Para lidiar tanto con los residuos sólidos como las aguas residuales, la comunidad de Monteverde ideó un Parque Tecnológico Ambiental. El proyecto, una iniciativa conjunta del Concejo Municipal del Distrito Monteverde y la Asada Monteverde, pretende integrar —en un solo sitio— varios procesos de saneamiento, esto con el fin de reducir costos e integrar tecnologías.

Según Justin Welch, director del proyecto, estos procesos son importantes porque de residuos orgánicos —sean líquidos o sólidos— se puede obtener carbono, como fuente de energía, nutrientes para restaurar los suelos y cierta cantidad de agua.

La Asada Monteverde ya contaba con un prototipo de una Planta de Tratamientos Productivos y buscaba ampliar la escala y eficiencia de producción. Gracias al fondo TRANSFORMA pudieron ampliar el reactor en cuatro veces su capacidad y conseguir los equipos necesarios para fortalecer la recolección y el tratamiento de residuos en la planta.

“Estos fondos son clave, pero forman parte de un paquete mucho más grande. Las contrapartidas representaban aproximadamente un 75% del costo del proyecto”, comentó Welch.

El porcentaje de incremento en la cantidad de residuos recuperados para reciclaje y compostaje es de 140% al año, este porcentaje equivale a 124,8 toneladas de residuos y 130,18 toneladas de dióxido de carbono (CO2) evitadas al año. De igual manera, el proyecto ha beneficiado a 175 residentes, 15 empresas y a 40 pequeños productores.

La app desarrollada por Fundación ALIARSE y la Municipalidad de Zarcero ya ha llamado la atención de otros gobiernos locales que quieren replicarla en sus cantones. (Foto: GIZ Costa Rica).

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Iniciativa TRANSFORMA

El Parque Tecnológico Ambiental de Monteverde es tan solo uno de los 15 proyectos financiados por TRANSFORMA, los cuales fueron escogidos entre 50 propuestas presentadas por municipios, consorcios y asociaciones tanto públicas como privadas.

TRANSFORMA es el nombre corto de TRANSFORMA Residuos en Recursos con el fin de promover una gestión integral, sostenible y baja en emisiones de los residuos sólido, una iniciativa de la Fundación Costa Rica Estados Unidos de América para la Cooperación (Crusa) y el proyecto ACCIÓN Clima II, que es ejecutado por la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) en conjunto con la Dirección de Cambio Climático (DCC).

El objetivo del programa es dinamizar y optimizar el sector residuos mediante el fomento de alianzas público-privadas, el fortalecimiento de capacidades a nivel local y del sector privado, el apoyo técnico-financiero para proyectos enfocados en la gestión integral de residuos sólidos en las comunidades y el desarrollo de una caja de herramientas para el desarrollo y ejecución de futuros proyectos innovadores a nivel local.

Para lograrlo, se brindaron fondos no reembolsables y apoyo técnico por un monto total de $420.000, además se movilizaron más de $370.000 de inversión pública y privada como contrapartida a los proyectos seleccionados. En este sentido, los fondos fueron capital semilla.

“Esto con el objetivo de que funcionaran como catalizador para impulsar iniciativas o tecnologías bajas en emisiones y se aportara a la consolidación de proyectos a nivel municipal y sector privado”, explicó Sandra Spies, directora del proyecto ACCIÓN Clima II.

Gracias a ese dinero se pudo brindar apoyo a los 15 proyectos en acciones orientadas a tratamiento, recolección, procesamiento, venta de subproductos o disposición de los residuos sólidos a nivel municipal o intermunicipal.

Según las previsiones del programa, se espera que 38.489 personas se vean beneficiadas en el corto plazo por los proyectos. En el largo plazo, se visualiza reducir 44.000 toneladas de CO2  en los próximos 10 años, se prevé que 2.000 toneladas de basura no irán a rellenos sanitarios, también que habrá un ahorro económico de aproximadamente $20.000 por año.

Apps

Aprovechando la relación ya existente de la Fundación Aliarse con la Municipalidad de Belén y la Municipalidad de Zarcero, se decidió crear un consorcio y aprovechar los fondos para desarrollar dos aplicaciones para teléfonos inteligentes.

En el caso de Zarcero, la aplicación se llama ValoriZarce y permite a las personas conocer la ruta del camión recolector, además registra los residuos valorizables de cada vivienda. Según Rosa Vasquez, directora de proyectos ambientales de Aliarse, varios gobiernos locales se han acercado con interés de replicar esta experiencia.

La Municipalidad de Belén, por su parte, creó una aplicación que hará que el servicio de recolección y la separación de residuos sean más eficientes. La app se ha probado con el 14% de la población de Belén y, gracias a esta iniciativa, se esperan reducciones de 174 toneladas de CO2 en el primer año.

Otro de los consorcios es el formado por la Municipalidad de Montes de Oca y la plataforma ecoins. Karla Chaves, directora regional de ecoins, comentó que este programa busca cambiar el paradigma de la gestión de residuos al premiar el compromiso con el reciclaje. “Ecoins es una práctica muy sencilla. Si el residuo está limpio, seco y separado de otros residuos puede encontrar fácilmente una cadena de valorización”, comentó Chaves.

El enfoque aborda el marketing moderno como un programa de lealtad. Mediante la frase “separa, gana y canjea”, ecoins le permite a sus usuarios entregar sus residuos para así ganar puntos que pueden ser usados en descuentos de productos sostenibles y hacer más eficiente la cadena de recolección.

Este proyecto tiene tres años de existir. Cuenta con 66 municipios aliados, 170 empresas participantes, 87.000 cuentas activas de usuarios y ya han hecho entrega de 300 millones de ecoins.

