La conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático de este año no ofrece, hasta el momento, medidas claras para dar apoyo financiero a las zonas destruidas por desastres naturales.

Así lo muestra el primer borrador sobre “pérdidas y daños” en salir de las negociaciones de las Naciones Unidas, que denota como muchos países tratan de esquivar el apoyo económico a países devastados por la creciente ola de desastres naturales.

Este primer borrador es parte del “libro de reglas” del Acuerdo de París, un marco normativo que delegaciones de todos los países se encuentran tratando de diseñar en Bonn, Alemania desde el 6 y hasta el 17 de noviembre.

Ambigüedad y poca ambición

El 2017 reportó tormentas y desastres de magnitudes mayores a las del promedio anual. El paso de Irma en las islas del Caribe y en los Estados Unidos dejó en setiembre más de una centena de víctimas mortales, sin contar también los efectos de Harvey que había provocado estragos en estados como Texas.  En Costa Rica vimos cómo 16 personas perdieron la vida entre Otto y Nate, sin mencionar el importante daño económico en comunidades vulnerables.

Mientras tanto, las discusiones entre los países de las naciones parecen no encontrar humo blanco en el eje más importante para la atención de los desastres naturales: el financiamiento.

“La discusión de “pérdidas y daños” está centrada en el financiamiento. Los países en desarrollo están impulsando esto con fuerza. Pero los países desarrollados están empujando de vuelta”, explicó al sitio especializado Climate Home, la diplómata de Antigua y Barbuda, Tumasie Blair.

El lenguaje usado por este primer borrador sigue siendo muy ambiguo y poco ambicioso. El texto “invita” a los países ricos a “hacer disponibles los recursos necesarios”. No dice ni cuánto dinero ni en cuánto tiempo.

Unos critican al texto por su ambigüedad. Otros celebran el hecho de que siquiera haya un texto debido a dificultades en las negociaciones e impedimentos económicos “serios” desde que Estados Unidos dejó de contribuir.

“Estuvimos en la discusión de pérdidas y daños a punto de perder el proceso -en el sentido de no llegar a un acuerdo- y mandar esto para la próxima COP, lo cual atrasaría el proceso todavía más”, explicó el funcionario del Ministerio de Ambiente.

Ahora, este borrador pasará al plenario de los ministros, donde lo más probable es que se posterguen las discusiones sobre este tema hasta mayo del 2018, en la sesión intersesional.

Reacciones al texto

Muchos activistas y expertos en el tema de pérdidas económicas por desastres naturales consideran este primer borrador como un texto débil.

“Los negociadores sacaron un borrador débil en temas de financiamiento de pérdidas y daños. Fiji debe trabajar con ministros para mejorar y asegurar que las negociaciones se solidaricen con los más vulnerables frente al cambio climático”, aseguró la consultora de políticas climáticas, Julie-Ann Richards, en sus redes sociales.

Fiji, la vulnerable isla del pacífico de casi un millón de habitantes y quien dirige las negociaciones, no ha logrado incluir el financiamiento en la agenda de pérdidas y daños a pesar de haber anunciado que “las islas estarían al frente de las negociaciones”.

Esta isla del pacífico también ha sentido recientemente los impactos de desastres naturales, con el ciclón Winston en el 2016. Este evento afectó a casi un tercio de su población (unas 350,000 personas) y causó $1,400 millones en pérdidas (30% del Producto Interno Bruto -PIB- de Fiji).

Por otro lado, para el negociador costarricense, Pascal Girot, el hecho de que, al menos, se llegara a un texto fue un logro importante, ya que, por ratos, las negociaciones parecían estancarse.

“Llevar eso a una futura discusión no está mal. Yo que estuve ahí vi que perfectamente pudimos no haber tenido del todo una decisión de pérdidas y daños. Para una COP de las islas hubiera sido complicado”, explicó Girot.

Otra de las dificultades que enfrentaron es que, según el negociador, la convención bajo la cual se negocian las pérdidas y daños, el Mecanismo Internacional de Varsovia para Pérdidas y Daños asociados al Cambio Climático, está teniendo dificultades financieras.

“Estamos con muchas limitaciones desde la salida de Estados Unidos, que ya no está pagando su cuota a la convención. Hay una crisis presupuestaria seria”

“Estamos con muchas limitaciones desde la salida de Estados Unidos, que ya no está pagando su cuota a la convención. Hay una crisis presupuestaria seria”, indicó Girot.

Algunos no se comprometen

Al firmar el Acuerdo de París, los países desarrollados se comprometieron a dar apoyo a países que sufren “pérdidas y daños” por desastres naturales. Sin embargo, existe un roce histórico entre estos países industriales y los países en vías de desarrollo, especialmente alrededor de este tema.

Por ejemplo, el texto original del Acuerdo de París decía que los países desarrollados se debían comprometer a “compensar” las pérdidas y daños. No obstante, el canciller estadounidense, John Kerry, luchó por cambiar esa palabra, alegando que incluirla “mataría el trato”.

Para lograr un avance significativo en “pérdidas y daños”, el reto principal es que los países desarrollados accedan a apoyar financieramente a las zonas devastadas por desastres naturales.

Australia, incluso, aseguró ante el plenario que “no hay suficiente evidencia de que los desastres naturales incrementen por el cambio climático”, por lo que no hay urgencia en crear un fondo para zonas devastadas.

“Esto siempre es una negociación entre todas las partes y hay partes que no quieren ver mucho progreso en este tema (pérdidas y daños). Algunos otros países han empujado mucho por este asunto”, señaló Girot.

Ahora, los ministros y líderes que llegan para esta segunda semana de negociaciones (entre ellos la canciller alemana Angela Merkel, y el presidente francés Emmanuel Macron) deberán llegar a un acuerdo sobre este importante asunto.

No obstante, el escenario más lógico es que se acepte el texto y se discuta en la sesión intersesional, llevada a cabo en mayo del 2018.