La Universidad de Costa Rica (UCR) anunció este 3 de octubre que pondrá a rodar su primer bus eléctrico de prueba, el cual utilizará por menos de dos meses. No obstante, ese autobús sería de gran importancia para el país.

El bus eléctrico se utilizará para generar información científica, la cual revelará qué tan costo-efectivo sería mover gente con esta tecnología. La información, luego la podrían usar empresarios y otras instituciones para traer sus propios buses.

Así lo explicó a Ojo al Clima el viceministro de Transportes, Eduardo Brenes, quien aseguró que la información generada en la UCR ayudará a los operadores de transporte a tener más confianza en esta tecnología de autobuses.

“Toda decisión de transporte público obedece a datos técnicos y científicos. La experiencia que se comience a acumular, a través de la producción de datos, va a influir en los planes operativos que tenemos por delante”, aseguró Brenes.

Algunas de las cosas que se van a monitorear del bus serán la calidad de energía, la potencia, la demanda y el consumo diario de electricidad, según explicó el investigador de la Escuela de Ingeniería Eléctrica, Jairo Quirós.

“Esperemos (ver más buses eléctricos). Pero para poder determinar si entran o no, hay que hacer una estrategia de sustitución de buses. Se ocupa un estudio que refleje que va a ser más costo-efectivo tener un bus eléctrico que uno de combustión interna”, dijo Quirós.

El bus de la UCR es de marca BYD y permite una autonomía de unos 200 kilómetros. Según Rectoría, ayudará a suplir la enorme demanda de transporte en la universidad, la cual es de 143.000 pasajeros al mes.

Este es apenas el tercer bus eléctrico que entra al país. A diferencia de los otros dos uno de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) y otro de Ad Astra—, la tecnología se apega más a lo que podrían traer los operadores comerciales.

En comparación, el de Ad Astra se recarga con hidrógeno, una tecnología aún muy inexplorada para usar a nivel comercial, y el de la CNFL es viejo para los nuevos avances en la tecnología (2014) y apenas para unos 40 pasajeros.

El bus de la UCR, en cambio, es del mismo modelo que ya se está usando en otras partes del mundo. 

Chile, por ejemplo, importó en febrero de este año 100 de buses marca BYD para usar en la capital, Santiago. La ciudad china de Shenzen, por su parte, ya electrificó por completo su flota de 16.000 buses con este modelo.

Recientemente, el gobierno anunció el lanzamiento de créditos especiales para vehículos eléctricos. Según la primera dama, Claudia Dobles, esto ayudaría a los autobuseros e instituciones a electrificar su flota con mayor facilidad.

¿Cómo funcionará el bus?

El nuevo bus eléctrico de la UCR tiene suficiente autonomía para realizar unas 22 veces el recorrido de los buses internos de la universidad. A partir del 14 de octubre comenzará a operar y finalizará las pruebas el 30 de noviembre.

Para esto, la Oficina de Transportes de la UCR tuvo que instalar una estación de recarga provisional. A diferencia de las estaciones para carros eléctricos, que son de unos 50 kw, la estación para el bus es de unos 80 kw. En menos de tres horas ya está cargado. 

Por dentro, el bus eléctrico es similar a los buses que ya operan en la Universidad de Costa Rica.

(Créditos: Sebastián Rodríguez)

Según explicó Fernando Pérez, coordinador de la Oficina de Transporte de la UCR, el autobús recorrerá las tres fincas de la sede Rodrigo Facio pero los tiempos de recarga aún son inciertos.

“Vamos a empezar con una curva de aprendizaje para ver en qué momento vamos a tener que detenerlo y ponerlo a recargar. Ahí vamos a tener que sustituirlo con otro de los buses que tenemos para no perder la ruta”, señaló Pérez.

El bus se obtuvo prestado gracias a un convenio del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y la UCR con la empresa Corimotors, representante de BYD en Costa Rica.

A partir de los datos que arrojen las pruebas, se definirá si se traerán más buses a la universidad, explicaron tanto Quirós, investigador de la universidad, como Pérez, de la Oficina de Transporte.

“Esos datos nos permitirán estimar si el sistema está preparado para esa nueva demanda. Los datos nos lo dirán a futuro. No queremos anticiparnos a conclusiones”, dijo Quirós.