Las comunidades de zooplancton del hemisferio norte –unos diminutos animales que sostienen la pirámide alimenticia de los océanos– están migrando hacia el polo a causa del calentamiento global, reportó un nuevo estudio científico.

El plancton se ha desplazado en promedio unos 602 kilómetros (entre 45 y 2.500 kilómetros) desde que los seres humanos comenzamos a calentar el planeta, con el inicio de la Era Industrial (hacia mediados de 1800).

¿Por qué importa? Porque estos organismos son el sustento alimenticio del océano y sostiene a peces y ballenas. Si se desplazan, también habrán efectos en cascada sobre otras especies.

“Hemos empujado a los ecosistemas marinos, o a al menos a este grupo de zooplancton, lejos de su estado natural, y es muy preocupante: esto significa que, incluso si logramos mantener el calentamiento por debajo de los 1,5 ºC, de lo cual se puede dudar, los ecosistemas del planeta se verán probablemente afectados profundamente”, dijo a AFP Lukas Jonkers, el autor principal, investigador de la universidad alemana de Bremen.

Los resultados fueron publicados en la revista Nature. Puede encontrar el estudio en este enlace.

¿Cómo lo sabemos?

Los científicos se enfocaron en un tipo específico de plancton que tienen una “concha” o envoltura rígida y resistente. Cuando mueren estos microorganismos, conocidos como ‘foraminíferos planctónicos’, su envoltura cae al fondo del mar y permanece ahí por siglos y siglos.

Los investigadores compararon muestras recientes (1978-2013) con otras provenientes de sedimentos oceánicos de hace varios siglos.

Los científicos compararon datos recolectados entre 1978 y 2013 (puntos blancos) con datos de sedimentos históricos (puntos grises).

(Créditos: Estudio publicado en Nature)

El resultado muestran que comunidades que antes estaban más al sur, ahora se encuentran más cerca de los polos, lo que sugiere que el plancton emigró hacia el norte cuando el agua aumentaba de temperatura. En el 85% de los casos, los movimientos de estos animales estuvieron relacionados con temperatura.

“Todo se movió hacia el norte. En tal lugar encontrará todavía numerosas especies diferentes, pero ahora vemos que este conjunto se compone de especies que prefieren las aguas más calientes”, dijo Jonkers a la AFP.

Por ejemplo, las especies detectadas actualmente cerca de Groenlandia, anteriormente evolucionaban más al sur, a juzgar por los sedimentos que datan de la era preindustrial.

En total, se analizaron cerca de 4.000 muestras, de diversas áreas del hemisferio norte.

¿Qué implica?

Según el científico, todavía no podemos hablar de una extinción de especies, pero sí del impacto en cascada.

En cambio, tanto el plancton como la fauna que se basa en este alimento podrían estar en peligro si no se adaptan lo bastante rápido para sobrevivir al nuevo entorno y coexistir con otras especies.

Este estudio se añade a otros que muestran el impacto del calentamiento de los océanos y sus poblaciones. En la Antártida, las focas y las ballenas tuvieron que cambiar sus hábitos alimenticios, según estudios publicados en marzo.

“Las condiciones pueden ser diferentes. Por ejemplo, si (el plancton) se mueve al norte, puede enfrentar un verano más largo con condiciones de luz diferentes. De este modo, todas las redes ecológicas tendrán que ser reestablecidas y no sabemos si todas las especies pueden hacerlo de una manera lo suficientemente rápida”, dijo Jonker al medio británico Carbon Brief.

La situación en el hemisferio sur no se analiza en este estudio, pero para Jonkers, el patrón es similar.

“Ahí donde las temperaturas han cambiado más, las especies han cambiado más”, dice, hablando de un ritmo de cambio gradual.