Este viernes, en el marco de la Semana Global de la Acción Climática, jóvenes de todo el mundo retomaron las “huelgas escolares” para exigir que se tomen medidas urgentes frente a la crisis climática.

En más de 3.500 eventos, distribuidos en 150 países, los jóvenes salieron a las calles en aquellas ciudades donde las regulaciones por COVID-19 lo permitieron. En México, por ejemplo, los manifestantes se protegieron con mascarillas y caretas, mientras que en Kenia se tomaron medidas para guardar el distanciamiento entre las personas.

Jóvenes manifestantes en México (Foto: 350.org).

(Créditos: 350.org)

Otros se las ingeniaron para manifestarse sin tener que estar físicamente presentes. En Japón, los zapatos representaron a sus dueños en la calle. En Estambul, Turquía, los jóvenes recurrieron a figuras de cartón que llevaban carteles. Muchos también colgaron carteles con mensajes en pro de la acción climática en las ventanas de sus casas.

Asimismo, las “huelgas escolares” -impulsadas por la activista sueca Greta Thunberg desde 2018- tomaron las redes sociales. De esta manera, los jóvenes se tomaron fotos sosteniendo carteles con mensajes alusivos, los cuales también exhibían el hashtag: #ClimateStrikeOnline También organizaron transmisiones en vivo con sus seguidores.

“Es hora de que los líderes mundiales despierten a la verdad de la crisis climática. Demostrando el poder de la gente, haremos de esta semana un punto de inflexión en la historia. La crisis climática es una emergencia. Tenemos que actuar como tal para que dejemos de actuar como siempre y mostremos a los gobiernos lo que la gente quiere: justicia climática”, dijo Mitzi Jonelle Tan, joven de Filipinas, en un comunicado de la organización 350.org.

En Estambul, Turquía, las figuras de cartón sustituyeron a los jóvenes en las manifestaciones. De esta forma, se protegieron para no contraer COVID-19 (Foto: 350.org).

(Créditos: 350.org)

En este 2020 tan particular, los jóvenes aprovecharon para abogar por una recuperación sostenible y justa tras la pandemia causada por COVID-19.

“No solo estamos luchando por nuestro futuro, estamos luchando por nuestro presente. Nosotros, la gente de los países más afectados, vamos a cambiar la conversación en las negociaciones sobre el clima y a liderar un plan de recuperación justo que beneficie a la gente y no a los bolsillos de nuestro gobierno”, dijo Disha A Ravi de la India.

Previo a la aparición de la pandemia, se tenía muchas expectativas alrededor del 2020. Esto debido a que han transcurrido cinco años desde que los países adoptaron el Acuerdo de París sobre el clima, así como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030.

Estos acuerdos internacionales pretendían acabar con la pobreza, disminuir la desigualdad, garantizar la paz y afrontar tanto el cambio climático como la pérdida de biodiversidad. Sin embargo, los avances no han muchos.

“Hemos llegado a un punto de la historia en el que tenemos la capacidad técnica para resolver la pobreza, la malnutrición, la desigualdad y, por supuesto, el calentamiento del planeta. Los factores decisivos para que aprovechemos nuestro potencial serán nuestro activismo, la unidad internacional y la capacidad de desarrollar el arte de hacer posible lo imposible. Por eso es tan importante que seamos millones de personas en huelga, virtual y físicamente”, manifestó Eyal Weintraub de Youth For Climate en Argentina.