Hoy, a inicios del 2017, los corales de Costa Rica están resfriados, pero en recuperación. A pesar de que el calentamiento oceánico de los últimos dos años provocó fuertes daños en los arrecifes del país, estos ecosistemas tendrán un respiro luego ahora que pasaron las temperaturas récord del año pasado.

Sin embargo, el continuo calentamiento global puede hacer que estos años de tregua desaparezcan en el futuro.

A partir de mediados de siglo, cerca del 99% de los arrecifes coralinos del mundo –incluyendo los de Costa Rica– serían afectados anualmente por eventos de blanqueamiento de corales, en vez de cada varios años como ocurre ahora.

Este fenómeno, conocido como “blanqueamiento anual severo (ACM, en inglés)”, ocurriría aun si los países del mundo logran alcanzar los objetivos de temperatura del Acuerdo de París, aunque ligeramente más tarde en ese caso.

“Es imperativo que tomemos estas predicciones de manera seria y que, como mínimo, alcancemos los objetivos del Acuerdo de París. Al hacerlo, ganaremos tiempo para los corales y podremos planificar para el futuro y adaptarnos al presente”, dijo sobre el estudio el director general del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Erik Solheim, mediante un comunicado.

Así se desprende de un reciente estudio publicado en la revista académica Science Reports, asociada a Nature.

La investigación permite identificar cuáles arrecifes coralinos serían afectados más pronto y cuáles tendrán más tiempo, de modo que los gobiernos y organizaciones puedan priorizar.

Los eventos de blanqueamiento ocurren de manera periódica cada varios años. Sin embargo, el cambio climático provocado por los seres humanos podría alterar este patrón y los corales perderían la oportunidad de recuperarse.

“Los arrecifes de coral son uno de los ecosistemas más vulnerables al cambio climático. Son uno de los ecosistemas en los que actualmente más se están viendo los impactos por los aumentos en la temperatura; no solo en Costa Rica, sino en el mundo”, comentó la bióloga de la Fundación Keto, Cristina Sánchez.

El estudio plantea que el ACM podría presentarse globalmente a partir del año 2043, si no reducimos nuestro consumo actual, y a partir del 2054 si alcanzamos la meta de 2 grados planteada en el Acuerdo de París.

Para Costa Rica, el estudio estima que los blanqueamientos anuales en el peor escenario empezaría en 2047.

En nuestro país, el impacto proyectado amenazaría las 59 especies de corales (un 7,4% de la diversidad global) presentes en nuestras aguas y que están distribuidas en aproximadamente 970 km2 de territorio marítimo.

En Costa Rica, los arrecifes coralinos son ecosistemas de suma importancia. Por un lado, generan un ingreso de 582 millones de dólares al año, de acuerdo a un informe de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA); por otro, son uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad del planeta.

Científicos nacionales ya han observado el blanqueamiento de arrecifes en zonas como Isla del Caño y el Parque Nacional Marino Ballena, donde el daño alcanzó casi la totalidad del arrecife, según la organización sin fines de lucro, Fundación Keto.

A pesar de estos datos, los índices de mortalidad aún no han sido cuantificados y se espera tenerlos para este año. Sin embargo, como lo afirman los investigadores, las comunidades locales han reportado gran cantidad de muertes de arrecifes.

La vulnerabilidad de los corales mostrada por este reciente estudio despierta aún más preocupación luego de cerrar el 2016 como el año más caliente registrado hasta el momento y en el que se registró un blanqueamiento de 93% de la Gran Barrera de Coral en Australia.