Menos de 24 horas después de haber dejado su puesto como Secretaría Ejecutiva de la Convención Climática, la costarricense Christiana Figueres inició formalmente su camino hacia el puesto más importante del sistema diplomático internacional: la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El anuncio se hizo en una ceremonia realizada en el Teatro Nacional, con la presencia del cuerpo diplomático, miembros del Ejecutivo y la Asamblea e invitados del sector de cambio climático del país.

“Es con profundo agradecimiento y con gran entusismo que hoy acepto la candidatura de mi patria, Costa Rica” dijo Figueres, al ser presentada como candidata por el canciller costarricense Manuel González.

La costarricense recordó que solamente uno de los ocho secretarios generales de la ONU ha sido latino, mientras que ninguno había sido mujer. Es algo que mucha gente piensa que debe cambiar, dijo Figueres.

“Francamente, mis queridos amigos, yo estoy de acuerdo”, confesó la tica.

La candidatura oficial llega después de semanas de rumores en medios de comunicación especializados y círculos diplomáticos y relacionados al cambio climático. Al inicio de la ceremonia, se anunció que “se llevaba semanas trabajando” en el evento.

“Hoy tengo el inmenso prvilegio de presentar a la costarricense Christiana Figueres al puesto de Secretaria General de las Naciones Unidas”, dijo el astronauta costarricense Frakling Chang, encargado de recibir a la tica.

Desde mediados del 2010, la costarricense se desempeñó como Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y asumió el puesto en un momento crítico para la organización: las negociaciones del 2009 en la capital danesa Copenhague no llegaron a buen término y el proceso era percibido como fallido.

Le tocó a Figueres, junto con la entonces ministra de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinoza, revivir el proceso y ganar la confianza de los negociadores durante la cumbre de Cancún 2010. Espinoza será el reemplazo de Figueres en la Convención Climática.

Figueres, hija y hermana de los expresidentes José Figueres Ferrer y José María Figueres Olsen, se suma a las 11 candidaturas que ya hay presentadas para este proceso.

A su favor tiene la condición de mujer, a tono con reclamos de los últimos años, y el liderazgo probado en las arduas negociaciones sobre cambio climático, concretadas en la cumbre de París en 2015.

Sobre el Acuerdo de París, la costarricense dijo que su firma no fue coincidencia sino como parte de una estrategia y un proeso de seis años para gestar la confianza necesaria entre las partes.

“A los problemas globales debemos encontrar soluciones globales”, dijo Figueres.

¿Quién es?

La costarricense de 59 años es, para muchos efectos, la segunda persona más importante del sistema de Naciones Unidas tras el secretario general Ban Ki-moon. Desde el  2010 lidera el proceso que combate el cambio climático a nivel global y fue instrumental para lograr el Acuerdo de París el pasado 12 de diciembre.

“Nadie creía que íbamos a lograr un acuerdo efectivo en París. Aun así, Christiana logró salir avante y tener éxito justo donde otros habían fallado”, dijo a Ojo al Clima Wael Hmaidan, director global de la Red de Acción Climática, una red que agrupa más de 900 organizaciones del sector.

Tras conocer noticias de su anuncio, líderes internacionales en el campo del cambio climático apoyaron la candidatura de Figueres y alabaron sus cualidades.

“Christiana ha logrado mostrar un liderazgo usualmente ausente de las agencias de Naciones Unidas. No titubeó para tomar posiciones complicadas, pero siempre fue fiel a su mandato. Respetó a todos y se ganó la confianza de las partes involucradas”, explicó Hmaidan, quien trabajó de manera cercana con Figueres para lograr el Acuerdo de París.

Figueres se graduó como antropóloga en Estados Unidos y completó su trabajo de graduación tras vivir un año con la comunidad Bribri de Talamanca, donde diseñó una estrategia de alfabetización. Luego trabajó en Samoa Occidental en programas de nutrición.