El Corredor Biológico Interurbano María Aguilar (CBIMA) es uno de los tramos verdes con que cuenta el Gran Área Metropolitana (GAM). De hecho, representa el 2% de su territorio y corre paralelo al río María Aguilar, cubriendo un área de 3.876,63 hectáreas que abarca a los cantones de La Unión, Montes de Oca, Curridabat, San José y Alajuelita.

De hecho, las mujeres emprendedoras del colectivo Ellas Naturaleza viven y trabajan en La Unión, es decir, el CBIMA es parte del paisaje que observan día a día. El corredor biológico forma parte de su hogar y, por ello, se propusieron ejecutar acciones para mejorar la trama verde de este y, de esta forma, sumar a su efectividad como ecosistema.

Pero, antes de entrar en acción, las emprendedoras decidieron primero conocer su entorno. El pasado 17 de julio, el colectivo llevó a cabo su primera jornada de monitoreo ecológico en la que también participaron sus familias. 

Cynthia Martínez, dueña del emprendimiento Monita Detalles, asistió con su hija; mientras que Jessica Frech, dueña del emprendimiento Cakes & More by Jessica Frech, comentó que se vio motivada a participar al saber que “también mi familia puede involucrarse en la actividad”.

Las emprendedoras coinciden en que “es alarmante, a futuro, la situación del medio ambiente”, les preocupa pensar en “qué heredarán sus hijos y las nuevas generaciones”. Por esta razón, como colectivo, concuerdan en lo necesario y urgente que es generar conciencia en otras personas y emprendimientos, empezando por sus familias y poniéndose ellas de ejemplo.

De ahí que dedicaran su sábado a internarse en el bosque para inventariar la flora y fauna del CBIMA.

La organización hizo un esfuerzo por facilitar la participación de las mujeres, proveyendo un espacio con cuido y actividades para los niños, que les permitiera, por un lado, compartir con su familia parte de la exploración y, al mismo tiempo, tener un espacio para ellas. (Foto: HeyBaby / Ellas Naturaleza).

(Créditos: Damián Martínez)

Conocer para conservar

Al mejorar la trama verde del CBIMA se está invirtiendo en la conectividad biológica entre la Zona Protectora del Tiribí y la Zona Protectora La Carpintera.

“Los corredores biológicos tienen la misión de conectar parches de bosques y, a través de esa conectividad, mantener la biodiversidad urbana, lo cual es importante a nivel país”, comentó Andrea Montero, fundadora del colectivo.

La jornada de monitoreo ecológico de Ellas Naturaleza se llevó a cabo en la Zona Protectora del Tiribí. Allí, con ayuda de sus celulares, registraron 101 observaciones correspondientes a unas 36 especies de plantas, insectos y arácnidos.

El registro de la biodiversidad en este espacio permite conocer más sobre los ciclos de vida, distribución y dinámica poblacional de las especies. Estas observaciones permiten saber, con datos, dónde se están viendo algunas especies que pudieran ser indicadores de que el ecosistema está sano”, comentó Montero, quien es bióloga de profesión.

Como preparación para la jornada, las emprendedoras se capacitaron en el uso de la plataforma de ciencia ciudadana iNaturalist, la cual permite cargar fotos y anotar información como la geolocalización del lugar donde se hizo la observación, esto con el fin de que las especies puedan ser identificadas por expertos a nivel mundial. 

Para Montero, esa posibilidad de que la ciudadanía pueda interactuar en una red social de monitoreo biológico es muy valiosa. “Sea desde el jardín, en un parque, en la playa cuando estoy de vacaciones o cuando voy a caminar el fin de semana… en cuestión de minutos o pocos días, ya se tiene a la primera persona diciéndote la especie que se está observando”, dijo.

A nivel de educación ambiental, se empodera a la ciudadanía en el conocimiento sobre la biodiversidad del lugar donde vive o visitó, creando un vínculo con este que puede motivarle a conservarlo. 

En lo biológico, la información recabada “nos permite evaluar cómo se mueven las tendencias de biodiversidad en un sitio”, señaló Montero. De hecho, la plataforma contribuye con la Base de Datos sobre Biodiversidad (BIODATACR).

De hecho, Ellas Naturaleza cuenta con su propio proyecto en iNaturalist: www.inaturalist.org/projects/colectivo-ellas-naturaleza. Allí quedarán almacenadas todas las observaciones que realicen en futuras jornadas de monitoreo.

