de Incentivo y Promoción para el Transporte Eléctrico, que recién fue aprobado de manera unánime por la Comisión de Gobierno y Administración de la Asamblea, declararía de interés público todas las modalidades de transporte eléctrico.

Esta iniciativa propone una serie de beneficios fiscales (como la eliminación del impuesto de ventas, consumo y aduanas para estos vehículos) y de otro tipo para promover esta tecnología.

Conozca las ventajas de la legislación propuesta

Menos impuestos: se exonerará un 100% del impuesto de consumo y ventas y además se eliminará el 1% sobre el valor del vehículo que se paga en aduana.

Sin marchamo: estos vehículos eléctricos no pagarán el impuesto al ruedo (marchamo) al menos por los primeros cinco años de su vigencia.

Vía libre: Como otros vehículos eficientes, los vehículos eléctricos no serán afectados por la restricción vehicular.

Entidades públicas: deben programar la renovación o sustitución de sus flotas vehiculares en un diez por ciento con vehículos eléctricos.

¿Y las empresas?: si trasladan el 10% de su flotilla a vehículos híbridos recargables o eléctricos (al menos 3 unidades) podrán rebajar el costo de la declaración del impuesto de la renta.

Estacionamientos. Los vehículos contarán con un distintivo que evitará el pago de parquímetros y en parques públicos y centros masivos habrá “parqueos azules” preferenciales.