Ecoins y la Municipalidad de Montes de Oca están trabajando en un proyecto piloto de una plataforma distinta a la que se tiene en este momento. “TRANSFORMA para nosotros fue la oportunidad de acceder a fondos de investigación, análisis del mercado, de prueba y error para llevar un paso más allá la plataforma de ecoins”, comentó Chaves.

En este sentido, los fondos no reembolsables permitieron probar esta tecnología con los vecinos de Montes de Oca, para saber cuáles eran las mejoras necesarias y, con esa información como base, hacer una migración de una plataforma a la otra.

A la fecha, ecoins ha evitado que 4.500 toneladas de residuos terminen en el océano, convirtiéndolo en un basurero. Chaves comentó que “ojalá hubiera más TRANSFORMA, si tuviéramos más oportunidades de financiamiento con este tipo de fondos avanzaríamos más rápido”.

Reciclaje costero

Tammy Osa Recicla, de la Municipalidad de Osa, fue otro de los proyectos beneficiados por TRANSFORMA. De acuerdo con Yanitza Rojas, coordinadora del departamento de Gestión Ambiental, la propuesta nació por la necesidad de crear un programa de reciclaje municipal.

Este programa de reciclaje brinda el servicio de recolección a 7.692 viviendas y ofrece el servicio de recolección selectiva a comunidades. Gracias a los fondos de TRANSFORMA, aunado a una contrapartida de la Municipalidad de Osa, se logró comprar un camión recolector debidamente rotulado, 80 composteras, huertas caseras, dispositivos GPS y una romana para el pesaje de residuos valorizables.

Rojas comentó que, gracias a este impulso, ahora la recolección llegará a sectores donde antes no se podía brindar el servicio y, al tener un camión rotulado, se darán a conocer más en las comunidades. Con estos cambios, la municipalidad espera aumentar en un 10% su capacidad de recolección y, por ende, reducir los 115.245 kilogramos de residuos sólidos por año que se envían al relleno sanitario. Con respecto a las emisiones de CO2 , se espera evitar 278 toneladas en el próximo año y hasta 1.858 toneladas en un plazo de 10 años.

Según las previsiones del programa Tammy Osa Recicla, se aumentará el alcance de recolección cantonal en un 10%. (Foto: GIZ Costa Rica).

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Capacitación

Otra medida impulsada por TRANSFORMA es la incorporación de un componente de capacitación llamado “Sostenibilidad en la GIRS”. Este fue impartido por el Centro para la Sostenibilidad Urbana (CPSU), consta de cinco módulos y participaron 15 municipios así como 12 empresas.

De acuerdo con Jessie Vega, coordinadora de Acción Climática del CPSU, para el proceso de selección de las municipalidades participantes se tomó en cuenta el índice de gestión ambiental que provee la Contraloría General de la República (CGR), priorizando aquellas que —en el eje de GIRS y temas asociados— tuvieran una peor calificación.

También participaron municipalidades como la de Curridabat, San José y La Unión, ya que estas tienen un largo camino recorrido y son ejemplo en gestión de residuos. Se les tomó en cuenta para tener, en el proceso, ejemplos de quienes sí hacen bien las cosas.

Vega comentó que el enfoque de estos módulos fue la economía circular así como la formulación y gestión de proyectos de GIRS. También se llevaron a cabo cinco sesiones abiertas al público, principalmente para que conocieran todo lo que se ha avanzado en el país en el tema. De igual manera, se aprovechó para darle espacio al Plan Nacional de Compostaje, el cual está en proceso de oficialización.

“Lo más importante de este proceso fue que, por primera vez, se le permitió a los gestores autorizados de residuos ser capacitados en este tema, ya que usualmente tienen un conocimiento empírico. Para muchos era la primera vez que recibían un curso de esta clase”, comentó Vega.

Sumar esfuerzos

Los resultados de los proyectos financiados por TRANSFORMA suman al Plan de Acción para la Gestión Integral de Residuos 2020-2025, el cual fue lanzado en el mes de abril.

De acuerdo con el ministro de Salud, Daniel Salas, “el tema de la gestión integral de los residuos sigue siendo un reto que involucra un esfuerzo mayor. Es claro que esta gestión nace desde la individualidad, pero es inherente para las municipalidades, a las comunidades, al sector comercial industrial y a las instituciones del gobierno”.

El plan se basa en tres ejes estratégicos: evitar y reducir residuos, separación y recolección selectiva así como valorización y disposición final.

Asimismo, este plan complementa acciones con la Estrategia nacional para la recuperación de cuencas urbanas 2020-2030 conocida como Ríos Limpios, la Guía digital reducción de plásticos de un solo uso, así como el programa Ecocomunidades.

 

La huella de los residuos

Si Costa Rica quiere alcanzar su meta de descarbonización para el año 2050, debe tomar acciones de mitigación en el sector residuos. Una acción de mitigación está definida por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) como “una intervención humana para reducir las fuentes o aumentar los sumideros de gases de efecto invernadero”.

El sector residuos a nivel mundial representa aproximadamente el 11% de las emisiones de metano y en nuestro país, de acuerdo con la Estrategia Nacional de Separación, Valorización y Recuperación de Residuos (ENSRVR) —creada en el 2016—, este sector ocupa el tercer lugar en emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) con un 15,7%.

En nuestro país se generan 4.000 toneladas diarias de residuos sólidos, las cuales no son tratadas como se debería y más del 50% terminan en rellenos sanitarios.

Costa Rica cuenta con oportunidades para mejorar su gestión de residuos sólidos como la Ley para la Gestión Integral de Residuos Sólidos (Ley GIR), en vigencia desde 2010. En esta se establece que las municipalidades son las responsables de la recolección de residuos en su cantón, pero normalmente acuden a organizaciones privadas para apoyo.