Ocho artistas costarricenses trabajaron en conjunto con centros científicos, para unir el arte contemporáneo con la ciencia y así crear obras que reflejen la problemática del cambio climático y conceptos como adaptación, mitigación y acción climática.

El resultado de este trabajo está plasmado en la exposición Próxima Temporada: arte y ciencia ante el futuro climático, que se exhibe actualmente en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC).

Este proyecto fue impulsado por la Dirección de Cambio Climático (DDC) del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) con apoyo del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ).

“Nosotros desde el Museo creemos fervientemente que el arte es una herramienta, no solo de comunicación y de crítica, sino también una herramienta para el cambio social”, manifestó Daniel Soto Morúa, curador jefe del MADC. “Conversar y dialogar acerca del impacto del cambio climático nos parecía fundamental”, agregó Soto.

Los ocho artistas que exponen en el MADC son Elia Arce, Carlos Fernández, Esteban Hidalgo, Sara Mata, Rossella Matamoros, Óscar Ruiz Schmidt, Jonathan Torres y Christian Wedel.

La consagrada artista Rosella Matamoros es una de las artistas que exponen en Próxima Temporada. Su obra se titula: “El abrazo. Mucho antes de la muerte del último árbol… un bosque ya desapareció”. (Foto: Sergio Pacheco).

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Arte para la comunicación climática

La intención del proyecto era dirigir la conversación acerca del cambio climático hacia diferentes públicos y campos del conocimiento.

“La crisis climática necesita nuevas ideas y nuevas maneras de poner temas en la mesa. La visión de la comunidad artística resulta fundamental para encontrar nuevas soluciones y nos llena de alegría que estas ocho propuestas lleguen a ampliar la conversación climática en Costa Rica”, expresó Patricia Campos, directora de la DCC.

Además, como dijo Soto, “usualmente, la información que tenemos como ciudadanos, respecto al cambio climático, nos la dan a partir de estadísticas. Eso, usualmente es un poco complejo de entender”.

De esta manera, Próxima Temporada se convierte en una plataforma alternativa e innovadora que apela a los sentidos de un público más amplio, ya que los artistas plasman la ciencia y sus líneas de investigación en creaciones artísticas.

Los artistas

El proyecto lanzó una convocatoria a nivel nacional y puso $16.000 a disposición para el desarrollo de los proyectos seleccionados. Respondieron más de 70 artistas de todas las provincias.

Los artistas participantes debían proponer proyectos que incitaran una reflexión acerca del cambio climático y las afectaciones que este puede acarrear en distintos aspectos de la vida.

Además, las personas seleccionadas tenían la oportunidad de realizar residencias en colaboración con cuatro centros de investigación. Por esta razón, las propuestas que se presentaran debían considerar tanto la perspectiva artística como la científica, de manera tal que ambas se nutrieran entre sí.

Los centros de investigación involucrados fueron el Sistema Nacional de Métrica de Cambio Climático (Sinamecc), el Centro de Investigaciones Geofísicas (Cigefi), la Organización de Estudios Tropicales (OET) y el Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (Cimar).

Un comité independiente eligió las ocho propuestas finales. Cada una de ellas recibió $2.000 para la compra de materiales y para los gastos necesarios de los artistas involucrados, incluyendo honorarios.

El financiamiento provino del Climate Action Enhancement Package (CAEP2), un programa de la NDC Partnership, para brindar apoyo a los países para mejorar su gestión ambiental.

Cada una de las obras presentes en la exposición explora el tema del cambio climático y distintos tipos de repercusiones a nivel de ecosistemas naturales, biodiversidad y vida humana. Ese es el caso de la obra “Cuerpos de agua” de Elia Arce y “Bosque de Sargazo” de Óscar Ruiz Schmidt, las cuales surgieron de las residencias de investigación de ambos artistas en el Cimar.

Por su parte, Carlos Fernández realizó su residencia en el Sinamecc y el Cigefi de donde nació su obra “Trazando vínculos”.

Los otros cinco artistas hicieron sus residencias en la OET. Esta organización es un consorcio de alrededor de 50 universidades a nivel mundial que consta de distintas estaciones de investigación en el territorio nacional enfocadas en ecología tropical.

De allí viene la inspiración de “Aproximaciones climáticas” de Esteban Hidalgo, “También desaparezco cuando me podés ver” de Sara Mata, “El abrazo. Mucho antes de la muerte del último árbol… un bosque ya desapareció” de Rosella Matamoros, “Nuevas faunas. Resiliencia  y adaptación” de Jonathan Torres y “Futurología tropical” de Christian Wedel.

“Algo que para nosotros fue sumamente enriquecedor fue que las obras de arte no responden preguntas necesariamente. Sino que, más bien, crean o abren posibilidades para que sean los públicos quienes, a través de la reflexión y el diálogo, puedan proponer nuevas formas para disminuir la huella o para crear acciones desde la individualidad o desde el colectivo para paliar las acciones negativas del cambio climático”, destacó Soto.

“Los artistas buscan no solo llamar la atención sobre problemas específicos, sino destacar las interrelaciones que subyacen a aquellos derivados del cambio climático; y así, despiertan nuestra percepción de la complejidad del mundo que nos rodea y nos alerta de las fracturas en nuestra relación con él”, explicaron Soto y Fernando Chaves Espinach, curadores de la exposición, en un comunicado.

Próxima Temporada estará abierta al público en el MADC hasta el sábado 19 de junio. Puede visitar el museo en su horario de martes a sábado, de 10 a.m. a 4:50 p.m.

Este museo trabaja con un aforo del 50%, y para la entrada es requerido el uso de mascarilla y el lavado de manos. El pago de la entrada se realiza solamente en efectivo y no es necesario realizar una reservación.