Un mensaje de “un amigo” de la Cancillería de Chile, en horas de la mañana, alertó al Ministro de Ambiente, Carlos Manuel Rodríguez, sobre la noticia que desconcertó a delegados de todo el mundo: ese país no albergaría la COP25.

El destino de las negociaciones aún es incierto. La secretaría de Cambio Climático de la ONU aseguró estar “explorando opciones” de un nuevo hospedaje para las negociaciones mundiales de cambio climático.

Lo cierto, sin embargo, es que estas definitivamente no serán en Costa Rica, según confirmó Rodríguez a la prensa este 30 de octubre. Esto a pesar de la presión tanto de sociedad civil como de gobiernos alrededor del mundo para que Costa Rica asumiera la sede de la COP25.

“Desde cualquier perspectiva que usted lo valore, organizar una COP en Costa Rica es algo iluso. Es algo imposible. Está fuera de nuestras capacidades y está fuera de cualquier discusión”, dijo el Ministro de Ambiente.

La sociedad civil chilena pidió a Costa Rica asumir la sede. “Es más atractivo que sea nuestra región, hablando español, en un país como Costa Rica, a que sea en Alemania”, dijo Hernán Blanco de la Fundación Avina.

Así también lo hizo la senadora de Chile, Ximena Rincón, hace unos días, quien incluso solicitó al presidente de ese país, Sebastián Piñera, trasladar las negociaciones a Costa Rica, por ser el país organizador de la PreCOP25.

Según Rodríguez, recibió peticiones de al menos cinco ministros internacionales para que Costa Rica fuera la sede de las negociaciones.

El Ministro, sin embargo, fue claro en que, incluso en el caso de una COP “pequeña”, Costa Rica no sería capaz de albergar las negociaciones de ninguna forma.

A la COP24 atendieron casi 30 mil personas. Datos del Instituto Costarricense de Turismo (ICT) muestran que, en todo el Valle Central, apenas hay 12.952 habitaciones de hotel, contando los hoteles menores a 3 estrellas.

Incluso, Rodríguez aseguró que sería “materialmente imposible” organizar una COP con su tamaño tradicional en cualquier país del mundo con tan solo tres meses de anticipación. Según dijo, lo ideal sería que se pospongan las negociaciones hasta marzo.

“(La comunidad internacional tiene) que ser realista. No podemos organizar una COP de 20 mil personas en tres meses. Tenemos que replantearnos el tamaño de la COP. Tenemos que concentrarnos en la parte más sustantiva y más política”, dijo a varios medios el Ministro de Ambiente.

En suspenso

El Ministro, sin embargo, fue claro en que, incluso en el caso de una COP “pequeña”, Costa Rica no sería capaz de albergar las negociaciones de ninguna forma.

Las negociaciones, actualmente, siguen en suspenso. De acuerdo con el procedimiento de la COP, si ningún país se ofrece a albergar las negociaciones, estas se deberían realizar en la sede de ONU Cambio Climático, en la ciudad de Bonn, Alemania.

“La COP se reúne en Bonn, la sede de la secretaría, a menos que una Parte ofrezca organizar la sesión”dice el protocolo de la Conferencia de las Partes.

La COP24 reunió a casi 200 países en Polonia del 2 al 14 de diciembre para poner en marcha el Acuerdo de París.

(Créditos: AFP)

En el caso de la COP23, el único antecedente más o menos parecido, la cumbre se realizó en Bonn con Fiji como presidencia de las negociaciones. En este caso, sin embargo, esto se dio porque el país no tenía la capacidad logística para albergar la cumbre.

El secretario de Medio Ambiente de Alemania, Jochen Flatsbarth, dijo en un tweet que “estamos en contacto con la Secretaría de Cambio Climático de la ONU y la presidencia polaca de la COP24 para discutir la situación”.

“A nosotros como país latinoamericano, nos interesa que la COP se quede en la región. De ahí que llevamos la propuesta Costa Rica-Chile. Seguiremos insistiendo para que la COP se mantenga en América Latina”, dijo, por su parte, Rodríguez.

El Ministro de Ambiente admitió que ni siquiera la ONU “tiene la menor idea”  de cuál será el criterio de selección de la sede. Sin embargo, aseguró que la prioridad no es definir el lugar sino “el tipo de COP que queremos tener”, haciendo nuevamente referencia a una COP más pequeña.

“Dilatar compromisos”

De acuerdo con el Ministro, toda esta situación afecta el impulso que traían los países para implementar acciones más fuertes para reducir emisiones en la COP25, iniciada por la Cumbre de Acción Climática en septiembre en Nueva York.

“Esto que está sucediendo hoy no nos ayuda para poder generar las condiciones para un concenso (sobre el libro de reglas del Acuerdo de París)”, señaló Rodríguez.

El principal tema que aún sigue sin resolver son las reglas para los “mercados de carbono”: el artículo 6 del Acuerdo de París. Esto se refiere a las maneras en que un país puede reducir sus emisiones simplemente comprándolas.

Por ejemplo, cuando un país ha reducido más emisiones de las que se comprometió, los mercados de carbono le permitirían vender esa diferencia a países que no van tan bien.

Pero el riesgo es que esas reducciones pueden terminar siendo contadas doble: por el país comprador y por el país que hizo las reducciones. Esto podría inundar el mercado de “reducciones” baratas que no están ayudando en verdad.

Para evitar esto, los países que ofertan ese carbono deben descontarlo de sus propias reducciones; es decir, sumarse más emisiones. Brasil se opuso fuertemente a este ajuste en las reducciones durante la última COP24 y delegados de ese país dijeron al medio internacional Climate Home que mantienen su posición.

De acuerdo con Rodríguez, una de las necesidades principales para esta COP25 es cerrar las negociaciones del artículo 6, ya que en el 2020 este tratado entrará oficialmente en vigencia y la reglas deben estar claras.

“Eso es tremendamente importante porque se nos van a acumular las revisiones de los NDC (compromisos de cada país para reducir emisiones) en la COP26, con el libro de reglas del Acuerdo de París. Eso significa que vamos a dilatar una vez más compromisos”, aseguró.