La creación del Fondo Verde del Clima (FVC) en el 2010 fue uno de los pasos más importantes para lograr que los países con menos recursos respondieran al cambio climático. Sin embargo, según el ministro de Ambiente, Edgar Gutiérrez, ese objetivo se cumple cada vez menos.

Gutiérrez criticó la falta de ambición de los países que participan en el fondo, los problemas de transparencia, y el hecho de que algunas agencias se aprovechen de recursos que, más bien, deberían destinarse a naciones necesitadas.

“Algunas agencias internacionales andan como locas buscando las firmas de los ministros de ambiente para presentar proyectos y acceder a recursos. (El FVC) se está convirtiendo en una posibilidad de supervivencia para muchas agencias” aseguró Gutiérrez a Ojo al Clima.

Para Costa Rica, el financiamiento es uno de los puntos más importantes de la reunión de las Naciones Unidas sobre cambio climático, COP23, la cual está teniendo lugar en Bonn, Alemania, desde el 6 y hasta el 17 de noviembre.

“ (El FVC) se está convirtiendo en una posibilidad de supervivencia para muchas agencias”

Este tema sigue siendo difuso. La falta de transparencia, según Gutiérrez, lleva a que el fondo pierda su propósito original: que los países en desarrollo puedan reducir sus emisiones y adaptarse al cambio climático.

“Todavía este Fondo Verde no tiene claridad meridional de hacia dónde se dirige ni cómo va a trabajar, etc. Ha creado una expectativa muy alta porque se puede acceder a decenas de millones de dólares a través de él” señaló.

Costa Rica en las negociaciones

Costa Rica no solo llega a las negociaciones de Bonn con la intención de promover la transparencia sino también la ejecución de acciones ambiciosas. A la fecha muchos países no actualizan sus compromisos climáticos, por lo que aún cumpliendo con sus metas podrían contribuir a un peligroso calentamiento.

Según un reporte del Programa Ambiental de las Naciones Unidas (UNEP), los actuales compromisos climáticos de los países nos llevarían a un calentamiento de al menos 3 grados en la temperatura promedio global anual para el final del siglo, con respecto a la era preindustrial. 

Para la delegación tica, no obstante, el FVC puede ser una manera de incentivar la acción climática que nos lleve a una reducción significativa de emisiones.

“Esos recursos que están disponibles en el FVC para ayudar a los países a que cumplan sus contribuciones tienen que ofrecerse en el tanto de que los países hayan tomado la decisión actualizar su contribución”, señaló Gutiérrez.

“Es una forma de decirle a los países  que tomen la decisión de revisar sus planes de compromiso. Hay unos que tienen unas cosas rarísimas y que no son medibles. Tienen que ser medibles y estar dentro de los objetivos de París”, culminó.

Los vacíos en el FVC

El Fondo Verde del Clima nació en un punto de tensiones en la historia de las negociaciones climáticas. Estados Unidos y China tenían desacuerdos importantes y las negociaciones no avanzaban. Sin embargo, este mecanismo de apoyo financiero fue un paso alentador en la dirección correcta.

Después de mucha incertidumbre sobre cómo operar este fondo, se llegó a dos conclusiones: ayudar especialmente a los países menos desarrollados (casi todos en África) y pequeñas islas y alcanzar la suma de 100 mil millones de dólares cada año.

Es un buen objetivo para el papel, pero en la realidad, está lejos de ser cumplido. En primera instancia, el FVC apenas contabiliza $10 mil millones (10 veces menos de su objetivo). Además, por sus regulaciones ha probado ser especialmente difícil de acceder para los países menos desarrollados.

“A menudo, estas estrategias de financiamiento son desarrolladas por organizaciones extranjeras que no entienden la realidad local”

A menudo, estas estrategias de financiamiento son desarrolladas por organizaciones extranjeras que no entienden la realidad local”, indicó Benedict Lebenoa del Fondo de Inversión Ambiental de Namibia.

Como si fuera poco, algunos incluso cuestionan que $100 mil millones sea la cifra correcta. India, por ejemplo, ha asegurado que la cifra se estableció de manera arbitraria y sin estudios.