El Fondo Verde del Clima (FVC) aprobó este 19 de octubre más de $73 millones para proyectos de adaptación y mitigación al cambio climático en Centroamérica y el Caribe.

La decisión fue adoptada por la Junta Directiva del fondo, la cual sostiene su vigésima primera reunión en Manama, Bahréin del 17 al 20 de octubre.

En total, el fondo aprobó tres proyectos: uno de $22 millones para Guatemala, otro de $35.8 millones para El Salvador y uno de $15.5 millones para todos los países de Centroamérica más República Dominicana.

Este fondo es el mecanismo financiero que la convención climática de la ONU diseñó para apoyar las acciones de los países miembros. Su función es financiar proyectos que ayuden a los países a reducir emisiones, así como adaptarse a los impactos del cambio climático.

Dinero para la región

En total, el Fondo desembolsó $73 millones. No obstante, el valor de cada proyecto resultaría mucho mayor, ya que gobiernos y otros fondos internacionales también participan del financiamiento de cada iniciativa.

De hecho, en el caso de El Salvador, el gobierno aportaría significativamente más que el FVC, ya que desembolsará $78 millones para el proyecto. En Guatemala, por su parte, la mayoría de los fondos sí vendrían del FVC y el gobierno solo aportaría $11 millones.

Estos dos proyectos serían ejecutados por organizaciones no gubernamentales. En El Salvador, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, en inglés) ejecutaría los fondos y, en Guatemala, sería la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Tanto el ministro de ambiente de Guatemala, Alfonso Alonzo, como la ministra salvadoreña de ambiente, Lina Pohl, celebraron el anuncio e incluso lo llamaron un proyecto decisivo para adaptar a sus países a los efectos del cambio climático.

“(Este proyecto) permitirá mejorar las capacidades de adaptación de comunidades en una de las áreas más vulnerables al cambio climático en el país”, aseguró Alonzo en un comunicado.

El tercer proyecto, por su parte, fue directamente otorgado al Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y financiará iniciativas de sostenibilidad en Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.

Recientemente, el FVC también anunció una donación directa al gobierno de Costa Rica por $3 millones para adaptar sus municipalidades al cambio climático.

Necesaria adaptación

Los tres proyectos están enfocados en financiar proyectos de adaptación al cambio climático. Según el fondo, los proyectos financiarán directamente a las comunidades más vulnerables a los impactos del cambio climático.

Esto ciertamente es el caso para la región centroamericana, donde los científicos prevén un fuerte impacto por causa de las sequías. Esto es especialmente el caso para la región del Corredor Seco Centroamericano, que recorre de Guanacaste hasta Guatemala.

Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático, el rendimiento de los principales cultivos en esta región podría caer hasta en un 20%. Esto sería un duro golpe para países como El Salvador, donde más de la mitad de la población depende económicamente de producción agrícola.

El acceso al agua también sería un reto para la región, según estima el grupo de expertos de la ONU en su más reciente informe. Según ellos, más de 10 millones de personas sufrirían de escasez de agua en Centroamérica para el 2050.

“Este proyecto no solo ayudará a crear resiliencia, sino que también crea eficiencias que permitirán a comunidades enteras avanzar en un entorno de cambio climático”, señaló en un comunicado Maria Helena Semedo, Directora General Adjunta de la FAO para Clima y Recursos Naturales.