Desde junio, los científicos del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) vienen reportando una creciente ocurrencia de incendios forestales en el oeste de Estados Unidos y Canadás así como en el noreste de Rusia.

Sin haber llegado a su clímax de actividad, esperada en julio y agosto, la temporada de incendios forestales boreales de 2021 se está recrudeciendo. De hecho, las imágenes satelitales muestran un intenso poder de radiación del fuego (FRP, por sus sigas en inglés). El FRP mide la producción de calor, lo cual permite caracterizar la intensidad de los incendios.

“Los datos muestran que la potencia radiativa diaria de los incendios de Arizona estuvo muy por encima de la media durante todo el mes de junio, emitiendo humo contaminante a la atmósfera. Hacia finales de mes, los devastadores incendios forestales han comenzado a brotar en la Columbia Británica y en California, mostrando una intensidad de fuego especialmente fuerte concentrada en un puñado de incendios muy potentes”, destacó CAMS en un comunicado.

Columbia Británica, en Canadá, así como California y Arizona, en Estados Unidos, son zonas que vienen siendo afectadas por fuertes sequías, un factor que los científicos de CAMS creen que está influyendo.

“Un número importante de incendios forestales suele producirse en regiones con condiciones más secas y de mayor temperatura, y los primeros indicios sugieren que este podría ser también el caso de estos incendios”, dijo Mark Parrington, científico principal y experto en incendios forestales del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera ECMWF Copernicus.

Las altas temperaturas experimentadas desde el último mes, que han batido récords por encima de los 40º C, también contribuyen a esta intensificación del fuego.

CAMS también informó que, en las últimas semanas, se están presentando incendios en el este de Rusia. En la República de Sajá, en el Distrito Federal del Lejano Oriente, los incendios han alcanzado altos valores de FRP, “comparable a los valores observados en junio de los dos años anteriores, que podría provocar impactos similares durante el resto de la temporada de incendios si se mantiene la misma trayectoria”.

Junio es el primer mes en que suele iniciar la temporada de incendios forestales en la República de Sajá. Sin embargo, los incendios ocurridos este año ya son muy graves y se asemejan al comienzo de los incendios récord de 2019 y 2020.

Normalmente, la temporada de incendios forestales boreales -como se mencionó anteriormente- suele alcanzar su máxima actividad en julio y agosto. Pero, en los últimos cuatro años, se han producido los peores incendios en la región durante ese periodo.

“Estos incendios están ardiendo con gran intensidad y han estado emitiendo grandes cantidades de humo a la atmósfera”, dijo Parrington y agregó: “nuestro seguimiento no se limita a observar la intensidad de los incendios, sino que analiza también las repercusiones a mayor escala de los incendios forestales y las emisiones de humo, como su impacto en la calidad del aire, por ejemplo”.

De hecho, los incendios forestales liberan contaminantes nocivos como partículas y gases tóxicos: monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos no metánicos. Las partículas y los gases procedentes de la quema de biomasa pueden ser transportados a grandes distancias, afectando a la calidad del aire en regiones lejanas.