Ahora bien, el colectivo no quiere quedarse únicamente con los inventarios de biodiversidad. Aspiran a rehabilitar espacios verdes con acciones de reforestación, por ejemplo, así como promover capacitaciones y charlas.

Ellas Naturaleza cuentan con su propio proyecto en iNaturalist: www.inaturalist.org/projects/colectivo-ellas-naturaleza. Allí suben todas las fotografías y datos recolectados en las jornadas de monitoreo ecológico. (Foto: HeyBaby / Ellas Naturaleza).

(Créditos: Damián Martínez)

La filosofía detrás del colectivo

La idea de un colectivo de mujeres emprendedoras en favor de la naturaleza vino de Montero y su socia Ana Luisa Montero. HeyBabyCR.com es el emprendimiento de estas dos hermanas, cuya filosofía de negocio se asienta en la sororidad entre mujeres emprendedoras. 

Con Ellas Naturaleza quisieron extender esa sororidad no solo a otras mujeres emprendedoras de La Unión sino a los ecosistemas y, por ello, promueven que sus negocios sean ambiental y socialmente responsables.

Al enterarse del Fondo Ciudad Verde (FCV) -administrado por Fundecooperación, con el aporte de la Cooperación Alemana para el Desarrollo – GIZ por encargo del Ministerio Federal del Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear- decidieron aplicar para así financiar acciones verdes que beneficien al CBIMA.

En coordinación con la Municipalidad de La Unión, se seleccionaron siete emprendimientos para formar parte del colectivo. Montero comentó que “desde un principio el proyecto nació alimentándose de la Municipalidad, ya que queríamos que esto no fuera cosa de unos meses. Queríamos que fuera un proyecto escalable en cuanto a impactos y necesidades del cantón”.

Las empresas que forman parte de este grupo son variopintas en cuanto a los productos y servicios que ofrecen, incluyen desde alimentos hasta centros educativos. El colectivo está conformado por HeyBabyCR.com, la Asociación de Mujeres Artesanas del Cantón de La Unión (AMACU), Cosecha Dorada, Cakes & More by Jessica Frech, el Instituto Educativo Moderno, Mariposario Kekoldi y Monita Detalles

Maritza Gracia, integrante de AMACU y dueña del emprendimiento Chocolatitos y más, comentó que como asociación de artesanas siempre se han preocupado por el medio ambiente y, por eso, no dudaron en participar del colectivo Ellas Naturaleza. 

“La materia prima que utilizamos en Chocolatitos y más, tratamos de que sea nacional, hacemos encadenamientos y trabajamos en conjunto con otras artesanas”, dijo Gracia.

Todos los emprendimientos ponen en práctica la sostenibilidad y ese es el caso de Monita Detalles. Según Martínez, en su emprendimiento, ella elabora productos de cuidado personal que son amigables con el medio ambiente. “La línea de productos que yo hago busca utilizar envases que se puedan reutilizar y productos que no contaminen”, comentó. 

Sin embargo, las emprendedoras ya sentían la necesidad de proyectar sus prácticas de sostenibilidad a la comunidad y ojalá inspirar a otros a seguir sus pasos. Eso fue lo que motivó a Frech a sumarse al colectivo: “muchas veces uno no se imagina que desde su emprendimiento, y desde la comunidad en la que uno está, puede apoyar”.

“Este proyecto es un ejemplo innovador de alianza público-privada, es un puente para direccionar iniciativas privadas a sumarse al plan de gestión de la municipalidad del cantón, rompiendo con el esquema tradicional de este tipo de iniciativas, que parten de organizaciones no gubernamentales locales o de base cuyo objetivo es netamente ambiental”, indicó Montero. 

De hecho, Montero ve este colectivo a futuro como un movimiento vivo. Espera que más emprendimientos, instituciones, personas interesadas en ayudar a su comunidad, se les unan para así aportar a una misión más grande. 

“Perfectamente podemos seguir sumando. Este movimiento, aunque nació con fuerza de mujeres, la idea es que sume esfuerzos y empresas de corte familiar. Esperamos que, en conjunto, se pueda convertir en algo más fuerte. Al cierre de esta primera etapa del proyecto, apoyado por FCV, el colectivo va a seguir vivo y va a seguir buscando maneras de mantener su compromiso con el medio ambiente”, señaló. 

 

Aunque las pioneras del colectivo son mujeres, Ellas Naturaleza esperan que más emprendimiento s se unan a su causa. (Foto: HeyBaby / Ellas Naturaleza).

(Créditos: Damián Martínez)