Gustavo Monge creció entre los cafetales de sus abuelos, en Tarrazú. Con el paso de los años, algunas partes del terreno fueron heredadas a sus padres y, hoy en día, el joven de 33 años trabaja en estas mismas tierras.

El verdadero interés de Monge por el café comenzó cuando fue a una cata y vio que personas con microbeneficios “producían café buenísimo”, esto lo impulsó a realizar los trámites para fundar su propio microbeneficio y así producir café de la mano de su padre.

Al convertirse en microbeneficio, Monge empezó a involucrarse más de lleno con la administración de este. Su empresa se diferencia de las demás, ya que los procesos que utiliza para la siembra y cosecha son amigables con el ambiente.

Esta integración generacional que se dio en el microbeneficio Los Abuelos trajo ventajas en varias áreas. De acuerdo con Marianela Feoli, directora de Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible, este fenómeno de integración generacional ayuda a mejorar procesos y se facilita la tecnificación, lo cual llega a generar mayor rentabilidad.

Con respecto a las medidas que aplica en su finca, Monge comenta que estas no se hacían antes y la industria del café era muy diferente. “Los de antes tenían que estar cerca de una quebrada porque necesitaban tener la saliente fija ahí y las aguas mieles se desechaban a la quebrada”, dijo.

“Empecé a pensar, ¿por qué esta gente si tiene café tan bueno, yo no puedo hacerlo?, comentó Monge al contar cómo se interesó en la actividad. (Foto: Miriet Abrego).

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Microbeneficio ecológico

Desde el 2013, el país cuenta con un mecanismo llamado Acción de Mitigación Nacionalmente Apropiada (NAMA, por sus siglas en inglés), el cual está amparado en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Costa Rica fue el primer país al que se le aprobó un NAMA agrícola y se decidió que fuera en café.

Según Mauricio Chacón, encargado de la oficina de Acción Climática del Sector Agropecuario del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), las NAMA son mecanismos para transformar los sectores que emiten más gases de efecto invernadero. Específicamente, la agricultura es responsable del 25% de las emisiones del país.

Estos proyectos contribuyen a la transformación de un sector hacia un modelo de eficiencia económica con mínimo impacto ambiental. Desde sus inicios, la NAMA Café ha promovido medidas y tecnologías costo efectivas para reducir las emisiones a nivel industrial.

En el microbeneficio Los Abuelos se aplican algunas de estas, lo cual lo convierte en un microbeneficio ecológico. Por ejemplo, el manejo de residuos juega un papel importante. Chacón menciona que, cuando la materia orgánica se descompone emite metano, entonces estas medidas se orientan a manejar adecuadamente los residuos y producir una economía circular.

Del café que Monge produce se aprovechan todos sus componentes. En el caso de la cáscara, esta pasa por un proceso de secado y se vende a ganaderos para que se la agreguen al alimento de las vacas y así aportar a este fibra y energía. También, Monge la usa para producir abono orgánico, lo mismo que la pulpa del café. “Si usted le da el uso adecuado a los residuos, no se desperdicia nada, más bien hace falta. En este microbeneficio ecológico todos los residuos se aprovechan”, dijo.

Por otra parte, Chacón comenta que existen dos maneras de manejar un cafetal: una en monocultivo y otra con sombra. Esta última corresponde a un sistema agroforestal (combinación de cultivos con árboles); al haber árboles dispersos entre el café, también se secuestra carbono.

En el terreno, que mide unos 7.000 metros cuadrados, se observan árboles frutales entre los cafetos. Monge dice tenerlos por varias razones, pero destaca que a él le gusta utilizar el método de sombra porque es más ecológico.

En relación al agua, el agricultor comenta que “el agua que uso se reutiliza por un sistema de circulación, la que se desecha a la semana es muy poca. Esta se manda a un potrero cercano, para que se use como riego. Esta agua  no es full miel como en otros lugares, es la que uso nada más para lavar el equipo”.

La propiedad administrada por Gustavo Monge Vega mide aproximadamente 7.000 metros cuadrados. (Foto: Miriet Ábrego)

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Manejo de los fertilizantes

El caficultor considera indispensable el uso de fertilizantes por la escala de producción en la que se encuentra. Menciona que antes se le agregaban cantidades exageradas de químicos a las plantas, pero actualmente las recetas han ido bajando y él le agrega manualmente a la planta solo lo que necesita, después de realizar un análisis del suelo. También, añade más foliares (hojarasca).

“Hay gente que dice que sin el insecticida o nematicida el café no funciona, cuando en realidad es nada más ir dándole nutrientes balanceadamente al café. Si tiene sombra y un poquito de monte en el suelo, se nutre sin que se vea afectado”, comentó. Este tipo de prácticas reducen la cantidad de químicos que se deben usar.

Los agroquímicos, tanto los fertilizantes como aquellos empleados para control de plagas, liberan gases de efecto invernadero a la atmósfera (como óxido nitroso y dióxido de carbono), los cuales contribuyen al cambio climático. En este sentido, la NAMA Café recomienda que, si se utilizan fertilizantes nitrogenados, se haga de manera eficiente, ya que son emisores precisamente de gases.

A las orillas del microbeneficio Los Abuelos se encuentran cercas vivas con diferentes árboles frutales, los cuales cumplen una función de captura de carbono. (Foto: Miriet Ábrego).

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Café con sello tico

Chacón menciona que el café costarricense es reconocido a nivel mundial por su calidad, pero si se logra sumar que sea bajo en emisiones de carbono se posicionará como un café sabroso y bien producido.

Se han dado avances en el tema de etiquetado ambiental, permitiendo que el consumidor realice un consumo consciente. Al seleccionar ese producto, se le hace un reconocimiento a los productores que están haciendo un esfuerzo por producir diferente.

En este sentido, Chacón resalta el carácter pionero que tiene Costa Rica en temas de agricultura y cambio climático, por lo que muchos países observan e implementan medidas ideadas por costarricenses.

Qué iba a pensar aquel chiquillo que corría entre los cafetales que un día estaría exportando su café ecológico a Emiratos Árabes, Arabia Saudita, Alemania y China.

Este artículo contó con financiamiento de Clima en Foco, iniciativa de Punto y Aparte.