En la víspera del Día Internacional de la Diversidad Biológica, el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) anunció un convenio con la Iniciativa Finanzas para la Biodiversidad (BIOFIN) en el que se promueve la reactivación económica sostenible y la reducción de la brecha financiera en biodiversidad del país.

La meta es contener la brecha financiera para la naturaleza y movilizar unos $125 millones de aquí al 2022. Esto enfocado en promover soluciones basadas en naturaleza.

La iniciativa BIOFIN, lanzada en 2012 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se lleva a cabo actualmente en más de 30 países de todo el mundo y en Costa Rica se encuentra en su segunda etapa desde 2018.

“BIOFIN nos ha permitido cuantificar el inmenso valor que tiene la biodiversidad de Costa Rica, así como identificar las brechas de financiamiento que existen para su adecuada protección y uso sostenible”, comentó José Vicente Troya, representante residente del PNUD.

Según estudios realizados en el marco de esta iniciativa, el valor del capital natural de Costa Rica representó el 23% del Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2019. Asimismo, los parques nacionales y reservas biológicas contribuyeron al 3,15% del PIB en 2016, a la vez que el turismo añadió otro 8%; todo esto sin cuantificar los beneficios de la naturaleza al bienestar social.

De esta manera, ante la crisis económica a raíz de COVID-19 y el déficit fiscal más alto en la historia reciente, el acuerdo MINAE-BIOFIN/PNUD ofrecerá una serie de soluciones financieras que involucran al sector privado, la banca nacional e internacional, los mercados de capital y la población costarricense con principal énfasis en mujeres e indígenas.

Ya existen ejemplos de movilización de recursos financieros enfocados en estos temas. Por medio de alianzas con las autoridades nacionales, PNUD ha transferido $84,9 millones derivados de fuentes públicas y privadas a través de las propuestas financieras y el programa +Mujeres +Natura, con la intención de resolver los desafíos identificados por la Estrategia Nacional de Biodiversidad de cara al 2025.