La pandemia del COVID-19 ha brindado la oportunidad para que los países elaboren planes de recuperación que reviertan las tendencias sobre los patrones de consumo y producción, esto bajo la premisa de lograr hacer más con menos, en economías verdes y bajas emisiones de carbono.

Esto es particularmente importante dado que algunos patrones de consumo presentes en países de la región exhiben tendencias similares a las presentes en países industrializados. Para Laura Brenes Peralta, coordinadora de la Red Costarricense para Disminución de Pérdida y Desperdicio de Alimentos, estos patrones generan ese sentimiento de “abundancia” que desemboca en acciones como desechar frutas por algún problema diminuto en su forma, tamaño, etc. Estos son factores meramente visuales que no tienen relación con el sabor en sí del alimento.

De hecho, el desperdicio de alimentos contribuye con la emisión de 3.300 millones de toneladas de gases efecto invernadero (GEI).

En el caso de Costa Rica, y en este contexto de recuperación post-COVID, el Gobierno anunció este miércoles que sostendrá diálogos nacionales para adoptar modalidades sostenibles de consumo y producción de alimentos. Lo que se plantea es alcanzar soluciones que garanticen el acceso a alimentos sanos y nutritivos para toda la sociedad costarricense. 

Estos diálogos estarán liderados por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) con el apoyo de los ministerios de Salud, Relaciones Exteriores y Culto, Ambiente y Energía así como el acompañamiento de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El ministro del MAG, Renato Alvarado, indicó que estos diálogos son una excelente oportunidad para revitalizar las vías hacia la sostenibilidad de los sistemas alimentarios.

“Tendremos la oportunidad de escuchar a múltiples actores quienes, desde su perspectiva y experiencia, manifiesten sus opiniones sobre las acciones necesarias para lograr sistemas alimentarios sostenibles, que suplan las necesidades de alimentos de la población, minimicen el impacto ambiental y fortalezcan la sostenibilidad económica”, comentó Alvarado.

El consumo y la producción sostenibles pueden contribuir de manera sustancial a la mitigación de la pobreza mediante la creación de empleos. Ante esto, el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 12, que plantea “garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles”, ha sido la postura que han ido adoptando diferentes organizaciones, gobiernos y entes a nivel mundial.

Panorama latinoamericano

Brenes y Karla Chaves, directora regional del programa ecoins, coincidieron en que la necesidad de promover políticas públicas y el papel de las empresas privadas son los principales factores que preocupan en América Latina con respecto al ODS-12. 

De hecho, Brenes consideró que, dentro de los retos presentes en la región, se requiere impulsar una política pública que permita propiciar cambios, ya que no es suficiente con solo abordar técnicamente lo que ocurre. En cuanto a las empresas privadas, estas tienen un papel muy importante en la búsqueda de cambios, según la experta. Esto debido a que, desde su posición de poder, pueden generar políticas internas que favorezcan el consumo responsable de sus empleados y consumidores.

Además, Brenes recalcó que hace falta inversión a nivel de agricultura e infraestructura, citando el caso de redes de frío o carreteras ecológicas.

Por su parte, Chaves mencionó que uno de los principales desafíos está en encontrar la forma de seguir avanzando como sociedad, pero disminuyendo las consecuencias o problemas que conlleva la producción.  Alzó la voz sobre los problemas presentes entre los costos de una materia prima virgen y una reciclada, donde en muchas ocasiones es más rentable para una empresa utilizar materiales nuevos en lugar de la reutilización, siendo esta última más beneficiosa para el planeta.

La directora de ecoins comentó que los países deben buscar una forma de promover la reutilización de materiales, por ejemplo, mediante políticas que favorezcan o premien dicha actividad. También consideró necesario educar a las personas sobre donde pueden realizar un consumo responsable.

“La industria necesita vender, así que impulsar a las empresas para que hagan un cambio viene desde la gente, de su billetera y su decisión de compra”, sentenció Chaves durante su intervención durante la conferencia “ODS 12 – Producción y Consumo Responsable”, la cual formó parte del Conversaciones de futuro: ODS-COVID.