Durante el año 2021 no sólo enfrentamos  una crisis sanitaria, sino que también la crisis climática que vivimos causó estragos alrededor del mundo. Un informe elaborado por Christian Aid, llamado Counting the cost 2021: A year of climate breakdown, destacó los diez eventos climáticos más devastadores económicamente hablando: desde huracanes en Estados Unidos hasta inundaciones en Australia. También, se analizaron otros cinco eventos que trajeron devastadoras muertes y otros daños -con un costo financiero menor- como una sequía en América Latina. 

Kat Kramer -autora del informe- comentó que “los costes del cambio climático han sido graves este año, tanto en términos de pérdidas financieras exorbitantes como en la muerte y el desplazamiento de personas en todo el mundo. Ya sean tormentas e inundaciones en algunos de los países más ricos del mundo o sequías y olas de calor en algunos de los más pobres, la crisis climática golpeó con fuerza en 2021.  Aunque fue bueno ver algunos avances en la COP26, está claro que el mundo no está en camino de garantizar un mundo seguro y próspero.” 

La inundada calle principal de la ciudad holandesa de Valkenburg aan de Geul.

(Créditos: Romaine / Christian Aid)

Los 10 eventos más caros del 2021

Encabezando la lista se encuentra el huracán Ida (categoría 4), que ocurrió a finales de agosto e inicios de septiembre en Estados Unidos. Ida, quinto huracán más fuerte en Estados Unidos, causó que  un millón de personas en Luisiana se quedaran sin electricidad, el 75% de las casas fueran destruidas y 14.000 personas se vieron obligadas a trasladarse, quienes -tres meses después del paso del huracán- seguían buscando un lugar adecuado para vivir.

Este huracán, que causó inundaciones en muchos estados del noreste de Estados Unidos, provocó 95 muertes y daños por $65.000 millones. De acuerdo con el informe, Estados Unidos es uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero (GEI), siendo así uno de los países que más ha contribuido al calentamiento global.

En segundo lugar se ubican las inundaciones de Europa Occidental y Central, ocurridas del 12 al 15 de julio. En algunas regiones de Alemania se experimentaron más de 90 milímetros de lluvia en un solo día. Estas inundaciones provocaron al menos 240 muertes y pérdidas económicas cercanas a los $43.000 millones.

Actualmente, Europa es responsable del 18% de todos los GEI causados por el hombre y espera llegar al cero neto para el 2050. Sin embargo, según datos de Climate Action Tracker, las metas climáticas de la región son insuficientes para cumplir con el Acuerdo de París.

La tormenta de invierno en Texas está en tercer lugar, con pérdidas aseguradas cercanas a los $23.000 millones, pero se calcula que el impacto económico podría llegar a los $200.000 millones.  Esta tormenta, que se formó en el Pacífico en febrero, dejó sin electricidad a cinco millones de personas y se registraron 215 muertes (aunque se estima que el número puede ser tres veces mayor).

En julio, lluvias torrenciales en Henan (China) provocaron inundaciones masivas y daños por $17.600 millones. También, se perdieron 302 vidas y provocó el desplazamiento de más de un millón de personas. China es el país con mayor riesgo de inundaciones en el mundo, situación que empeorará si las emisiones de GEI continúan aumentando. El presidente Xin Jinping anunció que el país alcanzará su punto máximo de emisiones en 2030 y espera ser carbono neutro para el 2060.

Durante el mes de noviembre, algunas partes de la Columbia Británica en Canadá experimentaron récord de precipitaciones, lo que causó que miles de personas abandonaran su hogar y Vancouver fuera aislado del resto del país. Al menos cuatro personas perdieron su vida y los daños a la infraestructura fueron de aproximadamente $7.500 millones. Actualmente, Canadá se encuentra entre los peores emisores de carbono per cápita.

Las lluvias intensas son una de las consecuencias del cambio climático, y según el informe, a medida que aumenten las temperaturas globales, la atmósfera puede contener más vapor de agua, provocando aguaceros más fuertes.

A principios de abril, una ola de frío impactó gran parte del centro de Francia, causando grandes pérdidas agrícolas -principalmente en los viñedos-. El costo de los impactos de esta ola se han estimado en $5.600 millones. A pesar de albergar aproximadamente el 0,84% de la población mundial, Francia es responsable del 2,28% de emisiones producidas históricamente.

En mayo, el ciclón tropical Yaas se formó en la Bahía de Bengala y obligó a miles de personas a abandonar sus hogares en Bangladesh e India, también mató a 19 personas. Las pérdidas económicas se estiman en $3.000 millones y en Odisha (India) destruyó más de 10.000 aldeas.

La costa este de Australia experimentó lluvias masivas e inundaciones en marzo, lo cual causó dos muertes. Alrededor de 18.000 personas fueron evacuadas y los costos económicos fueron de $2.100 millonesSegún Climate Action Tracker, los objetivos climáticos de Australia son insuficientes para cumplir con el Acuerdo de París, ya que su sector energético todavía depende en gran medida de los combustibles fósiles.

El ciclón tropical llamado Typhoon In-fa impactó a varios países de Asia (Japón, Filipinas y China) en el mes de julio. El costo económico de este tifón se estimó en $2.000 millones y se reportaron seis víctimas. De acuerdo con Climate Action Tracker, el plan de Filipinas para reducir las emisiones de GEI es compatible con un calentamiento global de 2°C, mientras que el plan de Japón es calificado como insuficiente y el de China como altamente insuficiente.

En mayo, se formó el ciclón Tauktae en el Mar Arábigo y se desplazó hacia la costa oeste de la India, afectando también a las Maldivas y Sri Lanka. Al menos 198 personas murieron y los daños fueron de aproximadamente $1.500 millones. 

Una carretera inundada y agrietada en Columbia Británica a causa de las fuertes lluvias ocurridas en el 2021.

(Créditos: Ministerio de Transporte de la Columbia Británica)

Eventos devastadores

El único evento ocurrido en Latinoamérica, que se presenta en el informe, es la sequía del río Paraná, el cual se encuentra actualmente en sus niveles más bajos en los últimos 77 años debido a la reducción en las precipitaciones.

Este río -que se extiende por Brasil, Argentina y Paraguay- representa una fuente de energía hidroeléctrica y una ruta comercial importante para la región. Otros impactos de la sequía fueron la reducción en la captura de peces y más frecuencia en los incendios forestales.

Los eventos climáticos extremos pueden resultar en pérdidas económicas grandes, pero también causan daños generalizados a las personas o ecosistemas. Ese sería el caso de la sequía en el río Paraná y de otros cuatro eventos que sucedieron en el año 2021.

Las inundaciones en Sudán del Sur, han afectado a 33 de 78 países y a 800.000 personas. Por otra parte, la crisis del Lago Chad en África ha causado que más de dos millones de personas tengan que abandonar su tierra por la violencia, el terrorismo y el extremismo y también, el tamaño del lago se ha reducido en un 90% por las sequías. 

En el oeste de Norteamérica se experimentó una ola de calor en la cual murieron 1.037 personas en Estados Unidos y Canadá, 229 y 808 respectivamente. De igual manera, la sequía en el este de África ha causado que aproximadamente 60 millones de personas experimenten inseguridad alimentaria de acuerdo al Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas.