Antigua y Barbuda es uno de los países más vulnerables a desastres naturales y recibió un fuerte golpe en el 2017 con el huracán Irma. Según Sasha Middleton, experta en adaptación al cambio climático de ese país caribeño, las mujeres de la región son más susceptibles a los impactos de desastres naturales.

Por primera vez en 300 años todos los habitantes de la isla de Barbuda tuvieron que desplazarse a Antigua debido a las inundaciones gravísimas del huracán Irma, que dejó prácticamente todas las casas destruídas o en mal estado. Los 1.800 residentes tuvieron que moverse alrededor de 48 kilómetros y hoy el gobierno trabaja para encontrarles un nuevo hogar, un nuevo trabajo, o una nueva forma de sobrevivir.

Según Middleton, el fenómeno impactó con mayor fuerza a las mujeres. Esto, no obstante, no es algo nuevo. Según explica ONU Cambio Climático, “Las mujeres suelen enfrentar mayores riesgos debido a los impactos del cambio climático”. Esto porque el cambio climático impacta de manera más fuerte a las poblaciones más marginalizadas política y económicamente.

“Las mujeres representan más del 50% de la población mundial, pero siguen siendo una minoría en puestos de poder político y económico en el mundo”, explica la secretaria ejecutiva de ONU Cambio Climático, Patricia Espinosa.

Ojo al Clima entrevistó a Middleton a finales del año pasado para saber cómo el cambio climático amenaza a las mujeres en uno de los países más vulnerables a desastres naturales.

¿Cómo son más vulnerables las mujeres a los desastres naturales?

Justo ahora lo que estamos viendo en Antigua es que ya no es un país de bajos recursos, pero esto no se refleja equitativamente porque aún es muy difícil para las mujeres acceder a financiamiento.

Hemos tenido tenido muchos desplazamientos en las comunidades producto de los desastres naturales. No solo hablamos de pérdidas económicas sino que también ha habido desplazamientos de las familias. Ellas tienen que encontrar ahora una forma en la que puedan proveer para sus familias y es muy difícil sin financiamiento.

En el lugar donde vivimos, las mujeres muchas veces tienen que ser las que llevan el pan a la casa y aún tienen que ser las que cuidan a los niños, también.

Cuando suceden estos desastres, las disparidades de género se hacen más grandes y ves a las mujeres dejadas atrás económica y socialmente. ¿Ha pasado esto en Antigua y Barbuda luego del paso de Irma?

Sí. Hay muchas pérdidas no económicas, por eso es que tratamos de poner las pérdidas y daños por desastres naturales como una prioridad mundial. No es solo en el aspecto financiero, sino en cómo está afectando a las mujeres porque ahora sus rutinas enteras han sido desplazadas.

Los niños tienen que ir a la escuela y no les puedes proveer porque ya no hay trabajo. Ahora en Antigua y Barbuda no tenemos ningún trabajo para diferentes mujeres que están ahí. Algunas están viendo cómo empezar a desarrollar productos para ver qué pueden proveer a sus familias.

Este huracán definitivamente les ha traumatizado. Una mujer, por ejemplo, perdió a su niño en el huracán. Ella estaba sosteniendo a su niño y el viento se lo llevó de sus brazos. Entonces estás pensando en cómo esto está impactando negativamente en la vida de esta mujer, no solo financieramente sino psicológicamente.

Estamos procurando que los hombres y mujeres asistan a los esfuerzos de recuperación. Y tienes que pensar en los aspectos emocionales de ambos al no poder proveer a sus familias.

¿Qué tan difícil es encontrar un trabajo para las mujeres en Antigua luego de estos desastres?

En este momento es muy difícil encontrar un empleo en Antigua y Barbuda. En general es difícil. Nosotros tratamos de impulsar a las mujeres sin marginalizar a los hombres. Así que tenemos que ser muy cuidadosos.

¿Así que qué hacemos? Tenemos un sistema en marcha con el nombre de Men Against Negative Attitudes (Hombres contra actitudes negativas). Trabajamos también con hombres. Tienen niños a los cuales proveer también, y para ayudarles con este tipo de problemas nosotros ponemos a bordo, los involucramos en proyectos de cambio.

Con respecto a proyectos ambientales, ¿cómo se encuentran con respecto a paridad de género en el país?

Nuestra ley dice que los hombres y mujeres, organizaciones civiles, las comunidades locales, deben estar involucradas en consultas de proyectos. Cualquier cosa que tenga que ver con el ambiente debe involucrarlos.

Lo que tratamos de hacer es que los tenemos en nuestros comités nacionales. Estos comités se reúnen mensualmente y hacemos un balance de género. Tienes que asegurarte de que no les está afectando negativamente a ninguno de los dos géneros.

¿Ve más vulnerables a las comunidades que no tienen esta prioridad de género?

Sí. Ellas ya son vulnerables. Porque, ¿qué pasa? Estamos en el nivel de creación de políticas públicas y pensamos “esto va a traer dinero suficiente”, “vamos a construir un hotel, eso va a traer suficiente dinero”, pero no estamos pensando en cómo eso va a impactar negativamente a las mujeres, qué pasa con los medios de subsistencia en el sitio.

¿Cuál sería el reto más importante para garantizar la igualdad de género?

Bueno, por ahora, tenemos una muy fuerte legislación. No solo la mayor parte de nuestros donantes internacionales requieren que tengamos una agenda específica de género y salvaguardas adecuadas de género.

¿Cómo lo ves en comparación con otros países del caribe?

Creo que el Caribe está subrepresentado en género. En Antigua y Barbuda es uno de los únicos países liderando en temas de género, no creo que ningún otro esté siguiendo estas políticas. Creo que una de las razones por las que esto sucede es que nosotros recibimos fondos de diferentes agencias internacionales y el departamento de ambiente requiere políticas de género para recibir estos fondos.